Violencia entre parejas de imagen

Madre con derecho trata de obligarme a mi y a mi cita a salir con su hijo después de que trato de robarnos un peluche

2020.05.22 21:14 Michi2uwu Madre con derecho trata de obligarme a mi y a mi cita a salir con su hijo después de que trato de robarnos un peluche

Hola, esta historia me paso hace relativamente poco y la quería contar para desahogarme un poco
Elenco:
Madre con derecho: Karen
Hijo con derecho: Kevin
Yo: yo
Mi quedante: Anna
Bueno, hace no mucho (finales de 2019) Estaba en una cita con una quedante en un centro comercial, había una maquina de peluches gigantes y ella había visto un oso panda que le había gustado, así que ahí estoy yo, con mi billete de $20 pesos mexicanos con una moneda de $5 pesos, hacíamos fila puesto que es normal que este tipo de máquinas siempre tengan mucha fila, Anna dice que ira a la librería un momento a ver si tenían un libro que ella buscaba, le digo que está bien y ella va, entonces me quedo sola cuando de repente llega una señora de no más de 34 años a la que llamaremos karen, la conversación fue más o menos así:
Karen: Disculpa
Yo: (me doy la vuelta y la veo): Hola?
karen: Podrías dejar a mi hijo ir primero?
Yo: No, ¿Porque deberíamos?
Karen: Solo sera un momento! ademas no te cuesta nada esperar solo un turno mas!
Yo: entonces a ti no te costará nada hacer fila como todos los demás
Karen: PERO NO TENGO TIEMPO!
Yo: Entonces no hagas fila, esta maquina no es tan importante como para hacerte perder tu valioso tiempo
Entonces karen se calla y procede a hacer fila como todos los demás, llega mi turno y procedo a comenzar con la garra, después de los dos minutos respectivos finalmente saco el oso panda que a ella le había gustado (soy buena con este tipo de juegos puesto que los he jugado desde que tengo 4 años), estoy a punto de sacar el peluche cuando la karen trata de abrir la maquina
Yo: Disculpe ¿Que esta haciendo?
Karen: Recojo mi peluche
Yo: Disculpe pero ese es MI peluche
Karen: No, no es verdad!
Yo: Señora, ese es mi peluche, por favor no me haga llamar a los guardias
Karen: Llamarias a los guardias por un simple peluche?!
Yo: Me esta retando señora?
En este momento comencé a hablar más serio puesto que no quería que anna volviera y se topara con la sorpresa de que una señora trataba de robarme el peluche, me comienzo a acercar a la señora y a pesar de mi estatura (1'50) siempre me he visto como el típico estereotipo de chica mala que te puede partir la cara. Supongo que esta imagen fue lo suficiente para hacerle saber a la señora que no debía hacerme enojar, karen se aleja y yo procedo a tomar lo que por derecho es mio, tomo el peluche y después voy a la librería y procedo a esperar a anna afuera, cuando de repente un chico mas oh menos de mi edad se acerca a mi, esta fue la conversación.
Kevin: Hey hola, te vi sacar el muñeco de la maquina, ¿Como es que lo sacaste a la primera?
Yo: Oh, fue bastante facil, es solo cuestion de practica.
Kevin: Valla...por cierto me gusta tu collarín.
En ese momento yo llevaba un collarin de cadenas y un corazón que colgaban de este.
Yo: Oh gracias, lo compre en el centro de la ciudad.
Kevin: Quieres ir a dar una vuelta y no se...¿Comer un helado?
Yo: oh gracias pero estoy esperando a mi quedante.
Kevin: No te creo, en la fila estabas sola.
Yo: Si, pero ahora mismo estoy esperando a mi quedante.
Kevin: Deja de mentir, solo acompáñame.
Yo: No, ahora no me molestes y dejame en paz.
Kevin trato de tomarme del brazo pero yo le di un manotazo por instinto, fui criada entre hombres como amigos y familia así que mi primer instinto es reaccionar por la fuerza, a pesar de tener ansiedad social no tengo miedo de defenderme.
Kevin: Vamos! solo sera un momento!
Yo: ¿Que parte de "NO" es la que no entiendes? Déjame en paz!
Kevin trato de acercarse a mi para besarme y yo por instinto reaccione y lo abofetee con el Dorso de la mano (es mas efectivo que abofetear con la palma puesto que el dorso está más cerca de los huesos por lo que duele mas) traía un anillo grueso con el escudo del escuadrón de reconocimiento por lo que eso debió doler aun mas, despues de esto me alejé mientras el chico comenzaba a sollozar.
En este momento apareció Anna para mi suerte, yo fui con ella y cuando vio el peluche me abrazó, y me beso en la mejilla, le di el peluche y ella me dio la bolsa de libros, nos tomamos de la mano y comenzamos a caminar hacia otras tiendas cuando de repente siento como alguien me toma del hombro.
Kevin: Disculpa ¿Quien es tu amiga?
Yo lo miro de reojo sin interés alguno: Que mierda te importa
Anna: ¿Quien es darling?
Yo: No lo se y no me importa darling, vamonos
Kevin tomo la mano de Anna haciendo que nos separamos y detuvieramos, el le beso la mano y poco a poco comenzó a subir sus besos mientras trataba de tomarle la cintura.
Anna: Ha?! Quítate!!
Sin pensarlo aparte al chico de ana y lo volvi a abofetear mientras Anna buscaba algo para limpiarse el brazo, finalmente le di un pañuelo que suelo traer conmigo cuando de repente madre con derecho salvaje aparece.
Karen:COMO TE ATREVES A GOLPEAR A MI HIJO?!
Yo: Señora, su hijo estaba acosando a mi novia y a mi, lo que hice fue en defensa propia.
En este punto la sangre ya me estaba hirviendo, tuve que aguantar con todas mis fuerzas mis ganas de abofetear también a esta señora que si, era la misma señora que trato de robarme el peluche.
Karen: Si le dieras una oportunidad!
Yo: NO! Señora no "le daremos una oportunidad" a su hijo! Entienda! ELLA Y YO SOMOS UNA PAREJA!
Karen: Mi hijo podría quitarles lo lesbiana a ambas
Voy a aclarar que yo no soy lesbiana, soy bisexual y a pesar de que apenas eramos quedantes en ese momento ella me siguió la corriente para que nos dejaran en paz, pero esa señora seguía insistiendo.
Yo: Anna ve por seguridad
Karen: No! Saldrán con mi hijo! SE LO DEBEN POR SER TAN GROSERAS CON EL!!
Anna: Señora no le debemos nada a su hijo, al contrario, usted y su hijo nos deben muchas disculpas, déjenos en paz!!
Karen tomo el brazo de anna y trato de jalar de ella y llevársela mientras kevin sollozaba por el dolor de dos bofetadas, cuando karen tomó el brazo de Anna paso lo siguiente:
Anna: Suelteme señora! (ella soltó el peluche para tratar de quitarle la mano de su brazo pero solo hizo que le apretara el brazo con sus uñas acrilicas) AHU! ME ESTA LASTIMANDO!
En ese momento yo reaccione y tome el brazo de la mujer apartandola de Anna, karen trato de abofetearme y yo reaccione deteniendo su brazo y comenzando a apretarlo, estoy en un grupo de de defensa personal y combate cuerpo a cuerpo, no sería la primera vez que me enfrento a alguien mas grande que yo.
Yo: Señora, es la última vez que se lo pido de manera pacífica, déjenos en paz!
Después de esto doble levemente la muñeca de karen haciendo que ella se arrodillara frente a mi mientras gritaba de manera dramática como si se estuviera muriendo, para ese momento alguien ya había llamado a seguridad (supongo que lo llamaron) para cuando llego yo ya había soltado a la señora pero ella se había tirado al suelo haciendo una escena entre lágrimas falsas y gritos
Guardia: Que esta pasando aqui?
Karen se levanta del suelo llorando: ESTAS DOS CHICAS ME ATACARON A MI Y A MI BEBE Y NOS ROBARON NUESTRO PELUCHE!!!
Anna y yo nos miramos con cara de WtF??? mientras la mujer le grita al oficial que nos arreste de inmediato y que le devolvamos el peluche, para este momento las personas que estaban en la escena por suerte salieron a defendernos, en su mayoría adolescentes más oh menos de nuestra edad, algunos adultos y empleados de la tienda frente a la que paso todo esto, el guardia llama a la policía y ellos checaron las cámaras de seguridad, presente cargos por acoso, violencia física, intento de robo y demás.
Karen y su hijo recibieron 2 años de arresto domiciliario, una gran multa, y fueron vetados de por vida de el centro comercial
Me arrepiento de algo? No.
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2019.12.24 07:14 alforo_ La sentencia de la Arandina

Llevo varios días queriendo escribir sobre la sentencia de la Arandina, pero un asunto personal me tenía absorbido. Ahora ya puedo dedicarle unas líneas al proceso judicial del cual Twitter no deja de hablar. Y de decir tonterías. Porque se pueden decir muchas tonterías cuando uno lee párrafos descontextualizados de una sentencia, o cuando la lee entera sin tener conocimiento suficiente como para interpretarla.
Normalmente, cuando comento sentencias lo hago de forma ordenada, es decir, explico los hechos probados y luego los razonamientos jurídicos. Hoy no lo voy a hacer así. Me limitaré a rebatir, con la sentencia y el Código Penal, las objeciones o barbaridades más comunes que estoy leyendo por ahí. Vamos a ello.
“Es que ella quería”
En España, la edad de consentimiento sexual es de 16 años. Una persona que tenga menos de esa edad no puede consentir de forma válida. Así que, aunque fuera verdad que ella consintió, aunque la chica se hubiera lanzado a sus entrepiernas cual loba hambrienta, ellos tenían el deber (el deber jurídico, no el deber moral) de detenerla. Igual que si una menor de edad entra en mi estanco y me pide un paquete de tabaco o entra en mi bar y me pide una cerveza yo no puedo vendérselos por mucho que sea obvio que los desea. La ley considera que hay que proteger a los menores de edad y por eso impone obligaciones a los particulares. No es tan difícil de entender.
Pero es que, encima, ella no quería. Si hubiera querido, insisto, seguiría siendo delito: abuso sexual a una menor de 16 años, con penetración y actuación conjunta de dos o más personas, nos vamos a una pena de entre 10 y 12 años de prisión (artículo 183 CPE). Como no lo deseaba, el delito es de agresión sexual a una menor de 16 años, con las mismas agravantes, la pena queda entre 13,5 y 15 años de prisión.
“Pero ¿y de dónde salen entonces los 38 años de cárcel?”
Los 38 años son en realidad la suma de tres penas:
14 años como autor de su propia agresión.12 años como cooperador necesario de las agresiones de cada uno de sus dos amigos.
Este criterio, que se lleva usando en violaciones grupales desde hace décadas, es bastante comprensible en realidad. Cuando un grupo de personas agreden sexualmente a una víctima, la oposición de cualquiera de ellas podría detener el delito, bien fuera mediante el enfrentamiento con el resto de actores o bien mediante una llamada a la Policía. No oponerse al resto de agresores, además, coadyuva a la situación de indefensión que vive la víctima. Te convierte, por tanto, en cooperador necesario de todos los delitos que se cometan ahí, aunque tú no toques a la víctima (1).
“Entonces ¿qué fue lo que pasó?”
La sentencia declara probado unos hechos muy simples. La chica contactó a uno de los jugadores de fútbol por Instagram y ambos empezaron a guarrear e incluso se intercambiaron fotos subidas de tono. El jugador se lo dijo a sus dos compañeros de piso, también futbolistas, y los cuatro se mandaron diversos audios de WhatsApp con zorreo, y sin ninguna seriedad. Hasta aquí nada que tenga trascendencia penal.
El día de los hechos (24 de noviembre de 2017), ellos la invitaron a subir a su casa. En un momento dado apagaron las luces y, a pesar de que ella se cruzó de brazos y se quedó paralizada en una esquina del sillón, realizaron actos sexuales con ella (2). Después ella fue al baño y, al salir, uno de los procesados realizó también actos sexuales con ella en su habitación.
“Pero ella ya folló con ellos el día anterior”
En el Hecho Probado 5º se recogen literalmente los WhatsApps y audios que el día anterior mandó uno de los tres procesados a un grupo que tenía con otros colegas. En él, en efecto, presume de que los tres han mantenido contacto sexual con la chica y de que “mañana vuelve”. La chica no ha denunciado estos hechos. La sentencia solo da por probados los WhatsApp, no los hechos relatados en los mismos, y parece que los acusados no han intentado tirar por ahí…
…lo cual es lógico porque, como sabe cualquiera, que yo hoy folle contigo y con tus dos amigos no quiere decir que desee follar contigo y con tus dos amigos mañana. Me da igual si esos WhatsApps son una baladronada o relatan hechos verídicos: lo importante es que el día de los hechos sucedió una violación.
“¿Y lo que dijo ella de que se inventaría cosas para perjudicarlos?”
La sentencia dedica varias páginas del Fundamento Jurídico 3º a tratar el tema de la disparidad de versiones. En el juicio comparecieron diversos testigos de referencia, es decir, los que no presenciaron los hechos sino que supieron de ellos por otra persona. Y resulta que a algunos ella les dijo que había sido voluntario (e incluso alardeó de ello) mientras que a otros les reconoció que no lo había sido. Es esto mismo, por supuesto, lo que afirma en sala.
¿Qué datos usa el tribunal para tomar una decisión sobre el asunto? Principalmente dos. El primero es un informe psicológico que decía que estaba “totalmente influenciada por su las [sic] redes sociales, y la imagen que pretendía mostrar de ella, en Instagram y delante de sus conocidos o compañeros de clase. Así deseaba aparentar mayor edad, y ser considerada como una mujer, adulta y con experiencia sexual”. Más adelante se insiste en la misma idea, al afirmar que la víctima tiene problemas de integración, buscaba la aprobación de las redes sociales y mostraba inmadurez.
En segundo lugar, está el hecho de que, cuando hablaba con su círculo cercano, sí confesaba que no quiso hacer eso. Así, cuando habló con sus hermanas (parece que el propio 25 de noviembre, justo el día después de los hechos) o con su psicopedagoga (el 27 de noviembre), les dijo que no había deseado ni consentido aquello. A partir de ahí fue abriéndose a su familia y a su mejor amiga, a todos los cuales les contó la misma versión.
Así pues, parece que ser que cuando a todos estos conocidos superficiales y compañeros de clase les dijo que había hecho tales y cuales cosas con ellos, que había tenido una orgía (3), que mira con quién he estado y que como se vayan de la lengua “yo lo cuento todo e inventando”, no hay que darle mayor credibilidad. Como dice la sentencia, intentaba situarse como agente en lugar de como víctima. Y, como no dice la sentencia pero añado yo, estaba muy probablemente intentando ponerle nombre a lo que había pasado y además gestionando una crisis de reputación porque estoy seguro de que los cotilleos empezaron a extenderse según ella salió por la puerta del piso donde sucedieron los hechos.
“Solo le hicieron caso a la declaración de ella. ¡Eso no es justo!”
La declaración de la víctima es una prueba. Una prueba. Como todas las pruebas, puede desvirtuar la presunción de inocencia y fundamentar una condena. Y en delitos sexuales, donde no suele haber otra prueba de cargo, es fundamental.
Por ello, hay una serie de requisitos para darla por buena: que no se aprecien móviles espurios contra los denunciados, que la denunciante mantenga esencialmente la misma versión durante todo el proceso (de ese punto ya hemos hablado) y que haya corroboraciones periféricas, es decir, datos que la avalen. Algunas de las corroboraciones periféricas son las cosas que dijo a las personas íntimas en días próximos al suceso y unos moratones en los brazos y la espalda que fueron percibidos por los familiares.
Si hubiera prueba de descargo, a lo mejor no bastaba, pero es que no la hay. Existe un amigo de ellos que afirma que él estaba en la casa y que no vio nada, pero la Sala no cree su testimonio porque se presentó a la Policía mes y medio después de que sus compañeros fueran detenidos. Y están unos supuestos pantallazos de WhatsApp presentados por la novia de uno de ellos, que probarían que el chaval estaba hablando con el móvil con ella en el momento de los hechos, pero la cosa es que el análisis del teléfono de él no dice eso.
“¿De dónde viene la intimidación? Si no la amenazaron”
Intimidación ambiental, el mismo caso que la Manada. Estás rodeada de una serie de personas que te superan en número y complexión física (tres deportistas, nada menos), y además en un contexto que ellos controlan por completo (su piso). Te encoges, te cruzas de brazos y aun así te meten mano. No es necesario que nadie profiera una sola amenaza para que la situación sea intimidante.
“¿Y el segundo acto sexual? ¿El que sucedió en la habitación de uno de los acusados?”
Aquí está el único punto que me chirría de toda la sentencia. Antes he dicho, al resumir los hechos probados, que después de que ella saliera del baño entró en la habitación de uno de ellos y allí se produjo otro acto sexual, solo con él. Pues bien, aquí la sentencia no aprecia que hubiera violencia ni intimidación, por lo que no condena por agresión. En cuanto al posible abuso, absuelve también porque se trataba de un acusado joven (19 años), de madurez similar a la víctima.
Este es el único límite a la regla general según la cual los menores de 16 no pueden consentir: que lo hagan con otra persona de similar edad y madurez, como otro menor de edad o, como aquí, un chico de 19 años. Sin embargo, el problema resulta obvio. ¿Después de ser agredida en el salón tiene relaciones sexuales consentidas con uno de sus agresores en su cuarto? ¿Dónde está el fallo? ¿En las partes al presentar las pruebas, en el tribunal al apreciarla, en el tribunal al razonar jurídicamente…?
Me da la sensación de que aquella noche todo pasó muy rápido y de que quizás lo que ocurrió en el cuarto, como contrapunto a lo ocurrido en el salón, le diera a la víctima (que estaría en un estado de confusión considerable) una sensación completamente distinta. No lo sé. Estoy especulando: ni estaba allí, ni estoy en su cabeza ni he estado en la sala. Pero es la única explicación que se me ocurre a frases como “de lo que pasó con R. no me arrepiento”.
“La Ley de Violencia de Género deja inermes a los hombres”
Qué cosas tiene la manía de hablar sin saber. Esto lo han llegado a decir los propios condenados (“si esto me pasa hace quince años ahora yo estaría jugando al parchís en mi casa”), pero aunque no hubieran abierto la boca es algo que subyace. Y bueno, es mentira. Es posible que la Ley de Violencia de Género, el dinero gastado en publicidad institucional y a nivel social el auge del feminismo hayan aumentado la concienciación sobre estos casos. Pero el hecho es que, a nivel legal, no ha cambiado nada.
Este asunto lo ha instruido un Juzgado de Instrucción, no un Juzgado de Violencia sobre la Mujer. No se ha activado ninguna de las normas penales relativas a la violencia de género, porque estas solo se aplican cuando agresor y víctima son pareja, no cuando son conocidos como en este caso. Las doctrinas empleadas para condenar (la de la cooperación necesaria, la de los requisitos necesarios para que la declaración de la víctima desvirtúe la presunción de inocencia, la de la intimidación ambiental) fueron desarrolladas por el Tribunal Supremo español en las décadas de los ’80 y ’90 o incluso antes, no por ningún malvado legislador adicto al cambio social.
Así que no, si esto hubiera pasado hace quince años –es decir en 2004, antes de la aprobación de la Ley de Violencia de Género– las únicas diferencias habrían sido las tecnológicas (no habrían existido todos esos audios de WhatsApp con la chica ligoteando con ellos o diciendo cosas equívocas), por lo que incluso habría sido peor para los delincuentes. La pena no habría variado un ápice: 38 años por tres violaciones, o un poco más si se hubiera apreciado la agravante de especial vulnerabilidad de la víctima.
Por eso existen unos máximos de cumplimiento, que en este caso (y como bien indica expresamente la sentencia) son de 20 años.
Después estarán otros 10 en libertad vigilada, que es una medida que tampoco me gusta nada, se aplique a quien se aplique: ¿a santo de qué se tiene que vigilar, y encima durante diez años, a una persona que ya ha cumplido con la sociedad? Pero en fin, así igual la derecha aprende que el populismo punitivo, el aumento de penas y la reducción de derechos puede recaer también sobre tres “buenos chicos”, ay, pobres, que no sabían lo que hacían, que les han jodido la vida.
No caerá esa breva, pero uno puede soñar.
http://asihablociceron.blogspot.com/2019/12/la-sentencia-de-la-arandina.html?m=1
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2019.03.07 14:44 rustymental Tengo una familia tóxica? Soy una mala persona? Qué debería hacer?

Saludos a todos. Lo que estoy a punto de contar es una situación muy pero muy complicada, tratare de ser lo mas objetivo posible, así que espero que me comprendan si esto es muy desordenado.
Lo que busco con este post es más que todo consejo. Con la situación del país y mi situación personal es lo que más necesito.
Antes que nada, debo decir que tengo 26 y tengo muchas presiones actualmente, pero lo más importante es que me diagnosticaron tuberculosis el año pasado. Me he recuperado bastante, pero físicamente aún soy frágil (asma, cansancio, dolores...).
Mis ingresosdesidia. pocos e inestables y creo que indirectamente muchas responsabilidades han caído sobre mí.
Aparte de eso, no tengo ningún tipo de ayuda o apoyo económico por parte de nadie. A veces contribuyen, pero realmente no es suficiente.
Tras esta enfermedad y estar al borde de la muerte, me di cuenta que tengo que hacer algo con mi vida pero sin apoyo, visión clara y ya ni siquiera salud, no sé bien qué demonios hacer.
En cuanto a mi enfermedad, reconozco que fue mi culpa haber caído en un estado tan crítico. El año pasado fue apenas que me diagnosticaron, pero ya llevaba como dos años tosiendo sangre esporádicamente y debilitandome cada vez mas; incluso después de asistir al neumonólogo segui descuidando mi cuadro y no fue hasta que quedé anémico y pracitcamente inmóvil que al fin empece a tratar enfermedad. ¿Que me llevo a eso? Desidia y depresion, no creo que haya otra explicacion.
Se preguntaran que me llevo a desarrollar una mentalidad asi, y ahora mas que nunca pienso que es debido a mi familia, en especial a mis padres. No me malinterpreten, yo les agredezco mucho lo que hicieron por mi y el apoyo que me brindaron durante mi recuperacion (y especialmente a mis tias, que no ayudaron a mi y a mi hermana en nuestra dizque crianza), pero creo que hay algo fundamentalmente toxico en todos ellos que me ha estancado toda mi vida y quiero romper esas cadenas ya. Esto es muy vergonzoso, pero mis padres son lo que no se puede calificar sino como unos fracasados... Mi padre siempre se ha caracterizado por su desidia, soberbia, inestabilidad laboral y falta de disciplina, algo que le ha pegado muy fuerte ahora sobre todo con la situacion: ingresos nulos, total dependencia alimentaria en los demas y enfermo ademas (hernia y glaucoma). Mi madre, por su parte, fue una inutil toda su vida, nunca trabajo, nos abandono a mi hermana y a mi, y, como revelan ciertos acontecimientos recientes, parece que siempre fue una paciente psiquiatrica. Quisiera estar exagerando, pero lamentablemente no es asi. Ahora, con unos individuos tan destrozados como padres, ya no me extrañan tanto todos los problemas que hemos presentado durante toda nuestras vidas mi hermana y yo. Pero me extrañan aun mas algunas cosas que hemos logrado y que nuestros padres no, como, por ejemplo, salir de bachillerato a una edad decente (aunque en modalidad para adultos, por lo que tengo ciertos complejos).
Bien, ahora nuestros familiares mas cercanos son nuestras tias. Mis padres nunca se llevaron bien con ellas, por lo que siempre hubo mucha violencia entre todos ellos. Mis tias tendran sus vainas, pero siempre fueron personas completamente funcionales y autonimas. Solo que ahora la mayoria de ellas estan jubiladas y jodidas por la situacion, por lo que su estancamiento es mas que evidente. Esto ha traido como consecuencia un deterioro considerable del hogar y ya todas esas responsabilidades estan cayendo sobre mi, como reparaciones o incluso comida cuando la cosa esta muy mal. Porque si no lo hago yo... nadie lo hara. Mas desidia (si, ese es el tema principal de este post).
Mi vida laboral... digamos que es nula tambien... Creo que solo he tenido un empleo en toda mi vida y en el que solo dure como unas dos semanas. Mi manera de generar ingresos desde como hace unos 3 años ha sido la bendita pagina esa Humanatic; ahi sacaba ingresos decentes pero ya no vale la pena, ademas que estar ahi todo el dia es puro estancamiento. Recientemente, pude empezara a matar tigritos traduciendo comics japoneses (no soy muy bueno pero bueno al menos la gente esta satisfecha y me gusta mas), y, aunque me gustan los idiomas, traducir porno loco de asiaticos igualmente locos para vivir es denigrante. La semana pasada, entre tanto desespero y presion, hasta intente buscar trabajo en un call center de mi ciudad (antes de lanzarme una mirada juzgadora, creo que es una muy buena oferta laboral para todo aquel que tenga la actitud y la comodidad, pero sobre todo era una excelente oportunidad para desarrollarme como persona; fue muy agradable porque interactue con la gente y aprendi cosas interesantes). Sin embargo, me di cuenta que mi cuerpo toadavia no esta apto para un trabajo en la calle, en el tan solo ir y venir mi desgaste fisico fue evidente y prefiero no comprometer mi recuperacion por ahora (ahorita ando medio cojo solo por haber caminado todos estos dias).
Estudios... Hice dos cursos de ingles y obtuve un B2, incluso antes del bachillerato (para adultos). Un curso de reparacion de computadoras. Tambien estudie japonés por mi cuenta como hobby (como dije, hasta le he podido sacar dinero, pero no soy muy fluido). Otros idiomas con los que mas o menos me meti fueron frances y aleman. Total que me he dado cuenta que lo mio son los idiomas y espero seguir ese derrotero. Ahora, la parte vergonzosa... Como dije, me gradue en educacion para adultos. Es mi mayor complejo porque me siento demasiado diferente de los demas por ello; el contenido, la exigencia y, en especial, la experiencia, no son iguales a las de una persona que cursa su bachillerato normal. Siento que mi conocimiento y capacidades son muy segmentados y no estan a la par de los demas. A pesar de ello, logre entrar a la universidad, pero por mi estado de animo (confundido y depresivo) la deje sin siquiera retirarme formalmente (realmente yo ni idea tenia de como funcionaba la parte administrativa de la u); luego de eso enferme. Mi plan actual es volver a la universidad y enfocarme en lo de los idiomas. Aparte de eso, espero poder hacer cursos y seguir formandome.
Lo último sería mi hermana menor, prácticamente soy ya como su padre y única familia. Ella ya es mayor de edad, pero dado todo el ambiente en que se crió es completamente incapaz por ahora. Ella lleva una vida de aislamiento similar a la que yo llevaba. He intentado muchas veces persuadirla a salir de ese encierro pero no es fácil. La comprendo perfectamente cuando me explica que las razones de su escapismo es toda la mierda que ha vivido en nuestra familia y mis métodos no han sido los más efectivos, no tengo paciencia y simplemente no sé como manejar la situación cuando se altera. Al menos he podido pagarle su bachillerato y ya solo le falta 5to año para al fin graduarse. Estoy buscando maneras de estimular su integración a la sociedad, muy pendiente de cursos y eventos a los que podamos asistir, además quiero mejorar su imagen y autoestima. Estoy tratando de que al menos aprenda cosas por internet (porque en parasistema nada le va a quedar), pero incluso esto es difícil y no tengo mucho tiempo para ponerme con ella. Espero que al graduarse de bachiller al menos pueda buscar un trabajito por ahí para que se suelte un poco. Será difícil pero será lo mejor.
Bien, creo que eso establece mas o menos decentemente el trasfondo de mi situación.
Ahora, mi situacde actual.
Siempre he sufrido demasiada ansiedad y preocupaciones. Esto es un problema que he tratado de mitigar para no afectar mi recuperación, pero veo que las cosas siguen empeorando y no logro salir de este ciclo de inseguridades, así que he decido hacer algo antes de ser consumido.
El incidente que más me ha afectado recientemente es la situación con mi madre. Verán, ella se fue de casa como hace 15 años e incluso entonces siguió jodiéndonos de una manera u otra, pero hace unas semanas aparece con su actual pareja diciéndome que presenta problemas de salud que parecen ser psiquiátricos. Eso fue un peo enorme porque nadie tuvo la voluntad de hacer nada por ella, y al final yo tuve que correr con ese muerto. Ella tiene muchas hermanas pero mi madre siempre vivió aislada de ellas, por lo que su renuencia a ayudarla no es del todo injustificada, y al parecer no van a hacer mucho por ella. Yo tuve que llevarla al psiquiátrico, yo tuve que pagar las citas, comprar las únicas medicinas que encontré, y, además dep cuidarla y cocinarle durante todo el tiempo en que estuvo por acá. Nadie, absolutamente nadie, me ayudo en nada en ese entonces. Luego de unos días, al fin el viejo con que vive (que lamentablemente no tiene la culpa, es sólo un pensionado que no sabe ni para donde va y ni en lo que se metió) se la llevó a su casa. Sin embargo, hasta el día de hoy, los dos siguen presionandome para que les envíe dinero semanalmente para su manutención y además me encargue de su cuidado médico y afectivo. Mis tías me dijeron que ellas no la iban a mantener. No se sabe bien el cuadro clínico de mi mamá porque necesita un diagnóstico formal que requiere medicinas y exámenes que nadie está dispuesto a costear. No sé si haya un amparo legal para ella en esta situación y si ella en verdad esté clínicamente loca o solo nos está manipulando a todos (bueno, si te pones con esas vainas en esta situación, bien no estás). Ella no puede vivir en mi casa, causa demasiado conflicto, especialmente con mi tía a la que no quiero alterar. Mi mamá tiene su habitación en casa de mi abuela, pero no quiere volver porque supuestamente ya "es incapaz de valerse por sí misma". Total que mi mamá y ese viejo no me dejan "trabajar" tranquilo pero sí quieren que me haga cargo de todo, además la carga psicológica no me deja rendir, tengo la constante preocupación de que me traigan en cualquier momento a esa mujer aquí y no saber qué demonios hacer. Creo que es un descaro enorme que alguien que te abandonó, no te haya apoyado, y te haya arruinado indirectamente la vida venga después de tanto tiempo a joderte otra vez. Mis familiares siempre apelan a sus razones morales, religiosas y karmaticas para estimular mi acción y mi responsabilidad, y yo también quisiera hacer lo más correcto, pero en un país así y con una historia como la mía, me temo que ya no puedo permitirme vivir para los demás...pero a la vez me da cague hacer o dejar de hacer algo que me deje psicológicamente afectado aún más para toda la vida, aunque probablemente ya sea muy tarde para eso...
En fin, esto no es tanto para desahogarme sino para buscar solución. Eso sería todo. Yo quiero seguir estudiando y trabajando, pero a veces dudo si lo podré hacer con tantos problemas.
1) Sería yo legalmente responsable si llego a olvidarme o "abandonar" a mi mamá y queda en la calle, muere o se quita la vida? Qué tal sus familiares y allegados?
2) Hay un amparo legal para ella ya que sus hermanas se niegan a contribuir?
3) Seria una coñodemadrada olvidarme de mi madre y mudarme de mi casa, o simplemente soy demasiado beta y me estoy dejando joder por mi familia?
Gracias por su atención.
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2018.11.02 03:10 ffuentes Estar solos en el mundo actual

Anoche vi un documental de la BBC y me impactó harto el tema del suicidio. Se llama What's Killing America's White Men?. En una ciudad pequeña de Montana se dan cuenta que los hombres de mediana edad se están suicidando de manera muy frecuente. La causa al parecer es que la autoimagen del hombre, al menos en esa parte de EE.UU. es muy competitiva y autosuficiente, con la imagen del hombre macho y fuerte que no llora pero no siempre pueden con la presión, no pueden manejar apropiadamente sus emociones porque no tienen cómo desahogarse ni pedir ayuda. A las mujeres esto les puede pasar también pero tienden a manejar sus emociones de otra manera, se desahogan.
Y aunque el tema del video es aparentemente muy gringo y por eso no lo subo, igual se puede extrapolar al resto del mundo porque con la presión del mercado laboral, de las mismas redes sociales (el típico tema de los instagrams como modelos a seguir) o de ver a tus amistades, que a todos les va bien aparentemente, todo les va la raja y a ti no, es una presión que lastima. En el mismo documental decían que psicológicamente la soledad si se prolonga en el tiempo es equivalente al dolor físico y desencadena enfermedades mentales, entre ellas el suicidio. Ojo que en todo caso, soledad se puede tener estando casado y con hijos incluso, rodeado de gente. Muchas relaciones sociales (trabajo, amistades) son demasiado superficiales y nunca van a evolucionar, entonces es lo mismo que no tener a nadie.
Y yo creo que eso también desencadena cosas como la violencia contra la pareja, los hijos o incluso los arrebatos que uno ve en internet porque esa frustración de no poder ser lo que la sociedad proyecta que tienes que ser, tiene que salir por algún lado. Yo he pasado por eso y por lo mismo lo entiendo. La manera de manejarlo que a mi me ha resultado es tener amigos, conocer personas y tratar de sair adelante con las cosas que tengo pendientes en mi vida.
Por supuesto que hay gente aquí que debe sentirse así o peor y por eso quería compartirlo. A veces es bueno que alguien empatice contigo y te recuerde que la vida no es sólo el éxito que uno percibe del resto sino también frustración. No eres el único o la única en el mundo que lo está pasando mal.
P.D: El tema no nos es para nada ajeno porque el suicidio en Chile es un problema grave. Si ustedes están bien pero tienen a algún familiar o amigo que creen que se puede sentir solo, llámenle o visítenle. Quizá lo único que necesite es saber que alguien está preocupado de su vida.
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2018.09.18 07:25 Zetusleep5390 La leyenda de los estudios en el callejón del aguacate.

La leyenda de los estudios en el callejón del aguacate.
Los últimos señores Mexicas habían llorado ya la pérdida de las tierras que algún día los acogieron y fueron testigo de la gloria de Azcapotzalco, que por aquellos días era el señorío responsable de estos parajes del sur de la Ciudad de México.
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Don Hernán Cortes había invitado a capitanes, soldados y aliados a un enorme banquete con vino de Castilla y cochinos de Cuba. Años después, Bernal lamentaría en sus crónicas de la conquista que los lugares fueron insuficientes y por otras cosas acaecidas aquella noche, hubiese preferido que nunca se llevara a cabo. La más macabra de las cosas acaecidas es el origen de esta historia. La noche fue agridulce, estuvo manchada por la sangre aunque no tuvo lugar batalla alguna. Las crónicas y la historia se han esforzado por borrar los terribles hechos que en aquella noche larga de Coyoacán costaría la vida de dos inocentes. No sólo las quejas por el espacio ahogaron la noche gloriosa de Cortés. Pasadas las 11 de la noche todas las antorchas se extinguieron, como por acto de magia la penumbra abrazó el patio del real de Cortés, el embrujo lo rompió el llanto desesperado de uno de los niños que jugaba en los pasillos, ese llanto centró la atención de todos los presentes que corrieron a avivar las antorchas y velas para restablecer la iluminación de aquel lugar. Los perros que habían acompañado a Cortés, tesoro preciado del conquistador, ladraron con violencia estridente que heló la sangre de todos los asistentes. Dos espadas de madera fueron halladas en el suelo, ante la mirada atónita y desesperada del resto de pequeñines que no atinaban a decir nada más que: “Julian y Rodolfo, ¡la noche se los ha tragado!”.
Entre llantos y confusión una puerta se cerró, como señalando el punto de escape de esa oscuridad que se había tragado a los pequeños.
Dos soldados liberaron a los perros, los canes corrieron velozmente por la puerta que señalaba el punto de escape -en todo momento ladrando con violencia y autoridad, como si sus ladridos fueran a detener al mal que ya todos buscaban-. Una comitiva liderada por Don Rodolfo De Escalante salió acompañando a los canes para apresar al responsable y dar con el paradero de los dos hijos varones del capitán español. Corrieron todos por caminos rurales y parcialmente empedrados, en espera de los caballos, carruajes y coches que algún día transitarían esas calles (algunas de las cuales al día de hoy siguen manteniendo tan rudimentario camino) como lo son los palacios y casonas españolas de estilo colonial que por aquellos días no eran sino cimientos, hoy testigos de la historia de México que nacía con la Nueva España tras la muerte de Tenochtitlán.
Finalmente, uno de los perros tomó camino por lo que hoy en día sería el final de la calle Francisco Sosa, donde la calle se convierte en la Cerrada Francisco Sosa; lugar en el que hoy se levanta un muro de piedra que en una esquina guarda un antiguo altar a la virgen del Rosario, sobre el que se elevan las ramas de un árbol de aguacate. Aquel perro paró y comenzó a ladrar en la penumbra con desesperación. La comitiva apresuró el paso y todos como una marcha coordinada pararon súbitamente ante una escena francamente dantesca. El perro que los había guiado tenia las orejas gachas, no dando crédito el animal a lo que sus ojos veían: eran las piernas y brazos del pequeño Julian De Escalante. El perro se lanzó contra un ente que estaba parado en la penumbra, desapareció para no ser visto más.
La pierna derecha del pequeño, cubierta en sangre, antecedía en fila a la pierna izquierda que a su vez estaba antes del brazo derecho y luego el izquierdo; donde la pequeña mano del inocente terminaba señalando hacia adelante en dirección a aquel ente de espaldas anchas y tamaño descomunal. El ruido que salía de aquella bestia era el de un coyote hambriento devorando a su presa. En sus anchas espaldas el torso y rostro de dolor del pequeño Julian que aún agonizaba, al borde de perder la consciencia el niño lloraba con desesperación y a los pocos segundos de que los soldados llegaron a su encuentro el pequeño perdió la conciencia. Un grito rompió el hechizo: “dadme la cara, ¡hideputa!” gritó un arcabucero de la comitiva, quien al mismo tiempo descargó en contra de la criatura. Aquel ente volteó despacio, entre sus brazos el cuerpo del pequeño Rodolfo De Escalante, de quien quedaba todo menos las vísceras que devoraba aquella criatura infernal. Los ojos de aquel ente eran de un rojo tan ardiente como las brazas que cocinaron los cochinos que ahora vomitaban todos los presentes a tan grotesco espectáculo. Varios de los soldados que componían la comitiva no pudieron contener las lágrimas y la desesperación, quedaron desarmados ante la barbarie que atestiguaban pues no hubo horror en las guerras que muchos ya habían vivido que se equiparara a lo que estaban presenciando. El cuenco que contenía las vísceras del niño le servían de plato ceremonial para beber la sangre del pequeño, a quien tomó entre sus brazos y alzó dejándolo suspendido para drenar todo su líquido vital.
El arcabucero entre llantos cargó nuevamente el arcabuz y arremetió contra la bestia. No pareció dañarla en absoluto. La reacción que aquella afrenta suscitó fue que el cuerpo del pequeño Rodolfo terminó recargado en una de las rodillas de la monstruosa aparición que arrancó de su espalda el torso de Julian y mordió su cuello para drenarlo también, el sonido de aquello era espantoso y toda vez que hubo bebido la última gota de sangre tomó de la cabeza los restos del niño, con violencia sin más lanzó el tronco del infante en dirección a la comitiva que inmóvil e impotente no daba crédito a lo que estaba viviendo, fue tal la fuerza con la que realizó el lanzamiento que la cabeza se desprendió del torso y quedó en la mano de ese monstruo. Así fue que abrió la boca de la cabeza, desprendió la quijada y lanzó a la oscuridad el resto de la pequeña cabeza. Dicha mandíbula sirvió entonces como un cuchillo ceremonial, la bestia tomó el hueso que había obtenido de Julian y rompiendo el esternón del pequeño Rodolfo accedió a su corazón, lo sacó. Lo sostuvo en sus manos y lo elevó como ofrenda a los dioses de esas tierras, ante todos los presentes de un sólo bocado devoró ese órgano. Del cielo cayó un rayo, como dictando sentencia de aquel rito se escuchó el aullido de un coyote proveniente de esa fiera, el suelo se abrió y el ente lanzó una bocanada de sangre hacia el cielo y desapareció al sonido de un extraño vocablo náhuatl que retumbó en los oídos de todos los presentes: NETZONCUILIZTETLATZACUILTILIZTLI (un aliado luego lo tradujo para todos, la venganza se ha consumado). Aquella sangre bañó una pequeña planta recién sembrada en la esquina de la muralla que limitaba los terrenos que pertenecían a Don Rodolfo De Escalante.
Don Rodolfo yacía en el piso, con el gesto de quien ha sido absolutamente derrotado. El peor castigo aún estaba por llegar. Su esposa Aura había sido avisado por alguien de la comitiva de lo ocurrido y a toda velocidad puso marcha por la noche, su hermoso vestido de gala no fue obstáculo para la desconsolada carrera de una madre que no quería dar veracidad a lo contado… hasta que llegó y se encontró con la horrible escena. El llanto desconsolado de la madre fue tal que los testigos se persignaron y llorando se esfumaron dejando en la absoluta soledad a la pareja. La madre tomaba las manos del pequeño Julian, acariciaba el rostro de Rodolfo, su llanto era incesante y su dolor no tenía parangón. Los días con sus noches que siguieron a tal atrocidad fueron para la mujer, agonía e infierno en vida. Los días los pasaba Doña Aura de rodillas en aquella discreta planta, que algún día sería un árbol de aguacate, lamentando sin parar la irremediable perdida de sus dos hijos. Por las noches dos esclavos tenían que salir por ella para cargarla al interior de la casa cuyas ventanas eran el vitral de aquel dolor indescriptible que consumió a Doña Aura. Las únicas palabras que salían de su boca era un doloroso testimonio de su pérdida: “¡mis hijos!”, constante recordatorio que avivó el odio y la locura en el corazón de Don Rodolfo. La falta de comida y el sufrimiento de la pobre madre la consumió a penas seis meses después. A un costado del aún tierno aguacate, Doña Aura pidió ser enterrada para estar con sus pequeños para toda la eternidad. Los restos mortales de los pequeños también fueron trasladados a ese lugar por instrucción de Don Rodolfo. La barda de piedra aún no terminada ganaba altura y la casa de los De Escalante iba tomando forma, cuya ala principal hoy permanece en aquel sitio, sitio desde donde hoy se cuentan las macabras historias que habitan en las oscuras horas de la noches. Las historias para no dormir.
Terrorífica historia es la de Don Rodolfo y los De Escalante en la Nueva España. Rodolfo y Juan De Escalante fueron dos hermanos provenientes de Toledo que se habían unido a la expedición de Cortés con el afán de llevar el negocio de su familia a las Indias. La familia De Escalante poseía una forje de armas que en buena parte fueron responsables de la muerte de miles de habitantes de las tierras que conquistaron los españoles. Los hermanos escalaron rápidamente entre los soldados de Cortés por su fiereza e inclemencia contra los conquistados. Los hermanos escribían cartas de jubilo y esperanza de expansión para la herrería, por supuesto que dejaban fuera los temibles detalles de sus proezas militares en Cuba, las Antillas, La Villa Rica de la Veracruz y Tenochtitlán. Fue Tenochtitlán el inicio de una serie de desgracias para los hermanos, serie que no culminó hasta extinguirse la vida de Don Rodolfo… quizás.
América tenía preparado un reclamo de sangre insaciable para los De Escalante, el primero en pagar ese peaje fue Don Juan, a quien Cortés había encomendado la conquista definitiva del Señorío de Azcapotzalco. Precisamente fue en Coyoacán donde los soldados que comandaba cayeron en manos de fieros guerreros águila que no tuvieron piedad sino de Don Juan, a quien presentaron ante el señor Cuahupopoca quien ordenó su inmediata decapitación y ofrecimiento ceremonial. El cuerpo de Don Juan nunca fue hallado, los totonacos que habían acompañado a los españoles en aquella empresa dieron parte de la crueldad que sufrieron los capturados a Cortés, quien vio en este suceso el pretexto perfecto para ordenar el sitio definitivo de Tenochtitlán y la toma definitiva de los Señoríos aledaños. Don Rodolfo De Escalante pidió a Cortés dirigir personalmente al bergantín que desembarcaría para la carga contra Iztapalapa y Coyoacán. Don Rodolfo sometió con brutal crueldad esas tierras que no tuvieron otra opción que pasar al bando de los conquistadores para culminar la toma definitiva de la gran Tenochtitlán. Aquella fue la primer venganza que Don Rodolfo juró en América, no sería la última.
Desolado tras la muerte de sus dos varones y su señora, Don Rodolfo envió a la pequeña Carmen de vuelta a España para ser cuidada por su hermana Doña Julia De Escalante viuda De Torrecillas. Don Rodolfo permaneció en la Nueva España supervisando la construcción de su fortaleza que habría de servir de casa, encomendó construir montado en la pared un altar a la virgen del Rosario, altar que aún permanece en la esquina que inicia el callejón del aguacate y cuya virgen en algunas noches, muchos cuentan, llora sangre.
Don Rodolfo montó guardia por las noches, desde que terminó la novena en honor a sus pequeños hasta el día de su muerte. En la esquina donde encomendó su altar, Don Rodolfo pasaba las noches rezando, entre los habitantes indigenas de esas tierras surgió la advertencia de no cruzar esa esquina al caer la noche pues aquellos que osaban poner un píe en aquella propiedad no volvían a ser vistos jamás. Durante el restante de la longeva vida de Don Rodolfo desaparecieron 46 niños y 20 jóvenes que se esfumaron por completo de esas tierras, hasta el día de su muerte, cuando sus criados dieron cuenta de los horrores que aquellas pobres almas sufrieron. Las osamentas fueron mortero para fortalecer la pared, dentro de la casa los gritos de auxilio eran ignorados mientras en su estudio de los horrores Don Rodolfo extraía la sangre abdominal para consumirla, mientras que la carne forraba sillas y mobiliario del estudio y los huesos se los daba a sus perros como juguetes o premios. Los sesenta y seis muertos, como toda la población indígena de esas tierras era para Don Rodolfo de Escalante el rostro del enemigo responsable de su dolor y tragedia.
Para 1537 el muro y la casa estaban terminados, un Rodolfo con aspecto de ermitaño prohibía a sus esclavos y criados hablar de lo que acontecía durante los días, sólo permitía que salieran a los jardines a regar con un balde que él les daba el aguacate que empezaba a formarse en árbol en la esquina de la propiedad.
Cuarenta años después de aquella fatídica noche de septiembre, noche en que Don Rodolfo lo perdió todo, un estruendo demoniaco llegó hasta la casa de Don Rodolfo, los criados y esclavos dicen que el diablo mismo le visitó para reclamar su alma. En la madrugada de aquel día Don Rodolfo echó a reír en la esquina de su casa, sentado como un niño contemplando su aguacate estremeciendo a todos los que le escuchaban, con una daga que había traído consigo de Toledo puso fin a su vida. La lectura de su testamento dejó en propiedad toda su Hacienda a su hija Carmen De Escalante de Rodriguez, quien decidió limpiar un poco su conciencia transformado aquella casa en una residencia para enfermos que formó parte de la herencia de los De Escalante en México hasta la década de los ochentas.
La casona de los De Escalante vio pasar por sus cuartos a miles de heridos y enfermos que padecieron en aquel lugar. Siglos de dolor abrazan la casa que hoy es hogar de nuestros estudios. El pasar del tiempo se ha encargado de hacer crecer la leyenda de este sombrío lugar.
Muchos años después de los sucesos que comenzaron todo un descendiente de los De Escalante decidió volver con su familia a la vieja casona de Coyoacán. Gustavo Escalante era padre de familia de Emilio, Benito e Irma, esposo de Beatriz Rodriguez. La familia vivió días felices desde el final de la primer década hasta la oscura noche del 20 de septiembre de 1929.
Don Gustavo fue un abogado de origen Español, un hombre bastante respetado por sus colegas y la sociedad en general, tenía muy buenos contactos y su familia vivía una muy buena posición en México. Sin embargo, existió un lado oscuro de Gustavo, una obscena obsesión por el ocultismo. En ocasiones desaparecía por semanas enteras para visitar brujos negros en Catemaco Veracruz. La inquietud que le robaba el sueño era la maldición que aquejaba a su familia desde que su ancestro, Don Rodolfo De Escalante, sembrara el terror en los corazones de los habitantes indigenas de esas tierras y se enemistara con sus dioses jurándoles la más fiera de las venganzas.
Fue así que un brujo le dio a Gustavo una Ouija para que contactara con su ancestro y esclareciera sus inquietudes en torno a los acontecimientos que dieron origen al sufrimiento de muchas generaciones de De Escalantes que por siglos se rehusaron a habitar en México temiendo un trágico final. Muchos siglos habían transcurrido ya y Gustavo estaba determinado a poner fin de una vez por todas al maleficio.
Aquella oscura noche del 20 de septiembre de 1929, Gustavo llegó a casa y pidió a toda su familia reunirse en el salón principal de su residencia. Sobre la mesa de su precioso comedor no había más que 4 velas negras y una tabla con letras escritas en ella. Gustavo explicó para sorpresa de todos el misterioso propósito de sus constantes viajes a Veracruz. Sus hijos por aquel entonces ya alcanzaban como mínimo la adolescencia siendo Benito el menor de ellos con 16 años. Beatriz no sabía muy bien como interpretar la extraña petición de su esposo, los hijos lo tomaron con cierta intriga y curiosidad. Cuando el padre de familia terminó la historia pidió que se apagaran las luces y se encendieran las velas para formar una suerte de circulo en torno al tablero. Todos tomados de las manos dijeron las palabras que el brujo había preparado para Gustavo. Con voz de mando y cierta esperanza dijo: Estamos aquí reunidos, generaciones de Escalantes que exigimos hablar con el alma de Don Rodolfo de Escalante, Capitán español que conquistó estas tierras y habitó hasta el día de su muerte en esta casa.
Todos los integrantes de la familia estaban tomados de las manos, expectantes a una respuesta por parte del tablero. Un frío como jamás habían experimentado los atravesó a todos, las luces que a la distancia se veían se apagaron súbitamente, un silencio sepulcral reinó en la sala… únicamente lo descompuso el sonido de los pabilos de las velas que se extinguieron una a una, como si alguien o algo estuviera soplando para apagarlas. Irma trató de soltar la mano de su padre, Gustavo le gritó: NO, NO DEBEMOS ROMPER LA CONEXIÓN. La pobre no lograba salir de su espanto pero decidió hacer caso a su padre, quien guiaba la sesión con extraña y natural destreza en el oculto asunto. De pronto el oráculo que era sostenido por Gustavo comenzó a moverse. Deletreo letra a letra su respuesta: S-A-N-G-R-E. Se miraron incrédulos todos pero ninguno quiso romper la conexión. Gustavo volvió a preguntar: Don Rodolfo ¿está usted aquí con nosotros? El oráculo nuevamente se movió deletreando la palabra: M-U-E-R-T-E. Nadie daba crédito de lo que estaba sucediendo en aquella oscura noche. Emilio, un joven de 20 años, decidió que había sido suficiente seguirle la corriente a la excentricidad de su padre y sin más soltó la mano de madre y su hermano Benito, al tiempo que dijo: “¡En verdad espera, padre, que no nos demos cuenta que no está buscando más que la manera de asustarnos! Me voy a dormir, ya tuve suficiente locura por un día”. Caminó hacia la puerta corrediza, pesada puerta de madera que dividía el salón principal del estudio de su padre, se cerró violentamente.
Beatriz la madre cayó desmayada, Emilio no podía creer lo que había visto, no había explicación alguna para que una puerta corrediza tan pesada como esa se cerrara abruptamente sin que nadie la empujara. Así fue que sin pensarlo le pidió a su hermano Benito que le ayudara a abrirla, Benito corrió rápidamente a interesarse por su madre que yacía desfallecida en el piso a un lado de la mesa.
Irma no podía parar de llorar, privada por un profundo e inenarrable horror era testigo de una de la escena más escalofriante de su vida. Ninguna leyenda de horror que conociera se comparaba ya con lo que estaba viviendo, ni siquiera las exploraciones que de niños hacían los hermanos en las noches para visitar el árbol de los susurros, pues Emilio les había contado que por la noche si se ponía mucha atención en el tronco del árbol de aguacate en el que terminaba su jardín se podían escuchar los lamentos de una mujer y unos niños, así como desgarradores gritos de horror. Ninguno de los asistentes estaba preparado para lo que tendrán lugar aquella oscura noche.
Cuando Emilio se percató de que su madre estaba tirada a un lado de la mesa corrió a ayudar a Benito, ambos le pidieron ayuda a su padre… nadie les contestó. Alzaron la cara para ver si su padre se encontraba bien, o si también había sido derribado, víctima del miedo ante una situación que comenzaba a pintar para peor. Para asombro de los hermanos, el lugar en donde ellos esperaban encontrar a su padre estaba vacío, sólo asomaba por los ventanales del comedor que daban al jardín la sombra del árbol de aguacate al final de su jardín. Gustavo había desaparecido. Sin dar mayor importancia a la desaparición del jefe de familia, los hermanos esquivaron a una horrorizada Irma que no podía salir de la conmoción. Todo mientras el tablero seguía activo y funcionando como un portal. Llevaron a la madre hasta un pequeño sillón que se encontraba en la sala principal de la casa y decidieron abrir uno de los grandes ventanales de la casa, pensando que quizá un poco de aire fresco reanimaría a la señora.
Cuando Emilio y Benito abrieron el ventanal se percataron de la figura de un hombre que estaba sentado, como contemplando el aguacate, ambos pensaron de inmediato en que su padre habría salido a tomar un respiro al jardín, sobrecogido por la emoción del momento… estaba parcialmente en lo correcto. Cuando decidieron llamarlo el hombre volteó, no vieron más que un ente completamente oscuro del que no se podían distinguir más que un par de brazas ardientes en donde deberían estar sus ojos. Sin dar crédito a lo ocurrido, continuaron su intento por reanimar a su madre. Emilio entonces le dijo a Benito que iría al botiquín por alcohol. Emilio echó a correr y atravesó sin mayor problema el umbral que antes estaba bloqueado por las pesadas puertas corredizas que separaban la sala del estudio y el resto de la casa. Benito, decidió atender al mismo tiempo a su hermana Irma; sin embargo, Irma también había desaparecido. Sorprendido por el hecho, pero sin ánimo de dejar a su madre sola, Benito empezó a llamar por su nombre a su hermana, fue entonces que escuchó carcajadas infantiles, nuevamente en el jardín. Benito estaba convencido de que su imaginación le estaba jugando una mala pasada, se llevó ambas manos al rostro para frotarse los ojos, al abrirlos nuevamente vio claramente a su padre sosteniendo a Beatriz con una mano y empuñando una daga en la otra. ¡PADRE, ¿QUÉ ESTÁ HACiENDO? Grito, e inmediatamente, Gustavo cortó de un sólo tajo la garganta de su hermana para dejarla tumbada al lado del árbol regando éste con la sangre que emanaba a borbotones del cuello de la joven. Benito no podía creer lo que estaba pasando, fue entonces que Gustavo lo miró fijamente y echó a reír.
¡Benito, muévete carajo, que mi mamá no se despierta! –gritó Emilio– súbitamente Benito salió de su asombro sin poder articular palabra alguna. Fue entonces que desde la segunda planta de la casa escucharon al padre llamándoles, este les decía que llevaran a su madre al patio para que el césped húmedo y el aire fresco la reavivara. Cuando Emilio se dispuso a seguir la instrucción de su padre Benito lo detuvo. ¡Mi papá está como loco, acaba de matar a Beatriz… cabrón, vámonos de aquí, hay que sacar a mi mamá! le dijo Benito a Emilio. Ignorando lo que su hermano le imploraba lo apartó y cargó a su madre, como quien carga un costal de papas salió por la ventana que apenas tenía una caída de 30 cm respecto al jardín y la acostó justo en el medio. Al intentar reintegrarse Gustavo apareció detrás de él, tomó al joven de la cabellera, le alzó la cara y de un sólo tajo lo degolló; con una fuerza sobre natural lo lanzó al tronco del árbol, cubriendo éste con la sangre que emanaba con potencia del cuello del joven. Benito subió a toda velocidad a su cuarto, el muchacho no podía dejar de pensar que todo era un mal sueño y tendría que despertar eventualmente. Su idea fue correr a su habitación, quizá contemplándose a sí mismo durmiendo: despertaría.
En el jardín, el cuerpo de Beatriz seguía tirado, sin conciencia alguna de lo que estaba sucediendo, fue así que Gustavo la recogió, tomándola entre sus brazos la cargó hasta la base del árbol, empuñando su daga se la enterró de forma violenta en el corazón. Inmediatamente dejó caer el cuerpo de su mujer, todavía con la daga clavada en el pecho, ya en el piso con la maestría de un cirujano (o quizá la de un carnicero) rompió la barrera torácica de la mujer, extrajo su corazón y lo contempló… mientras el cuerpo sin vida regaba con más sangre las raíces de el árbol de aguacate.
Benito presenció aquel horror desde su ventana. Buscando la salida de su pesadilla únicamente se hundió aún más en la misma. Benito sabía que la situación que vivía era límite, debía de enfrentarla para sobrevivir así fue que puso marcha a toda velocidad al jardín. Era Benito quien tenía que enfrentar a un Gustavo que aquella noche parecía más un demonio que su padre, fue así que antes de salir al jardín tomó la ouija de la mesa. Lo que había empezado todo tendría que terminarlo. A toda velocidad se lanzó en dirección a su padre para golpearlo con la tabla y así desarmarlo; sin embargo, en un reflejo ante el ataque inminente el padre clavó la daga en la tabla. La fuerza del golpe de aquella daga contra la tabla fue más la de una explosión que la de un simple pedazo de acero afilado rompiendo una tabla de madera. Un chillido horrendo se escuchó en lugar del sonido de la madera rompiéndose. Benito y Gustavo quedaron tirados en el jardín. El esfuerzo final y absoluto sería recomponerse para asestar el golpe final al oponente, cuando Benito intentó hacer lo propio, Gustavo estaba encima de él. Lo miro fijamente y le dijo: ¡Hijo, tienes que ser tú quien termine con esto, no traigas más dependencia maldita a este mundo!.
Benito intentaba quitarse a Gustavo de encima, la daga empuñada en su mano ahora tenía como base el tablero ouija… Gustavo retiró su brazo para tomar impulso y cuando todo parecía perdido para el muchacho… el padre de un sólo golpe y sin meditación se clavó el cuchillo en la sien.
El cuerpo sin vida de Gustavo escurría sangre en la cara de Benito, el joven con apenas 16 años no podía terminar de entender como toda su vida se había venido abajo en a penas minutos de una oscura y desafortunada noche de septiembre. Benito perdió la conciencia.
Debido a la posición social de la familia De Escalante y a algunos colegas del licenciado Gustavo De Escalante y Casas, los periódicos no publicaron más que una esquela recordando a “Gustavo de Escalante y Casas, padre de familia de Emilio e Irma De Escalante Rodríguez, esposo de Doña Beatriz Rodríguez Martínez, a quienes sobrevive el joven Benito De Escalante Rodríguez. Perdieron la vida durante un intento de robo a su propiedad. Qué en Paz Descansen…” el periódico daba información sobre los horarios de la novena que se ofrecería por el descanso eterno de la familia. La versión oficial de la historia fue esa. Benito único testigo y superviviente sabía que la realidad había sido otra, pero nunca hasta el día de su muerte quiso contar lo ocurrido. El relato de aquella oscura noche lo guardó en una caja junto a otra memoria oscura. La caja sólo decía: “no abran nunca esta caja de la media noche”. Clavado en ese baúl de madera estaba el arma homicida, una preciosa daga antigua con una empuñadura de fina manufactura que tenía el escudo de armas de la familia De Escalante.
El 6 de septiembre de 1986 el cuerpo del capitán del Heroico cuerpo de fucileros Benito De Escalante Rodriguez fue encontrado por su asistente doméstica en su casa en el barrio de Santa Catarina en la delegación Coyoacán, murió de causas naturales según lo indicado su certificado de defunción.
Su casa en el número 34 de la calle Francisco Sosa estuvo abandona muchos años. Las únicas visitas que recibía la propiedad eran el sin fin de curiosos y amantes de lo paranormal que se daban cita en las madrugadas para comprobar si el llanto de sangre de la virgen del Rosario, que se encontraba en un altar cubierto por las ramas y hojas de un antiguo árbol de aguacate, eran reales. O bien, si los lloros y quejas de dolor de una madre y sus hijos eran audibles entrada la media noche. O si el hombre de la capa se aparecía por aquella esquina a las 3 con 33 de la madrugada. Finalmente la delegación Coyoacán tomó posesión del inmueble y fue rentado como espacio para oficinas. En la oficina, que hoy es un estudio se encontró el baúl con la daga, donde escrita estaba la historia antes contada y una carta cerrada que decía “el niño”.
El niño 
Todas las tardes al volver del cuartel tenía la única certeza de que me encontraría al mocoso regordete jugando con sus amigos fuera de mi casa. Por años toleré que ese infeliz chamaco me imitara y me siguiera como marchando a mi lado, pidiendo tocar mi uniforme e ignorando mi atenta petición de que me dejara en paz. Pero yo nunca creí ser un asesino, odiaba a ese niño sí, pero nunca lo suficiente como para matarlo. Escribo esta confesión que espero no sea leída nunca, porque no puedo más con la culpa, pero sobre todo con la imagen maldita del escuincle regordete que me sigue a todos lados a donde voy.
El día 15 de septiembre de 1949, lo recuerdo pues volvía de la ajetreada jornada del desfile militar, toqué la puerta del número 15 de la privada Mondragón. Hasta ese lugar había seguido al condenado chamaco. Me atendió un señor, no tendría más de 40 años, con algo de sorpresa el muy maricón pensó que tenía algún problema que el ejercito iba a resolver. Le aclaré que mi visita tenía como objetivo resolver un asunto urgente. Quería saber si el niño malcriado y regordete era su vástago. Toda vez que el imbécil me confirmó que la dolencia ésa era su niño, le pedí que le ordenara que dejara de estarme fastidiando, le advertí que no quería volver a ver a su hijo y a su panda de amigos jugando cerca de mi propiedad nunca más. Tengo derecho a estar solo, a no escuchar el infernal chillido de esos mal nacidos cuando quiero retirarme a descansar. Como no podía ser de otra manera, me juró por su madre que la molestia no se repetiría, me ofreció pasar a su casa, tomar un café… nomás no me ofreció a su esposa porque no tuvo oportunidad. Le dije que lo único que quería de él era que su niño no me estuviera jodiendo y no se apareciera más por mi casa y mi calle. Se le pusieron sus ojos rojos y me extendió la mano, como si yo quisiera estrechar la mano sudada de un blandengue como ése, di la media vuelta y le dije: estás advertido, cabrón.
Antes de matarse mi padre me dio el mejor consejo de la vida: no traigas dependencia maldita a este mundo.
Ciertamente no tolero la compañía de mujeres que no sea por más de unas horas, desnudas y en la cama, como para qué carajos querría yo además a un niño.
El día 20 de septiembre de 1949, pasaban las 1800 horas cuando regresé de una caminata por el barrio. Ahí estaba ese engendro del demonio, jugando a las canicas en solitario. Le grité: “le advertí a tu padre que no quería volverte a ver aquí, mocoso”. Lleno de ira me abalancé hacía él. La cara de espanto que tenía la pequeña bestia ése era castigo suficiente. Pero aún hoy a tres años de lo que pasó no puedo entender lo que se apoderó de mí, ese día.
Todo lo que hice, si es que yo lo hice fue en calidad de espectador, cuando tomé al niño era para llevarlo de las orejas con el bueno para nada de su padre, con el afán de que le dieran una merecida chancliza, juro que esa era mi intención.
Primero le tomé de la oreja y cuando lo quise arrastrar el mocoso empezó a llorar. Ese tipo de mariconerías francamente me encabronan pero no como para tomarlo del cuello. Mis manos, las dos apretaron su cuello y cargaron al niño en la esquina de mi casa, parecía que se lo estaba entregando a la virgen, el olor de los orines de ese mocoso era penetrante, pero parecía que no me importaba que sus meados fueran a manchar mi uniforme, porque con los dos brazos lo cargué más hasta que escuché finalmente como el pescuezo le tronó. Juro que cuando volví en mí el niño estaba tirada burlándose de mí. Abrí el portón de mi casa y cuando iba a entrar a mi sala para tomarme un tequila escuché un golpe muy fuerte, era un coche que se había estampado contra el muro exterior de mi casa, abajo del coche estaba el cuerpo del mocoso ése… La cruz y la policía dijeron que el conductor tratando de esquivarlo se lo llevó y lo mató, pero yo sé que eso no fue así, como también sé que el empedrado de la calle no deja que los coches tomen mucha velocidad, no sé cómo es que el conductor de ese Cadillac también se murió.
Creo que estoy perdiendo la razón, pero también creo que la maldición de la que tanto hablaba mi padre es real. Juro por la memoria de mi madre que los acontecimientos de ese día me tuvieron como mero espectador, pero aún así no puedo quitarme de la cabeza la imagen de ese niño entre mis manos, sus ojos que se apagaron cuando le tronó el cuello. Todo lo demás que pasó ese día ya no sé si es verdad, o sólo un sueño. ¿Yo maté a ese niño? ¿Qué se apoderó de mí, llenando mi ser de tanta rabia? Ya no sé si es verdad, pero necesito limpiar mi conciencia.
Ese niño viene a joderme la existencia, todas las madrugadas a las 3 me levanto, lo quiera o no. También, lo quiera o no lo veo y lo escucho jugando con sus canicas en la esquina donde murió.

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2018.07.05 20:11 master_x_2k Enredo IX

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Enredo IX

Querida Miss Militia...
¿Estaba mal comenzar con querida? ¿Implicaba eso más amistad o intimidad que la que existía? ¿Parecería una burla?
Miss Militia, nos encontramos esta noche...
No. Si fuera por esa ruta, ella podría tirarla a un lado junto con todos los otros correos de admiradores que recibió.
Miss Militia, usted me conoce como Skitter, pero realmente no me conoce...
Mejor, pero no me gustó el tono. Lo dejaría como está, seguiría adelante y volvería más tarde.
*...*Verá, no soy un villano, a pesar de...
¿A pesar de que? ¿A pesar del hecho de que aterroricé y lastimé a mucha gente inocente? ¿A pesar de que casi había matado a Lung y luego le había cortado los ojos? ¿Que tenía casi doscientos ochenta mil dólares en dinero ilegítimo a mi nombre?
Me estremecí, saqué mis manos de mis bolsillos y arreglé mi sudadera para cubrir mi estómago expuesto. Después de llegar al departamento, Brian sugirió que estábamos demasiado cansados ​​para discutir la propuesta de Coil, por lo que postergamos toda la discusión hasta la mañana. Me alegré por la excusa para evitar oír o ver algo que pudiera hacer esto más difícil. Además, le había prometido a mi papá que estaría en casa esta noche.
Eran más de las nueve, así que el autobús del ferry solo llegaba cada noventa minutos. Pensé que era mejor caminar a casa que esperar. También podría usar el estiramiento, dado el abuso que mi cuerpo había sufrido mientras montaba a Judas.
Metiendo las manos en los bolsillos, volví mis pensamientos a que diría en mi carta a Miss Militia. Taché “a pesar”. ¿Otro enfoque, tal vez?
...Lo creas o no, mis intenciones todo el tiempo han sido buenas. Me uní a los Undersiders en primer lugar para ayudarles. Para ayudar a esta ciudad...
¿Era eso completamente cierto? No. Si fuera sincera conmigo misma, parte de la razón por la que me había unido y me había quedado con los Undersiders era porque me había sentido sola. ¿Qué tal si ofrecía algo de honestidad?
...Me tomó por sorpresa lo fácil que fue que me agradaran. Estaba en un mal momento, y me aceptaron. Así que escribir este correo electrónico es difícil. Pero es necesario. Al final, decidí seguir este camino porque sirve al bien mayor...
Eso fue lo que me dije a mí misma, mas temprano, antes de irnos para el trabajo. Que seguir con esos tipos representaría el mayor riesgo para los inocentes, que eventualmente llevaría a alguien a quedar atrapado en el fuego cruzado, o que me arresten por algo serio.
Pero ahora tenía el plan de Coil que considerar. ¿Realmente estaba siendo honesta acerca de cómo planeaba ayudar a esta ciudad? No tenía ninguna razón para creer que él estaba mintiendo, y Tattletale lo estaba avalando. Pero al mismo tiempo, el símbolo de Coil era una serpiente, y Tattletale había ocultado la verdad y me había engañado antes.
La pregunta era, ¿estaba tomando esta ruta porque serbia al bien mayor? No. O al menos, no estaba segura de que fuera mi razón para tomar una decisión u otra.
¿Por qué lo estaba haciendo, entonces?
Había sido una pregunta difícil de responder horas atrás, y ahora era doblemente difícil. Suficiente como para asustarme. ¿Cómo había llegado a este punto?
Mi mente se remontó a una ves que me senté en una de las clases de la universidad de mi madre. No podría haber tenido más de diez años, mi padre había estado ocupado y mi madre no había podido encontrar una niñera. Así que había sido precoz, orgullosa como un demonio de estar sentada en esa conferencia de inglés con adolescentes y veinteañeros y entendiendo lo que mi madre estaba diciendo. Incluso habíamos leído el libro juntas, durante las semanas anteriores, así que sabía el material. El libro Las Naranjas no son la Única Fruta.
Mientras estaba sentada y escuchando, un hombre mayor había entrado y se había sentado a mi lado, en la última fila. Con una voz amable, había murmurado un comentario sobre cómo mi madre era una excelente profesora. Luego, unos minutos más tarde, cuando reuní el valor suficiente para levantar la mano y responder a una de sus preguntas, él me había hecho un cumplido a mí, se levantó y se fue. A pesar de todo mi orgullo por mi madre y propio, lo que me sorprendió del encuentro fue el cabello del hombre. Un ridículo peinado para cubrir calvicie.
Después de que la clase había terminado y mi madre me había llevado a casa, mencioné al hombre, y ella lo identificó como el jefe de su departamento, su jefe. Luego mencione el peinado y lo mal que se veía.
“Míralo desde su perspectiva”, me había explicado. “Tal vez, hace mucho tiempo, comenzó a perder un poco de cabello, pero podía cepillarlo hacia un lado de una manera que hacía que no se notara mucho. Cada año que pasaba se cepillaba el pelo un poco más. Fue gradual, algo a lo que lentamente se acostumbró, viéndolo en el espejo todas las mañanas y todas las noches. Muchos pequeños pasos.”
“¿Por qué alguien no lo señala?” Yo le había preguntado.
“No tiene a nadie que se lo señale”, me había respondido, “y cualquiera que lo conozca lo suficientemente bien no quiere herir sus sentimientos, incluso si fuera mejor a la larga.”
“Tú podrías”, le dije.
Así que ella lo hizo, más tarde esa semana. Fue brutalmente honesta con el viejo jefe del departamento de inglés. Según ella, se había cortado el pelo y luego le había dado las gracias en una fecha posterior. Ese evento y lo que mi madre había hecho después siempre quedó grabado en mi memoria.
Tragué un nudo en mi garganta. Siempre me tomaba desprevenida, lo mucho que la extrañaba, cuando pensaba en ella. Daría cualquier cosa por una conversación de treinta minutos con ella, en este momento. No tenía la menor duda en mi mente de que podría haberle dado sentido a todo, poner las cosas en términos tan simples que resolverlo parecía fácil.
Tuve que parar, mirar hacia arriba, parpadear para contener las lágrimas en mis ojos, y tomar una respiración profunda antes de seguir.
¿Era mi situación la misma que la del anciano? ¿Me había permitido deslizarme gradualmente a una mala situación, debido a mi falta de perspectiva más allá de lo que estaba sucediendo dentro de mi propia cabeza?
No había estado pensando en esto claramente. Todavía tenía la confianza suficiente para poder enviar ese correo electrónico, hacer la llamada... pero antes de hacerlo, tenía que ordenar mis pensamientos. Componer la carta en mi cabeza no funcionaría, necesitaba las palabras en la pantalla de mi computadora frente a mí, palabras concretas en blanco y negro.
Caminé por la parte trasera de mi casa y busqué las llaves en mi bolsillo. Antes de que pudiera obtenerlas, mi padre abrió la puerta.
“Taylor. Es bueno verte sana y salva.” Mi papá parecía cansado, años más viejo que la última vez que lo vi.
Le di un breve abrazo, “Hola, papá. ¿Recibiste mi mensaje, diciendo que llegaría tarde?”
“Lo recibí.” Él cerró y puso llave a la puerta detrás de mí. “¿Qué pasó?”
Me encogí de hombros cuando me quité la sudadera, me aseguré de que mi spray de pimienta, el teléfono y las llaves estuvieran todos en los bolsillos, luego la colgué junto a la puerta. “Nada importante. Estuve en casa de Brian, lo ayudé a armar muebles, luego su hermana y la asistente social de ella llegaron sin previo aviso. No pude encontrar una manera de irme sin que fuera algo incómodo.” Lo que sucedió, casi, solo más temprano.
“Ya veo”, murmuró. “¿Estaban ustedes dos solos?”
“No”, le mentí, para evitar que obtuviera la impresión equivocada. “Al menos, no por mucho tiempo. Lisa se fue unos minutos antes de que el asistente social pasara por allí.”
“Y tienes una camisa nueva, ya veo. Es agradable.”
“De Lisa”, mentí, retorciéndome un poco bajo el escrutinio.
“Ah”, asintió.
“Voy a ir a mi habitación, si eso está bien. Estoy algo agotada.”
Mi papá negó con la cabeza, “Preferiría que te quedaras para hablar.”
No es lo que quería hacer. Mi mente estaba bastante llena de basura y debates internos que no quería preocuparme de inventar más mentiras para mi padre.
“¿Podemos hacerlo mañana por la mañana?” Le ofrecí, retirándome hacia la puerta del frente, presionando mis manos en un gesto de súplica. “Realmente necesito sentarme en mi computadora por un minuto y organizar mis pensamientos.”
Empujé la puerta y no se abrió. Extraño. Probé el pomo de la puerta, y no sirvió de nada.
“La puerta está atascada”, dije.
“La puerta está cerrada, Taylor. También lo está la puerta de la sala de estar.” Mi papá me respondió. Cuando lo miré, él me mostró la antigua llave en su mano.
Mientras miraba, sacó dos sillas de al lado de la mesa de la cocina, colocó una en el centro de la habitación, luego colocó la segunda silla contra la puerta trasera y se sentó en ella.
“Siéntate.”
“Papá, esta noche no es realmente-”
“Siéntate.”
Mi corazón se cayó de mi pecho. O al menos, así se sintió. Sentí una fea sensación amarga en el estómago.
“Hablé con tu escuela hoy”, me informó, confirmando ese sentimiento desagradable.
“Lo siento.”
“Te has perdido casi un mes de clases, Taylor. Tres semanas. Te has perdido pruebas importantes, las fechas de vencimiento de proyectos, la tarea... dicen que puedes perder el año, si no lo has hecho ya.”
“Lo- lo siento”, me repetí.
“Tal vez podría entender, sé con lo que has estado lidiando, excepto que no solo no me contaste nada. Me mentiste.”
No pude formar las palabras para otra disculpa.
“Llamé a la escuela para obtener una actualización sobre cómo te estaba yendo, y me dijeron que no habías asistido a clase por un tiempo, y no supe qué hacer. Yo solo- me sentí completamente perdido. Llamé a tu Nona.”
Hice una mueca. Nona era la madre de mi madre, una mujer austera que nunca había aprobado totalmente a mi padre como pareja para su hija. No habría sido fácil para él hacer esa llamada.
“Ella me convenció de que tal vez estuve demasiado concentrado en ser tu aliado, y no me concentré lo suficiente en ser tu padre. Si ella me hubiera dicho eso hace una semana, le hubiera colgado. Pero después de hablar con tu escuela, dándome cuenta de lo mal que te fallé...”
“No me fallaste”, le dije. Me sorprendió que mi voz se rompiera un poco con emoción.
“Lo hice. Está claro que lo que hemos estado haciendo no ha funcionado, si estás en esta situación, si no puedes hablar conmigo. No más secretos, no más medias verdades. Así que nos quedaremos aquí toda la noche si es necesario. Incluso faltaré al trabajo mañana si tengo que hacerlo, pero vamos a hablar.”
Asentí con la cabeza y tragué saliva. Todavía no me había sentado en la silla que había dejado en el medio de la cocina.
“Yo, um, necesito usar el baño.”
“Está bien”, se puso de pie. “Te acompañaré hasta allí y te llevaré de vuelta a la cocina después.”
“¿Me estás tratando como si fuera una prisionera?”
“Eres mi hija, Taylor. Te amo, pero sé que está pasando algo, y no es solo el acoso, o tiene algo que ver con el acoso que aún no has mencionado. Tengo miedo por ti, Taylor, porque me estás evitando y callando incluso si eso significa abandonar la escuela.”
“Entonces fuerzas mi mano haciéndome tu prisionera”, le respondí, dejando que la rabia y el dolor se apoderaran de mi voz. “¿Crees que esto esta remotamente bien, después de todas las veces que fui acorralada por esas perras de la escuela? ¿Tengo que volver a casa con esta mierda de abuso de poder también?”
Mi papá me respondió con la mayor paciencia, “Espero que sepas que estoy haciendo esto porque te amo.”
Lo sabía. La cosa era que eso no lo hacía ni un poco más fácil de manejar.
“¿Necesitas ir al baño, Taylor?”
Negué con la cabeza. Lo que necesitaba era salir de esta habitación. Lo vi fruncir los labios, sabía que era consciente de que acababa de buscar un escape.
“Habla conmigo, Taylor.”
“No tengo ganas de hablar.” Crucé la habitación para probar las otras puertas, la sala de estar y el sótano. Cerradas.
“¿Por qué insistes tanto en escapar?”, Preguntó. Pude escuchar el dolor en su voz, lo que no me hizo sentir mejor. “Por favor, solo relájate, siéntate.”
Sentí el crujido de mi poder en los bordes de mi conciencia, me di cuenta de que estaba apretando los puños. ¿Por qué las personas en las que se suponía que podía confiar eran las personas que se volvian contra mí, me arrinconaban y me hacian sentir lo peor? Emma, ​​la escuela, Armsmaster, ¿ahora mi papá?
Pateé la silla, lo suficientemente fuerte como para hacer una marca cuando golpeó la nevera. Los ojos de mi padre se agrandaron un poco, pero él no se movió ni habló. Pude sentir el tirón de mi poder a medida que los bichos de mi vecindario comenzaron a moverse a mi ubicación. Tuve que cancelar intencionalmente la orden para hacerlos retroceder y volver a su comportamiento normal.
No sintiéndome ni remotamente mejor después de mi abuso de la silla, empujé los libros de cocina y las impresiones fuera de la estantería al lado de la nevera, dejándolos caer al suelo. Un marco de foto que se había escondido en el medio de la pila se rompió cuando golpeó el suelo.
“Maldita sea”, murmuré. Todavía no me sentía mejor, y me costaba más mantener el enjambre a raya.
“Las posesiones pueden ser reemplazadas, Taylor. Ventila como necesites.”
“¿Papá? P-” Tuve que parar por unos segundos hasta que sentí que podía recuperar el aliento y hablar sin que mi voz se rompiera, “¿Hazme un favor? ¿Quédate callado un momento y déjame pensar?”
Me miró cuidadosamente antes de responderme. “Bueno. Puedo hacer eso.”
Sin otro lugar donde sentarme, puse mi espalda a la pared debajo de la estantería que acababa de limpiar y me dejé caer al suelo, mis piernas hicieron sentir sus protestas cuando puse mis piernas contra mi pecho. Crucé mis brazos, descansándolos sobre mis rodillas, y enterré mi cara contra ellos.
Sabía que eran las 9:24 cuando entré. Para el momento en que suprimí los bichos, controlé mi poder y me sentí segura para levantar la cabeza, eran las 9:40. Mi papá todavía estaba sentado en la silla.
Solté un largo suspiro, silencio, luego enterré mi cara en mis brazos otra vez.
¿Ahora qué?
Vamos, Taylor. Te has enfrentado a Supervillanos en situaciones de vida o muerte. Te enfrentaste a Armsmaster esta noche. ¿Es tan difícil enfrentar a tu propio padre?
No. Diez veces más duro.
Pero tenía que enfrentar el problema de la misma manera. Catalogar mis opciones, mis herramientas a mano. La violencia física estaba fuera. Lo mismo usar mi poder. ¿Qué me dejó eso?
La situación era en definitiva la misma, decidí. Todavía tenía que escribir esa carta a Miss Militia, organizar mis pensamientos. El problema era que ahora tenía algo más que hacer. Tenía que confesarle a mi padre lo que había hecho.
No estaba segura de poder decirlo. Mi garganta estaba cargada de emoción, y dudaba de poder organizar mis pensamientos lo suficiente como para convencer a mi padre de que había hecho todo por las razones correctas. Abría la boca para decírselo, tartamudear lo básico, quizás incluso se viera preocupado al principio. Luego, mientras seguía hablando, sin poder describir adecuadamente lo que había hecho y por qué, pude ver que su rostro se convertía en confusión. ¿Después de eso? ¿Disgusto, desilusión?
Una pequeña parte de mí murió en el interior al pensarlo.
Lo escribiría. Levanté mi cabeza abruptamente, miré los papeles esparcidos a mi alrededor. Encontré un sobre, del tipo en que pones los documentos dentro. Entonces encontré un marcador.
En la parte superior del sobre, escribí las palabras: “SOY UN SUPERVILLANO.”
Miré esas palabras en el sobre marrón que descansaba sobre mis piernas. Luego miré a mi papá. Estaba leyendo un libro, su tobillo derecho descansando sobre su rodilla izquierda.
Me imaginé entregándole el sobre tal como estaba. Solo esa línea.
“Carajo.” Murmuré.
“¿Dijiste algo?” Mi padre levantó la vista de su libro y se acercó para dejarlo.
“Está bien. Sigue leyendo,” dije, ausente, molesta por la distracción, todavía enojada con él por arrinconarme así.
“Está bien”, estuvo de acuerdo, pero no miró el libro más de tres segundos antes de volver a mirarme, como para controlarme. Traté de ignorarlo y enfocarme en el sobre.
¿Qué escribiría? Después de un segundo, comencé a escribir debajo del título que había puesto en el sobre.
Me agradan Brian y Lisa. Incluso me agradan Alec y Rachel. Pero también son supervillanos. Me uní a ellos con la idea de que obtendría detalles que necesita el Protectorado y luego los traicionaría.
Levanté el marcador y fruncí el ceño.
¿Por qué era tan difícil?
Le puse la tapa y nerviosamente golpeé el marcador contra mi rodilla. Pensando, tratando de medir mis sentimientos, explorar mis pensamientos para ver qué era lo que hacía que ese nudo en lo profundo de mis entrañas se hiciera más fuerte.
¿Mi papa? ¿Estaba demasiado consciente de lo que iba a leer, de cómo lo percibiría? Sí. Pero también había sido difícil escribir cuando estaba escribiendo mentalmente solo para Miss Militia. Esa no era la imagen completa.
¿Tenía miedo de ser arrestada? No. Bueno, había visto a la burocracia trabajando en la escuela, no confiaba en el sistema, esperaba que en algún momento me jodieran. Pero eso no era lo que impulsaba mis elecciones. Fue algo más personal.
El equipo. ¿Estaba preocupada sobre cómo lo tomarían? ¿Posiblemente tenerlos como enemigos? Al igual que Coil había dicho, no había ninguna garantía de que cualquier acción contra ellos fuera totalmente exitosa. Tattletale probablemente podría darse cuenta que un equipo ERP estaba allí antes de que pudieran ponerse en posición, y el equipo era bueno para escapar en un apuro. Entonces tendría uno o más enemigos detrás de mí, que sabían todo lo que necesitaban y tenían todas las herramientas para hacer de mi vida un infierno.
Más cerca.
Tenía que ver con esos chicos, y poco a poco me di cuenta de qué se trataba.
Me puse de pie, luego caminé hacia el horno.
“¿Taylor?”, Mi padre habló, despacio.
Doblé el sobre a lo largo para ocultar las palabras, encendí el quemador del horno, luego sostuve la punta del sobre en la llama hasta que se encendió.
Mantuve el sobre ardiente sobre el fregadero hasta que estuve segura de que mi mensaje fue borrado. Dejé caer los restos del sobre en el lavabo y lo observé arder.
No quería enviar ese correo electrónico a Miss Militia porque me gustaban esos chicos. Esa no fue la gran realización. Lo que me hizo ponerme de pie y quemar el sobre fue darme cuenta de que me gustaban esos chicos, que los quería mucho, confiaba en que me apoyarían...
Sin embargo, siempre me había mantenido alejada.
Era estúpido, era egoísta, pero realmente, quería saber cómo sería llegar a conocer a Lisa, sin preocuparme de que descubriera mi plan. Me gustaría ver cómo era interactuar con ella sin tener que censurarme por temor a dar esa pista que lo arruinara. Quería conocer mejor a Perra y a Alec. Y Brian. Quería estar más cerca de Brian. No podría expresarlo mejor que eso, porque no sabía si habría algún futuro con él más allá de una simple amistad. No esperaba que hubiera. Aún importaba.
Me permitía pensar que había intentado una amistad con estos chicos, que había crecido como persona, por lo que estaba bien seguir adelante con mi plan. Pero no lo hice. Nunca me permití realmente abrirme y conectarme con ellos, y me estaba dando cuenta de lo mucho que quería.
Mis razones para seguir adelante con mi plan fueron disminuyendo, cada vez más difícil de justificar. Mi reputación probablemente estaba en ruinas, había hecho enemigos de todos los que importaban, y tenía una serie de delitos graves en mi haber. Por mucho que trate de ignorar todo eso y decirme que lo estaba haciendo por el bien de todos, mi conversación con Coil me había dejado menos segura. Eso no quiere decir que le creyera completamente, o que pensara que sería tan exitoso como él creía, pero estaba menos segura.
Maldita sea, quería pasar más tiempo con los Undersiders. Sabiendo que me había quedado sin razones para seguir con el plan, toda la porquería que llovería sobre mi cabeza si lo hacía, ¿cuánto me odiaría por traicionar a mis amigos? Este pequeño deseo de una amistad real y genuina fue suficiente como empujón en esa dirección. Podía cambiar de opinión. No enviaría ninguna carta a Miss Militia.
Pasé el agua del grifo sobre los restos humeantes del sobre, observé cómo los restos se borraban. Vi el agua corriendo por el desagüe durante un largo tiempo después de que el último trozo de papel quemado se había ido.
Cerré el grifo, metí las manos en los bolsillos y crucé la cocina para recostarme contra la puerta que daba al vestíbulo, mirando brevemente el picaporte y la cerradura antes de apoyarme en la puerta de espaldas a ella. Llamé a algunos bichos desde la sala de estar, el pasillo y los conductos de calefacción del pasillo delantero hasta la puerta y el mecanismo de la cerradura. ¿Podrían mover las partes necesarias?
No hubo suerte. No eran lo suficientemente fuertes como para manipular el funcionamiento interno de la puerta, y cualquier bicho que pudiera ser lo suficientemente fuerte no encajaría en su interior. Lárguense, les dije, y lo hicieron.
Lo que no me dejó una buena manera de evitar tratar con mi padre. Me sentí más culpable que nunca mientras lo miraba a través de la habitación. Parecía tan desconcertado, tan preocupado, mientras me miraba. No tenía en mí la voluntad de mentirle a su cara otra vez.
Pero lo que sea que hiciera lo iba a lastimar.
Crucé la habitación y él se puso de pie, como si no estuviera seguro de lo que iba a hacer. Lo abracé fuerte. Él me abrazó más fuerte.
“Te amo, papá.”
“Yo también te amo.”
“Lo siento.”
“No tienes nada por lo que lamentarse. Solo- solo háblame, ¿de acuerdo?”
Me aparté y agarré mi sudadera del gancho junto a la puerta. Cuando volví al otro lado de la habitación, busqué en los bolsillos y recuperé el teléfono.
Empecé a escribir un texto.
“Tienes un teléfono celular”, estaba muy callado. Mi madre había muerto usando un teléfono celular mientras conducía. Nunca habíamos hablado de eso, pero sabía que él había tirado el suyo poco después del accidente. Connotaciones negativas. Un feo recordatorio.
“Sí”, respondí.
“¿Por qué?”
“Para estar en contacto con mis amigos.”
“Es... es solo inesperado. No lo hubiera pensado.”
“No es la gran cosa.” Terminé el texto, cerré el teléfono y lo metí en el bolsillo de mis jeans.
“Ropa nueva, estás más enojada, mintiéndome, faltando a la escuela, este teléfono celular... Siento que ya no te conozco, pequeña lechuza”, usó el antiguo apodo de mi madre para mí. Me estremecí un poco.
Cuidadosamente, respondí, “Tal vez eso sea algo bueno. Porque seguramente no me gustaba lo que era antes.”
“A mí sí”, murmuró.
Desvié la mirada.
“¿Al menos puedes decirme que no estás tomando drogas?”
“Ni siquiera fumando o bebiendo.”
“¿Nadie te obliga a hacer algo que no quieres hacer?”
“No.”
“Está bien”, dijo.
Hubo una larga pausa. Los minutos se extendieron como si los dos estuviéramos esperando que el otro dijera algo.
“No sé si sabes esto”, dijo, “pero cuando tu mamá estaba viva, y tú estabas en la escuela media, surgió la posibilidad de que te saltaras un año.”
“¿Sí?”
“Eres una chica inteligente y temíamos que te aburrieras en la escuela. Tuvimos discusiones sobre el tema. Yo-yo convencí a tu madre de que estarías más feliz a la larga asistiendo a la escuela secundaria con tu mejor amiga.”
Tosí una carcajada. Entonces vi la mirada herida en su rostro.
“No es tu culpa, papá. No podrías haberlo sabido.”
“Lo sé, o al menos, entiendo eso en mi cabeza. Emocionalmente, no estoy tan seguro. No puedo evitar preguntarme cómo hubieran sido las cosas si hubiésemos seguido lo que tu madre quería. Lo estabas haciendo muy bien, ¿y ahora estás fallando?”
“Así que fallo, tal vez”, le dije, y sentí un levantamiento de pesas, admitiéndolo en voz alta. Habría opciones. Entendí lo suficiente como para que aún pudiera presionar a los directivos para que dejara pasar un grado. Tendría la edad suficiente para tomar clases en línea como Brian.
“No, Taylor. No deberías tener que hacerlo. El personal de la escuela conoce tus circunstancias, definitivamente podemos obtener algunas exenciones, extender los plazos...”
Me encogí de hombros. “No quiero regresar, no quiero suplicar y pedir ayuda a esos pendejos en la directiva de la escuela, solo para poder volver la misma posición en el que estuve hace un mes. Tal como lo veo, el acoso escolar es inevitable, imposible de controlar o prevenir. Es como una fuerza de la naturaleza... una fuerza de la naturaleza humana. Es más fácil de manejar, si lo pienso así. No puedo luchar contra eso, no puedo ganar, así que me centraré en lidiar con los efectos secundarios.”
“No tienes que rendirte.”
“¡Yo no estoy rindiendo!” Levanté la voz, enojada, sorprendida de mí misma por estar enojada. Tomé aliento, me obligué a regresar a un volumen normal, “Estoy diciendo que probablemente no haya ninguna manera de entender por qué ella hizo lo que hizo. Entonces, ¿por qué perder mi tiempo y energía deteniéndome en eso? A la mierda, ella no merece la cantidad de atención que le he estado prestando. Estoy... replanteando las prioridades.”
Él cruzó sus brazos, pero su frente estaba arrugada por la preocupación. “¿Y estas nuevas prioridades tuyas son?”
Tuve que buscar una respuesta. “Vivir mi vida, recuperar el tiempo perdido.”
Como para responder mi declaración, la puerta trasera se abrió detrás de mi padre. Mi papá se volvió, sorprendido.
“¿Lisa?” Preguntó, confundido.
Lisa reveló la llave que había tomado de la piedra falsa en el jardín trasero, y luego la colocó en la barandilla de los escalones de atrás. Sin sonreír, ella miró a mi padre y a mí. Ella se encontró con mis ojos.
Me abrí paso empujando a mi padre, y él agarró mi brazo antes de que estuviera lejos de la puerta.
“Quédate”, me ordenó, me imploró, apretándome el brazo.
Solté mi brazo, girándolo hasta que no pudo mantener su agarre, y bajé los escalones de atrás, sentí que me dolían las rodillas al aterrizar. A tres o cuatro pasos de distancia, di vuelta en su dirección, pero no pude mirarlo a los ojos.
“Te amo, papá. Pero yo necesito-” ¿Qué necesitaba? No pude formar el pensamiento. “Yo, eh, estaré en contacto. Para que sepas que estoy bien. Esto no es permanente, solo... necesito un respiro. Necesito entender todo esto.”
“Taylor, no puedes irte. Soy tu padre, y este es tu hogar.”
“¿Lo es? Realmente no parece que ese sea el caso en este momento”, respondí. “Se supone que mi hogar es un lugar donde me siento segura.”
“Tienes que entender, no tenía otras opciones. Me estabas evitando, no hablabas, y no puedo ayudarte hasta que reciba respuestas.”
“No puedo darte ninguna respuesta”, le respondí, “y de todos modos no puedes ayudar.”
Dio un paso adelante, y rápidamente retrocedí, manteniendo la distancia entre nosotros.
Volviendo a intentarlo, me dijo: “Entra. Por favor. No te presionaré más. Debería haberme dado cuenta de que no estabas en un estado en el que podía.”
Dio otro paso hacia mí, y Lisa dio un pequeño paso hacia un lado para ponerse en su camino, mientras retrocedía de nuevo.
“¿Lisa?” Mi papá volvió su atención hacia ella, mirándola como si nunca la hubiera visto antes. “¿Estás bien con esto?”
Lisa miró entre nosotros otra vez, luego dijo cuidadosamente, “Taylor es inteligente. Si ha decidido que necesita alejarse y resolver las cosas por sí misma, confío en que sea por una buena razón. Hay mucho espacio para ella en mi casa. No es un problema en lo más mínimo.”
“Ella es solo una niña.”
“Ella es más capaz de lo que le das crédito, Danny.”
Me volví para irme, y Lisa se apresuró a alcanzarme, poniendo un brazo sobre mis hombros cuando llegó a mi lado.
“Taylor”, llamó mi padre. Dudé, pero no volteé. Mantuve mi mirada fija en la puerta del patio trasero.
“Por favor mantente en contacto”, dijo, “puedes volver a casa en cualquier momento.”
“Está bien”, respondí. No estaba segura de si mi voz era lo suficientemente fuerte como para que él oyera.
Mientras Lisa me guiaba hacia su auto, tuve que controlarme para no mirar hacia atrás.

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2018.02.14 18:25 alforo_ ¿Qué pasa con los hombres?

En España el año 2017 se fue con un saldo de 56 mujeres asesinadas por la violencia machista. “No pasa nada, sólo somos mujeres” me dice una amiga con cierto deje sarcástico. “No son hombres asesinados por mujeres, lo cual hubiera sido suficiente para adoptar medidas más severas de tipo preventivo y de castigo” añade. Puede que tenga razón y que en este último caso el comportamiento judicial hubiese sido contundente, y no digamos el de las altas instituciones políticas. De ser hombres agredidos por mujeres no creo probable que hubiera juezas y jueces preguntando ¿y no le provocó usted? ¿no iba usted medio desnudo pidiendo guerra? ¿se resistió lo suficiente?
Es de esperar que el pacto de estado (en debate parlamentario) para modificar la legislación vigente corrija aberraciones como la de permitir que hombres condenados por ser maltratadores probados tengan acceso a sus hijos. O que solamente se acepte como violencia machista cuando el agresor sea pareja o ex pareja de la víctima. Pero hace falta asimismo que otros actores estén a la altura de lo que las mujeres esperan. Los jueces y la policía que consienten que un tipo esté en la calle acumulando 14 delitos de quebrantamiento de órdenes de alejamiento no tienen mi comprensión. Ese tipo mató a su ex mujer. ¿Qué tiene que pasar para que cuerpos policiales y jueces sean debidamente formados? ¿Cuántos casos de mujeres hay ya que fueron asesinadas tras denunciar y no ser tenidas en cuenta por quienes debían protegerlas? En todo caso, ¿el pacto de estado, tendrá fecha de puesta en marcha y tendrá la financiación necesaria? Sospecho que es un pacto de mínimos para acallar las voces más críticas.
La lacra machista que estamos viviendo amenaza con cronificarse como parte del paisaje social en el que vivimos. Así será mientras el patriarcado sea el régimen general universal que nos domina y la desigualdad el modo de relación entre géneros, lo que nos remite a la cuestión del poder. Mientras una parte de la especie humana, la mitad, siga considerando a la otra mitad como su propiedad a la que puede agredir de mil maneras y quitar la vida, no hay nada que hacer. A veces pienso que en lo que a los hombres respecta su –nuestra- evolución está lejos de haber terminado, no puede ser que los hombres actuales seamos el final. Tiene que haber una posibilidad de que dominemos nuestros instintos, esa fuerza sexual incontrolada que hace comportarse a muchos como terroristas de género. Desde luego quienes creen que fuimos hechos a imagen y semejanza del creador ya pueden cambiar su punto de vista.
Ahora bien, también es verdad que aunque sea de manera lenta y tímida muchos hombres podemos y queremos ser diferentes. La pelota está en nuestro tejado. Hay que decir, en todo caso, que en el estado español hay unos 400.000 hombres fichados como maltratadores. Son una minoría, pero son demasiados; además no están todos los que son. A todos les une el ser el resultado de una sociedad patriarcal que no acepta la plena igualdad entre hombres y mujeres. Si se aceptara que este es el problema se podría elaborar un plan de educación estratégica para ir cambiando mentalidades en la relación entre géneros y potenciar una nueva masculinidad opuesta a ejercer el poder contra las mujeres.
La cuestión de fondo tiene que ver con la naturaleza del problema. Si no se identifica bien la enfermedad no habrá solución. Así por ejemplo, en un estudio impulsado por el Ministerio del Interior de España, con participación académica, orientado a saber por qué hay hombres que agreden y a asesinan a mujeres, se recoge un enfoque deficiente: Según las primeros análisis del minucioso trabajo, habría un 20% de agresores que podrían considerarse "sociópatas", hombres con dificultades de integración social, con antecedentes penales o policiales; un 30% que serían inestables emocionalmente. Y un 5% podría clasificarse como psicópatas. Dicho de otra manera las causas son el alcohol, las drogas, un brote sicótico, demencia senil, neuroticismo, antecedentes de violencia, situación de inmigración, stress, despecho, desempleo, fobia social, etc, etc, de tal modo que cada caso se separa de los demás y tiene una casuística que lo explica.
Cierto, en cada asesinato de una mujer hay una historia del victimario que hay que tener en cuenta. Pero al mismo tiempo hay que hacer un análisis de conjunto que nos de explicaciones estructurales, de conjunto. Las explicaciones individualizadas no afrontan el patriarcado y la desigualdad de género, porque consideran cada asesinato al mismo o parecido nivel que otros asesinatos de hombres por hombres. Este enfoque presenta los hechos como un fenómeno multicausal, sin patrones comunes. Afortunadamente, hay medios de comunicación que titulan la noticia como de violencia machista y esto ayuda a tomar conciencia de un problema que ya no se puede plantear como si estuviéramos cincuenta años atrás. El patriarcado es lo que explica que personas normales puedan cometer actos que no son normales. Los maltratadores están por consiguiente en todas partes, en todas las clases sociales, profesiones y edades.
En mi opinión la violencia de género responde a una escalada, tensiones, agresiones verbales, humillaciones, primeras bofetadas, hasta llegar en demasiados casos a una máxima violencia. En todas las fases la cuestión del poder es el centro del problema. No me satisface la idea de agresores ocasionales y por consiguiente impredecibles. Lo que está en debate, las causas de la violencia machista, afecta de manera estructural al modelo de respuesta e intervención para combatir este tipo de violencia. No se puede aceptar, ni siquiera un poquito toda aquella explicación que objetivamente exculpe o justifique actos de violencia contra las mujeres. La figura del buen hombre al que se le fue la mano al clavarle el puñal a su mujer porque seguramente estaba atragantado con un divorcio que no quería, no ayuda a entender lo que está pasando ni a encontrar vías de respuesta.
El rapero Arkano, un chaval de Alicante, ha sabido capturar bien el fondo del problema al decir “los medios suavizan el dolor causado, llamando loco al cabrón que ha violado” y sobre los victimarios: “no son enfermos mentales, son hijos sanos del patriarcado”. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=237874&titular=%BFqu%E9-pasa-con-los-hombres?-
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2017.07.18 04:58 JuanEs1eban Ser gay en Chile

El reciente numerito de Marcela Aranda a puesto de nuevo en el tapete el tema LGBT en Chile. En enfrentamiento que se dio en mi opinión fue un ejemplo de como los chilenos nos tratamos como la mierda.
Afortunadamente en Chile puedo ir relativamente seguro de la mano de mi pareja hombre en ciertos barrios. A mi me a ido bien y es por mi carácter entre precavido y confrontacinal. Aun así la cosa no es fácil.
De partida el famoso tema de la "dictadura gay", el régimen donde sus partidario son asesinados, golpeados, marginados, insultados, humillados, etc. Es, lógicamente, un mito. Se entiende que los que no comparten mi posición y critican con argumentos poco agudos e ignorantes o simple locura.
La verdad es simple,: estar en la vereda gay es una mierda por el hecho recién expuesto, la violencia que uno se tiene que aguantar de las opiniones de otros. Ni cagando sería heterosexual porque simplemente pese a todo lo que voy a enumerar y todo lo que he sufrido soy feliz con quien soy.
En Chile hay jóvenes y adolescentes que son expulasados de sus casas por su orientación.
Pocas parejas van de la mano porque jamás falta el que decide decirte en la cara no asqueroso que eres.
Hay barrios donde te agreguen físicamente por hueco.
Un evangélico que no esté bien de la cabeza decide juzgar a toda boca y en lugares públicos como debes culear (a mi me pasó)
Para experimentar y saber que chucha le pasa a uno hay que estar a escondidas de todos, con el consiguiente peligro de hacer algo así solo y sin información de calidad.
Que tus amigos, amigas y familia dejen de quererte de la noche a la mañana.
Si eres religioso, saber que cagaste. Sentirse aterrado porque te vas a ir al puto infierno.
Tener un 40% menos de probabilidad de tener el mismo trabajo que otra persona igual de calificada. (actualización : la fuente de este dato es Argentina que reclama que es un estudio de EUA http://www.sentidog.com/lat/2011/10/empleados-gays-ser-lo-que-soy-en-la-oficina.html
En Chile, según Fundación Iguales es mayor http://www.emol.com/noticias/Nacional/2016/01/07/767297/Ministra-Rincon-busca-disminuir-la-discriminacion-por-orientacion-sexual-en-el-trabajo.html )
Tener que aguantar prejuicio desde "si no hablai como fleto" hasta "aléjate de mis hijos maricon". Tenerle que mentir a los padres de tu orientación por miedo al recahzo.
Si yo tuviera un hijo (que se puede, un viagra y a la cama con Maria) mi eventual esposo no podrá ser el padre ni proteger a nuestro hijo por las leyes chilenas. Hemos escuchado como parejas hetero usan a sus hijos en contra de sus parejas, imagen una familia homofobica.
Y un largo Etc.
A mi y a mi pareja nos agreden todas las semanas y cada año pasa alguna cosa como botellazos o ebrios valentones con fierros.
Es difícil pedir que se pongan en los zapatos de las personas gay. Sobre todo en la de los niños gay o trans porque no todos entienden como es. Reaccionan con desprecio sin diferencia de a quien le dicen qué.
Fue EVIDENTE durante la visita del Bus que prácticamente todos miraban la violencia en lugar de las razones del enfrentamiento.
obvio que una persona va a defender su postura, por muy equivocada que me parezca, porque tiene a su espalda toda la influencia de nuestra cultura occidental. A mi me importa un bledo hasta cierto punto, debido a que esa ignorancia causa muerte.
Estamos muy lejos de una dictadura gay, simplemente es la confrontación de la cultura occidental con el avance hacia el feminismo. Y puta que hay resistencia.
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2016.08.14 15:58 ShaunaDorothy Mineras canadienses en Lationoamérica - Sangre, saqueo y ganancias (Mayo de 2016)

https://archive.is/d0XFz
Espartaco No. 45 Mayo de 2016
El siguiente artículo ha sido traducido de Spartacist Canada No. 186 (otoño de 2015), periódico de la Trotskyist League/Ligue Trotskyste, sección canadiense de la Liga Comunista Internacional.
En la antesala de las elecciones federales [llevadas a cabo el 19 de octubre], los partidos parlamentarios están compitiendo en retórica patriótica sobre cómo Canadá es, o puede ser, “el país más grandioso del mundo”. La brutalidad y la ambición de la industria minera canadiense, especialmente en América Latina, expone como un completo fraude la noción de Canadá como una potencia benévola en la escena mundial.
Las corporaciones mineras canadienses ven a Latinoamérica como su versión particular de El Dorado. En el espíritu de los primeros conquistadores, sostienen sus grandes ganancias con asesinatos, desapariciones y tortura de aquéllos que se interponen en su camino, destruyendo comunidades enteras y desposeyendo a los pueblos indígenas. El año pasado, Shin Imai, un abogado del proyecto Justice and Corporate Accountability [Justicia y Rendición de Cuentas Empresarial], declaró: “Nuestro conteo preliminar muestra que en los últimos años, al menos 50 personas han sido asesinadas y unas 300 han sido heridas en conflictos mineros que involucran a compañías canadienses” (Inter Press Service, 31 de octubre de 2014). Para citar sólo algunos ejemplos:
El Salvador, 2009: El cuerpo de Marcelo Rivera fue hallado con signos de tortura en el fondo de un pozo; Ramiro Rivera murió cuando su auto fue tiroteado en una emboscada; Dora “Alicia” Sorto tenía ocho meses de embarazo cuando la mataron a balazos. Los tres se oponían a la compañía minera de propiedad canadiense Pacific Rim.
México, 2012: En Chihuahua mataron a tiros a la pareja de esposos que había dirigido las protestas contra la mina Cascabel, propiedad de MAG Silver de Vancouver. El marido, Ismael, ya había sido golpeado por empleados de la compañía minera. En Oaxaca, Bernardo Méndez recibió siete balazos mientras protestaba cerca de la mina Cuzcatlán, propiedad de la compañía Fortuna con sede en Vancouver.
Guatemala, 2014: Topacio Reynoso, de 16 años, murió baleado y su padre Alex fue gravemente herido. Ambos eran líderes comunitarios de Mataquescuintla, Jalapa, y oponentes activos de la mina de Escobal, de la compañía Tahoe Resources con sede en Vancouver. Según MiningWatch Canada, en esa área miles de familias han sufrido violencia y represión por oponerse a la mina de Tahoe.
Estos brutales crímenes no son sino la punta del iceberg. La violenta expoliación que Canadá lleva a cabo en esta región ilustra perfectamente cómo funciona el capitalismo imperialista, un sistema económico basado en la conquista o el dominio del mundo semicolonial por materias primas, mercados, mano de obra barata y esferas de influencia. Para los marxistas, esto también demuestra cómo el estado capitalista canadiense es un instrumento de violencia organizada, que se usa para impulsar internacionalmente la explotación y el saqueo imperialista, así como para imponer la explotación de los obreros en casa.
El sector minero canadiense es uno de los más grandes al nivel global. El 75 por ciento de las compañías mineras del mundo tienen aquí sus cuarteles generales. Esto se debe en gran medida a que tiene una de las tasas de impuesto corporativo más bajas del grupo G7 de potencias imperialistas, así como un sector de valores destinado a promover la minería. Con su clima de impunidad y sus generosos subsidios públicos, que se otorgan sin hacer demasiadas preguntas, Canadá es, en palabras del Guardian de Londres “el paraíso de la industria minera global” (24 de abril de 2013).
Canadá tiene mil 500 proyectos mineros en Latinoamérica, donde el 41 por ciento de las grandes compañías mineras operan bajo su bandera. El pillaje imperialista de estos países —y la brutal represión que implica— es una empresa conjunta entre las venales burguesías locales y sus patrones imperialistas, especialmente de Estados Unidos, pero también de potencias secundarias como Canadá. En esta división del trabajo, los imperialistas subcontratan las fuerzas militares, la policía y los escuadrones de la muerte de los gobernantes locales para asegurar que no se detenga el flujo de ganancia.
Guatemala: Bajo la bota imperialista
La minería canadiense en Guatemala tiene una historia particularmente larga y violenta, enraizada en décadas de saqueo por parte de los imperialistas estadounidenses. Para defender sus “intereses”, Estados Unidos ha patrocinado un régimen de escuadrones de la muerte tras otro. Durante una campaña de 36 años que empezó en 1960 contra una insurgencia guerrillera de izquierda, 200 mil personas —sobre todo campesinos mayas— fueron asesinadas y otras 45 mil “desaparecidas”. Aquel año, el gigante minero canadiense Inco comenzó a operar en Guatemala, a pesar de que la minería a cielo abierto estaba prohibida. Además, los insurgentes izquierdistas tenían su base de operaciones cerca del pueblo de El Estor, departamento de Izabal, donde Inco quería construir su mina de níquel a cielo abierto.
Un informe de la Universidad de York fechado en 2012, redactado por Shin Imai y dos colegas, titulado “Rendición de cuentas a través de las fronteras: La minería en Guatemala y el sistema de justicia canadiense”, documentó cómo el gobierno del régimen militar le resolvió sus problemas a Inco. Se redactó un código de minería favorable a Inco que permitía la “minería a cielo abierto” y se le concedieron generosos descuentos fiscales y un contrato por 40 años. Sobre todo, consiguió la “estabilidad” que exigía gracias al reino del terror que impuso el ejército guatemalteco. Para abrir el camino a esta mina de Inco, los pobladores indígenas fueron expulsados y entre 3 mil y 6 mil fueron asesinados.
La mina de Inco cerró en 1982 cuando cayó el precio del níquel. En 2004, otra compañía canadiense, Skye Resources, compró la mina, ahora llamada Fénix. Para los agricultores mayas que poco a poco habían empezado a reocupar el área, esto significó una ola renovada de violencia. Sirviendo a los intereses de Skye Resources, la policía y el ejército llevaron a cabo actos de gran brutalidad, incluyendo desalojos e incendios de viviendas. Entre los más horribles estuvo la violación tumultuaria de once mujeres de la comunidad maya Q’eqchi’ por parte de policías y guardias de seguridad de Fénix. Cuando la compañía Hudbay, de Toronto, compró la mina en 2008, la violencia no cesó, y los patrones mineros continuaron la expulsión de los habitantes. En 2009, los matones de seguridad de la Guatemalan Nickel Company (propiedad de Hudbay) dispararon contra los manifestantes. Un hombre fue asesinado y otro quedó paralítico. Actualmente, los tribunales canadienses están juzgando casos que involucran estos tiroteos y las violaciones tumultuarias.
Todo tiene su precio
El gobierno capitalista canadiense está profundamente entrelazado con las corporaciones mineras, a las que apoya política y financieramente. Para ello moviliza a sus embajadas, diplomáticos, ministros de gabinete y mercenarios de las firmas legales de Bay Street [centro financiero canadiense]. Sus servicios incluyen el chantaje, la intimidación económica y legal y el encubrimiento.
En México, con más de 230 explotaciones mineras canadienses, la lista de fuerzas que hay detrás de la violencia contra los líderes comunitarios y los oponentes de la minería parece el directorio de la industria minera. Los bien documentados crímenes de estas compañías no han impedido que Ottawa continúe dando apoyo incondicional a la industria. Entre los más infames está la compañía Blackfire, de Calgary, a cuyo servicio la embajada canadiense emprendió una intensa campaña de presión ante el gobierno estatal de Chiapas. Un agradecido ejecutivo de Blackfire reconoció esto en un correo electrónico fechado en septiembre de 2008 dirigido a los funcionarios de la embajada, a quienes agradecía por todo “lo que la embajada ha hecho para presionar al gobierno estatal para que nos facilitara las cosas. No hubiéramos podido hacerlo sin su ayuda” (Toronto Star, 8 de diciembre de 2014).
Tras el asesinato de Mariano Abarca en noviembre de 2009, Ottawa volvió a acudir en ayuda de Blackfire. Abarca era un líder de la Red Mexicana de Afectados por la Minería, que había protestado por la contaminación de los ríos y la destrucción de ganado y cosechas que la mina de Blackfire provocaba. Él sabía que estaba en la mira y había advertido: “Si algo me pasa, responsabilizo a la compañía canadiense Blackfire”. Poco después, la gobernadora general Michaëlle Jean y Peter Kent, ministro tory [conservador] del gabinete, fueron a Chiapas a controlar el daño. Ante los manifestantes enfurecidos, Jean parloteó sobre la “justicia” mientras Kent cínicamente afirmaba que las compañías canadienses en México “se consideran y reconocen prácticamente como modelos de empresas socialmente responsables”.
Los tories usan los fondos de la “ayuda al exterior” para apoyar “iniciativas comunitarias” ligadas a los proyectos mineros. Perú, uno de los países más ricos en minerales de la región, es uno de los destinatarios de esos fondos. Unos míseros 53 millones de dólares canadienses irán a “proyectos de desarrollo” de áreas con operaciones mineras canadienses, abriendo la puerta al saqueo de miles de millones de dólares en riqueza mineral por parte de esas empresas. Un tratado de libre comercio entre Canadá y Perú ha abierto todavía más al país a las incursiones de las compañías mineras.
La redituable relación triangular entre la industria minera y los gobiernos canadiense y peruano ha generado una represión sangrienta. Según declaró Rosa Huamán, dirigente comunitaria del norte de Perú, en una audiencia de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en octubre de 2014, “el gobierno ha instalado un puesto de policía que sigue nuestras actividades y le rinde informes a la compañía minera y al gobierno” (Georgia Straight, 5 de diciembre de 2014). En 2011, al menos cuatro personas fueron asesinadas y 24 resultaron heridas en protestas contra una mina de plata propiedad de la Bear Creek Mining Corp. de British Columbia. Dos años después, unos 25 manifestantes contra la Candente Copper Corporation de Vancouver resultaron heridos en choques con la policía. En noviembre, cuando más de 400 manifestantes cerraron la construcción de una mina de cobre de Hudbay en los Andes del sur peruano, la policía peruana atacó a una docena de mujeres que se encontraban sentadas ante la entrada principal de las instalaciones.
En este contexto, a finales de 2014 Canadá develó una versión recalentada de su “Estrategia Empresarial de Responsabilidad Social” para la industria minera de 2009. Su objetivo era proyectar la imagen de un gobierno que supuestamente ya no le haría el juego a las pocas manzanas podridas que no cumplen con sus altos estándares. No son más que trucos de ilusionista, destinados a apaciguar a los críticos y engañar a los crédulos. En efecto, un reportero de CBC dio en el clavo al describir su objetivo: “aumentar las posibilidades de nuevos negocios de nuestras compañías de recursos en el extranjero” (14 de noviembre de 2014).
Ilusiones liberales en el capitalismo canadiense
Bajo los tories de Harper, la clase dominante canadiense se deshizo de la imagen de “Canadá la buena”. Sin embargo, el NDP [el socialdemócrata Nuevo Partido Demócrata] sigue alimentando este mito autocomplaciente. Por su parte, el sindicato acerero United Steelworkers busca presionar al gobierno en Ottawa para hacer que las compañías mineras estén sujetas a los tribunales canadienses, mientras que MiningWatch Canada ofrece panaceas liberales respecto a “asegurar que las empresas rindan cuentas”. Pero la verdadera justicia y la verdadera “rendición de cuentas” no pueden venir de los tribunales de los gobernantes capitalistas. Existe también el mito relacionado de que las fechorías sangrientas que Canadá perpetra en el extranjero son anomalías de ese país por lo demás tan bien educado. Ése fue el espíritu detrás de la asombrosa declaración de Murray Klippenstein, el abogado de Toronto en el caso de los guatemaltecos contra Hudbay, de que “jamás toleraríamos esos abusos en Canadá”.
Por el contrario, cuando la población nativa de Canadá intenta resistir —en Oka, Quebec, en Gustafsen Lake, B.C. o más recientemente en Rexton, N.B., donde el pueblo mi’kmaq intentó impedir la extracción de petróleo por medio de fracking en sus tierras sin su consentimiento— lo típico es que se encuentren con una represión policiaca masiva. Mientras De Beers extrae gigantescas ganancias de su mina de diamantes en el noreste de Ontario, el pueblo de la cercana Attawapiskat, donde el desempleo llega al 70 por ciento, no obtiene más que migajas. En Canadá y Estados Unidos, tanto como en los países al sur del Río Bravo, la vida aborigen se mide en pobreza, violencia policiaca, racismo y robo. La idea de que los imperialistas de éste o cualquier otro país puedan ser presionados para servir a los intereses de los oprimidos es ilusoria.
El imperialismo no es simplemente una política reaccionaria que adoptan los gobiernos derechistas, sino un sistema global enraizado en la sed capitalista de ganancias. En 1916, el dirigente revolucionario V.I. Lenin señaló en El imperialismo, fase superior del capitalismo, que “el imperialismo es el capitalismo en la fase de desarrollo en que ha tomado cuerpo la dominación de los monopolios y del capital financiero” y “ha terminado el reparto de toda la tierra entre los países capitalistas más importantes”. Un reducido club de potencias imperialistas ricas subordina y oprime a la vasta mayoría de la población mundial. Los países dependientes, como los latinoamericanos, “que desde un punto de vista formal, político, gozan de independencia”, “en realidad se hallan envueltos en las redes de la dependencia financiera y diplomática”. La historia de todo el resto del siglo, incluyendo dos guerras interimperialistas por la redivisión del mundo e incontables aventuras coloniales, confirman ampliamente las palabras de Lenin.
¡Por la revolución socialista en toda América!
Las operaciones mineras de la clase dominante canadiense han causado un sufrimiento extremo a las poblaciones indígenas de Latinoamérica. Nosotros defendemos vehementemente a esos pueblos contra las depredadoras compañías extractivas y sus mercenarios, así como contra las clases dominantes de la región.
Creemos que la gran riqueza mineral de Latinoamérica le pertenece a las masas trabajadoras, y en primer lugar a los obreros de la región. Bajo una economía socialista racionalmente planificada, estos recursos se usarían para erradicar el hambre y la pobreza en una sociedad de abundancia generalizada. Cuando la clase obrera gobierne toda América, el saqueo de recursos, irracional y dirigido a la ganancia, terminará y esa riqueza quedará sometida a las decisiones igualitarias y racionales de los trabajadores.
Esta perspectiva requiere de la lucha de clases internacional. En lugar de ello, los dirigentes sindicales canadienses promueven el nacionalismo de la hoja de maple, poniendo a los obreros de aquí contra sus hermanos y hermanas de otros países. Cuando se estaba negociando el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1991, las secciones mexicana, estadounidense y canadiense de la Liga Comunista Internacional emitimos una declaración conjunta llamando a “Alto al TLC, rapiña a México por el imperialismo EE.UU.”. Ahí explicamos que el imperialismo estadounidense quería “convertir a México en una maquiladora gigantesca, una zona franca para el ‘libre comercio’—‘libre’ de sindicatos y ‘libre’ para el capital” (Espartaco No. 2, verano-otoño de 1991). En cambio, las diatribas nacional-chovinistas que los burócratas sindicales dirigían al TLCAN servían para poner a los obreros estadounidenses y canadienses los unos contra los otros y a ambos en contra de sus hermanos y hermanas de clase mexicanos. Durante las dos últimas décadas, el TLCAN ha significado mayores ganancias y más poder para los gobernantes estadounidenses y sus socios menores canadienses mediante la sobreexplotación de los obreros mexicanos y la ruina económica de los campesinos mexicanos.
La necesidad de la lucha unida de los obreros al nivel internacional proviene directamente de la naturaleza global de la industria minera. Al igual que los mineros de Canadá, los de Latinoamérica se ven obligados a trabajar por necesidad, vendiendo su fuerza de trabajo. Los obreros que trabajan en las minas —en Canadá, México, Guatemala, Perú y el resto del mundo— tienen un enorme poder social potencial para dirigir a todos los oprimidos en la lucha anticapitalista. Las ganancias de miles de millones que afluyen a los bolsillos de los patrones mineros, cualquiera que sea su nacionalidad, provienen de la plusvalía que generan los obreros que extraen el mineral y lo envían a los puertos para su exportación.
En Perú, donde la minería representa hasta el quince por ciento del PIB, decenas de miles de obreros de la Federación Minera del Perú se fueron a huelga en mayo contra la subcontratación y una medida que permitiría despidos masivos si las compañías mineras reportan pérdidas. Ante la amenaza del despido, la huelga fue breve y de carácter limitado. Sin embargo, señaló el poder potencialmente inmenso que tienen estos obreros para interrumpir las ganancias capitalistas. Históricamente, de Chile y Bolivia hasta el norte de México, las luchas de los mineros de América Latina han estado entre las más combativas y las que han tenido mayores alcances.
En toda la región, una intensa pobreza coexiste lado a lado con una fabulosa riqueza, expresión del desarrollo desigual y combinado. Las burguesías nacionales dependen totalmente del imperialismo y son incapaces de llevar a cabo la modernización económica de la sociedad. Surcado por fronteras artificiales, el dominio burgués en la mayor parte de Latinoamérica ha alternado entre juntas militares sanguinarias y diversas formas de populismo burgués, en general apoyadas por la izquierda.
En vez de fantasear con que la burguesía del propio país oprimido, atrasada y dependiente del imperialismo, sea el vehículo de la liberación, nosotros luchamos por la perspectiva de la revolución permanente, desarrollada originalmente por el líder marxista León Trotsky. La solución completa y genuina de las tareas de conseguir la democracia y la emancipación nacional en los países de Latinoamérica sólo puede darse con el poder de la clase obrera al frente de toda la nación subyugada, especialmente de las masas campesinas indígenas. Al tomar el poder, la clase obrera no podrá detenerse en las tareas democráticas, sino que deberá continuar inmediatamente con las socialistas, incluyendo la expropiación de la burguesía como clase, la colectivización y la planificación económica. Para sobrevivir y florecer, esas revoluciones deberán extenderse a los centros del imperialismo mundial, señalando la necesaria perspectiva de la revolución obrera en Estados Unidos y Canadá.
La LCI lucha por construir partidos obreros revolucionarios e internacionalistas —parte de una IV Internacional reforjada—que vinculen las luchas obreras de las semicolonias con las de los países imperialistas. Esta perspectiva, que Trotsky señaló en “La guerra y la Cuarta Internacional” (1934) conserva hoy toda su fuerza:
“Sud y Centroamérica sólo podrán liquidar el atraso y la esclavitud uniendo sus estados en una única y poderosa federación. Pero no será la atrasada burguesía sudamericana, agencia totalmente venal del imperialismo extranjero, quien cumplirá esta tarea, sino el joven proletariado sudamericano, llamado a dirigir a las masas oprimidas. Por lo tanto, la consigna que debe guiar la lucha contra la violencia y las intrigas del imperialismo mundial y contra la sangrienta dominación de las camarillas compradoras nativas es Por los estados unidos soviéticos de Sud y Centroamérica.
“En todos lados el problema nacional se mezcla con el social. Sólo la conquista del poder por el proletariado mundial garantizará la paz real y duradera para todas las naciones del planeta”.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/45/mineras.html
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2016.06.07 03:58 ShaunaDorothy Mineras canadienses en Lationoamérica - Sangre, saqueo y ganancias (Mayo de 2016)

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Espartaco No. 45 Mayo de 2016
El siguiente artículo ha sido traducido de Spartacist Canada No. 186 (otoño de 2015), periódico de la Trotskyist League/Ligue Trotskyste, sección canadiense de la Liga Comunista Internacional.
En la antesala de las elecciones federales [llevadas a cabo el 19 de octubre], los partidos parlamentarios están compitiendo en retórica patriótica sobre cómo Canadá es, o puede ser, “el país más grandioso del mundo”. La brutalidad y la ambición de la industria minera canadiense, especialmente en América Latina, expone como un completo fraude la noción de Canadá como una potencia benévola en la escena mundial.
Las corporaciones mineras canadienses ven a Latinoamérica como su versión particular de El Dorado. En el espíritu de los primeros conquistadores, sostienen sus grandes ganancias con asesinatos, desapariciones y tortura de aquéllos que se interponen en su camino, destruyendo comunidades enteras y desposeyendo a los pueblos indígenas. El año pasado, Shin Imai, un abogado del proyecto Justice and Corporate Accountability [Justicia y Rendición de Cuentas Empresarial], declaró: “Nuestro conteo preliminar muestra que en los últimos años, al menos 50 personas han sido asesinadas y unas 300 han sido heridas en conflictos mineros que involucran a compañías canadienses” (Inter Press Service, 31 de octubre de 2014). Para citar sólo algunos ejemplos:
El Salvador, 2009: El cuerpo de Marcelo Rivera fue hallado con signos de tortura en el fondo de un pozo; Ramiro Rivera murió cuando su auto fue tiroteado en una emboscada; Dora “Alicia” Sorto tenía ocho meses de embarazo cuando la mataron a balazos. Los tres se oponían a la compañía minera de propiedad canadiense Pacific Rim.
México, 2012: En Chihuahua mataron a tiros a la pareja de esposos que había dirigido las protestas contra la mina Cascabel, propiedad de MAG Silver de Vancouver. El marido, Ismael, ya había sido golpeado por empleados de la compañía minera. En Oaxaca, Bernardo Méndez recibió siete balazos mientras protestaba cerca de la mina Cuzcatlán, propiedad de la compañía Fortuna con sede en Vancouver.
Guatemala, 2014: Topacio Reynoso, de 16 años, murió baleado y su padre Alex fue gravemente herido. Ambos eran líderes comunitarios de Mataquescuintla, Jalapa, y oponentes activos de la mina de Escobal, de la compañía Tahoe Resources con sede en Vancouver. Según MiningWatch Canada, en esa área miles de familias han sufrido violencia y represión por oponerse a la mina de Tahoe.
Estos brutales crímenes no son sino la punta del iceberg. La violenta expoliación que Canadá lleva a cabo en esta región ilustra perfectamente cómo funciona el capitalismo imperialista, un sistema económico basado en la conquista o el dominio del mundo semicolonial por materias primas, mercados, mano de obra barata y esferas de influencia. Para los marxistas, esto también demuestra cómo el estado capitalista canadiense es un instrumento de violencia organizada, que se usa para impulsar internacionalmente la explotación y el saqueo imperialista, así como para imponer la explotación de los obreros en casa.
El sector minero canadiense es uno de los más grandes al nivel global. El 75 por ciento de las compañías mineras del mundo tienen aquí sus cuarteles generales. Esto se debe en gran medida a que tiene una de las tasas de impuesto corporativo más bajas del grupo G7 de potencias imperialistas, así como un sector de valores destinado a promover la minería. Con su clima de impunidad y sus generosos subsidios públicos, que se otorgan sin hacer demasiadas preguntas, Canadá es, en palabras del Guardian de Londres “el paraíso de la industria minera global” (24 de abril de 2013).
Canadá tiene mil 500 proyectos mineros en Latinoamérica, donde el 41 por ciento de las grandes compañías mineras operan bajo su bandera. El pillaje imperialista de estos países —y la brutal represión que implica— es una empresa conjunta entre las venales burguesías locales y sus patrones imperialistas, especialmente de Estados Unidos, pero también de potencias secundarias como Canadá. En esta división del trabajo, los imperialistas subcontratan las fuerzas militares, la policía y los escuadrones de la muerte de los gobernantes locales para asegurar que no se detenga el flujo de ganancia.
Guatemala: Bajo la bota imperialista
La minería canadiense en Guatemala tiene una historia particularmente larga y violenta, enraizada en décadas de saqueo por parte de los imperialistas estadounidenses. Para defender sus “intereses”, Estados Unidos ha patrocinado un régimen de escuadrones de la muerte tras otro. Durante una campaña de 36 años que empezó en 1960 contra una insurgencia guerrillera de izquierda, 200 mil personas —sobre todo campesinos mayas— fueron asesinadas y otras 45 mil “desaparecidas”. Aquel año, el gigante minero canadiense Inco comenzó a operar en Guatemala, a pesar de que la minería a cielo abierto estaba prohibida. Además, los insurgentes izquierdistas tenían su base de operaciones cerca del pueblo de El Estor, departamento de Izabal, donde Inco quería construir su mina de níquel a cielo abierto.
Un informe de la Universidad de York fechado en 2012, redactado por Shin Imai y dos colegas, titulado “Rendición de cuentas a través de las fronteras: La minería en Guatemala y el sistema de justicia canadiense”, documentó cómo el gobierno del régimen militar le resolvió sus problemas a Inco. Se redactó un código de minería favorable a Inco que permitía la “minería a cielo abierto” y se le concedieron generosos descuentos fiscales y un contrato por 40 años. Sobre todo, consiguió la “estabilidad” que exigía gracias al reino del terror que impuso el ejército guatemalteco. Para abrir el camino a esta mina de Inco, los pobladores indígenas fueron expulsados y entre 3 mil y 6 mil fueron asesinados.
La mina de Inco cerró en 1982 cuando cayó el precio del níquel. En 2004, otra compañía canadiense, Skye Resources, compró la mina, ahora llamada Fénix. Para los agricultores mayas que poco a poco habían empezado a reocupar el área, esto significó una ola renovada de violencia. Sirviendo a los intereses de Skye Resources, la policía y el ejército llevaron a cabo actos de gran brutalidad, incluyendo desalojos e incendios de viviendas. Entre los más horribles estuvo la violación tumultuaria de once mujeres de la comunidad maya Q’eqchi’ por parte de policías y guardias de seguridad de Fénix. Cuando la compañía Hudbay, de Toronto, compró la mina en 2008, la violencia no cesó, y los patrones mineros continuaron la expulsión de los habitantes. En 2009, los matones de seguridad de la Guatemalan Nickel Company (propiedad de Hudbay) dispararon contra los manifestantes. Un hombre fue asesinado y otro quedó paralítico. Actualmente, los tribunales canadienses están juzgando casos que involucran estos tiroteos y las violaciones tumultuarias.
Todo tiene su precio
El gobierno capitalista canadiense está profundamente entrelazado con las corporaciones mineras, a las que apoya política y financieramente. Para ello moviliza a sus embajadas, diplomáticos, ministros de gabinete y mercenarios de las firmas legales de Bay Street [centro financiero canadiense]. Sus servicios incluyen el chantaje, la intimidación económica y legal y el encubrimiento.
En México, con más de 230 explotaciones mineras canadienses, la lista de fuerzas que hay detrás de la violencia contra los líderes comunitarios y los oponentes de la minería parece el directorio de la industria minera. Los bien documentados crímenes de estas compañías no han impedido que Ottawa continúe dando apoyo incondicional a la industria. Entre los más infames está la compañía Blackfire, de Calgary, a cuyo servicio la embajada canadiense emprendió una intensa campaña de presión ante el gobierno estatal de Chiapas. Un agradecido ejecutivo de Blackfire reconoció esto en un correo electrónico fechado en septiembre de 2008 dirigido a los funcionarios de la embajada, a quienes agradecía por todo “lo que la embajada ha hecho para presionar al gobierno estatal para que nos facilitara las cosas. No hubiéramos podido hacerlo sin su ayuda” (Toronto Star, 8 de diciembre de 2014).
Tras el asesinato de Mariano Abarca en noviembre de 2009, Ottawa volvió a acudir en ayuda de Blackfire. Abarca era un líder de la Red Mexicana de Afectados por la Minería, que había protestado por la contaminación de los ríos y la destrucción de ganado y cosechas que la mina de Blackfire provocaba. Él sabía que estaba en la mira y había advertido: “Si algo me pasa, responsabilizo a la compañía canadiense Blackfire”. Poco después, la gobernadora general Michaëlle Jean y Peter Kent, ministro tory [conservador] del gabinete, fueron a Chiapas a controlar el daño. Ante los manifestantes enfurecidos, Jean parloteó sobre la “justicia” mientras Kent cínicamente afirmaba que las compañías canadienses en México “se consideran y reconocen prácticamente como modelos de empresas socialmente responsables”.
Los tories usan los fondos de la “ayuda al exterior” para apoyar “iniciativas comunitarias” ligadas a los proyectos mineros. Perú, uno de los países más ricos en minerales de la región, es uno de los destinatarios de esos fondos. Unos míseros 53 millones de dólares canadienses irán a “proyectos de desarrollo” de áreas con operaciones mineras canadienses, abriendo la puerta al saqueo de miles de millones de dólares en riqueza mineral por parte de esas empresas. Un tratado de libre comercio entre Canadá y Perú ha abierto todavía más al país a las incursiones de las compañías mineras.
La redituable relación triangular entre la industria minera y los gobiernos canadiense y peruano ha generado una represión sangrienta. Según declaró Rosa Huamán, dirigente comunitaria del norte de Perú, en una audiencia de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en octubre de 2014, “el gobierno ha instalado un puesto de policía que sigue nuestras actividades y le rinde informes a la compañía minera y al gobierno” (Georgia Straight, 5 de diciembre de 2014). En 2011, al menos cuatro personas fueron asesinadas y 24 resultaron heridas en protestas contra una mina de plata propiedad de la Bear Creek Mining Corp. de British Columbia. Dos años después, unos 25 manifestantes contra la Candente Copper Corporation de Vancouver resultaron heridos en choques con la policía. En noviembre, cuando más de 400 manifestantes cerraron la construcción de una mina de cobre de Hudbay en los Andes del sur peruano, la policía peruana atacó a una docena de mujeres que se encontraban sentadas ante la entrada principal de las instalaciones.
En este contexto, a finales de 2014 Canadá develó una versión recalentada de su “Estrategia Empresarial de Responsabilidad Social” para la industria minera de 2009. Su objetivo era proyectar la imagen de un gobierno que supuestamente ya no le haría el juego a las pocas manzanas podridas que no cumplen con sus altos estándares. No son más que trucos de ilusionista, destinados a apaciguar a los críticos y engañar a los crédulos. En efecto, un reportero de CBC dio en el clavo al describir su objetivo: “aumentar las posibilidades de nuevos negocios de nuestras compañías de recursos en el extranjero” (14 de noviembre de 2014).
Ilusiones liberales en el capitalismo canadiense
Bajo los tories de Harper, la clase dominante canadiense se deshizo de la imagen de “Canadá la buena”. Sin embargo, el NDP [el socialdemócrata Nuevo Partido Demócrata] sigue alimentando este mito autocomplaciente. Por su parte, el sindicato acerero United Steelworkers busca presionar al gobierno en Ottawa para hacer que las compañías mineras estén sujetas a los tribunales canadienses, mientras que MiningWatch Canada ofrece panaceas liberales respecto a “asegurar que las empresas rindan cuentas”. Pero la verdadera justicia y la verdadera “rendición de cuentas” no pueden venir de los tribunales de los gobernantes capitalistas. Existe también el mito relacionado de que las fechorías sangrientas que Canadá perpetra en el extranjero son anomalías de ese país por lo demás tan bien educado. Ése fue el espíritu detrás de la asombrosa declaración de Murray Klippenstein, el abogado de Toronto en el caso de los guatemaltecos contra Hudbay, de que “jamás toleraríamos esos abusos en Canadá”.
Por el contrario, cuando la población nativa de Canadá intenta resistir —en Oka, Quebec, en Gustafsen Lake, B.C. o más recientemente en Rexton, N.B., donde el pueblo mi’kmaq intentó impedir la extracción de petróleo por medio de fracking en sus tierras sin su consentimiento— lo típico es que se encuentren con una represión policiaca masiva. Mientras De Beers extrae gigantescas ganancias de su mina de diamantes en el noreste de Ontario, el pueblo de la cercana Attawapiskat, donde el desempleo llega al 70 por ciento, no obtiene más que migajas. En Canadá y Estados Unidos, tanto como en los países al sur del Río Bravo, la vida aborigen se mide en pobreza, violencia policiaca, racismo y robo. La idea de que los imperialistas de éste o cualquier otro país puedan ser presionados para servir a los intereses de los oprimidos es ilusoria.
El imperialismo no es simplemente una política reaccionaria que adoptan los gobiernos derechistas, sino un sistema global enraizado en la sed capitalista de ganancias. En 1916, el dirigente revolucionario V.I. Lenin señaló en El imperialismo, fase superior del capitalismo, que “el imperialismo es el capitalismo en la fase de desarrollo en que ha tomado cuerpo la dominación de los monopolios y del capital financiero” y “ha terminado el reparto de toda la tierra entre los países capitalistas más importantes”. Un reducido club de potencias imperialistas ricas subordina y oprime a la vasta mayoría de la población mundial. Los países dependientes, como los latinoamericanos, “que desde un punto de vista formal, político, gozan de independencia”, “en realidad se hallan envueltos en las redes de la dependencia financiera y diplomática”. La historia de todo el resto del siglo, incluyendo dos guerras interimperialistas por la redivisión del mundo e incontables aventuras coloniales, confirman ampliamente las palabras de Lenin.
¡Por la revolución socialista en toda América!
Las operaciones mineras de la clase dominante canadiense han causado un sufrimiento extremo a las poblaciones indígenas de Latinoamérica. Nosotros defendemos vehementemente a esos pueblos contra las depredadoras compañías extractivas y sus mercenarios, así como contra las clases dominantes de la región.
Creemos que la gran riqueza mineral de Latinoamérica le pertenece a las masas trabajadoras, y en primer lugar a los obreros de la región. Bajo una economía socialista racionalmente planificada, estos recursos se usarían para erradicar el hambre y la pobreza en una sociedad de abundancia generalizada. Cuando la clase obrera gobierne toda América, el saqueo de recursos, irracional y dirigido a la ganancia, terminará y esa riqueza quedará sometida a las decisiones igualitarias y racionales de los trabajadores.
Esta perspectiva requiere de la lucha de clases internacional. En lugar de ello, los dirigentes sindicales canadienses promueven el nacionalismo de la hoja de maple, poniendo a los obreros de aquí contra sus hermanos y hermanas de otros países. Cuando se estaba negociando el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1991, las secciones mexicana, estadounidense y canadiense de la Liga Comunista Internacional emitimos una declaración conjunta llamando a “Alto al TLC, rapiña a México por el imperialismo EE.UU.”. Ahí explicamos que el imperialismo estadounidense quería “convertir a México en una maquiladora gigantesca, una zona franca para el ‘libre comercio’—‘libre’ de sindicatos y ‘libre’ para el capital” (Espartaco No. 2, verano-otoño de 1991). En cambio, las diatribas nacional-chovinistas que los burócratas sindicales dirigían al TLCAN servían para poner a los obreros estadounidenses y canadienses los unos contra los otros y a ambos en contra de sus hermanos y hermanas de clase mexicanos. Durante las dos últimas décadas, el TLCAN ha significado mayores ganancias y más poder para los gobernantes estadounidenses y sus socios menores canadienses mediante la sobreexplotación de los obreros mexicanos y la ruina económica de los campesinos mexicanos.
La necesidad de la lucha unida de los obreros al nivel internacional proviene directamente de la naturaleza global de la industria minera. Al igual que los mineros de Canadá, los de Latinoamérica se ven obligados a trabajar por necesidad, vendiendo su fuerza de trabajo. Los obreros que trabajan en las minas —en Canadá, México, Guatemala, Perú y el resto del mundo— tienen un enorme poder social potencial para dirigir a todos los oprimidos en la lucha anticapitalista. Las ganancias de miles de millones que afluyen a los bolsillos de los patrones mineros, cualquiera que sea su nacionalidad, provienen de la plusvalía que generan los obreros que extraen el mineral y lo envían a los puertos para su exportación.
En Perú, donde la minería representa hasta el quince por ciento del PIB, decenas de miles de obreros de la Federación Minera del Perú se fueron a huelga en mayo contra la subcontratación y una medida que permitiría despidos masivos si las compañías mineras reportan pérdidas. Ante la amenaza del despido, la huelga fue breve y de carácter limitado. Sin embargo, señaló el poder potencialmente inmenso que tienen estos obreros para interrumpir las ganancias capitalistas. Históricamente, de Chile y Bolivia hasta el norte de México, las luchas de los mineros de América Latina han estado entre las más combativas y las que han tenido mayores alcances.
En toda la región, una intensa pobreza coexiste lado a lado con una fabulosa riqueza, expresión del desarrollo desigual y combinado. Las burguesías nacionales dependen totalmente del imperialismo y son incapaces de llevar a cabo la modernización económica de la sociedad. Surcado por fronteras artificiales, el dominio burgués en la mayor parte de Latinoamérica ha alternado entre juntas militares sanguinarias y diversas formas de populismo burgués, en general apoyadas por la izquierda.
En vez de fantasear con que la burguesía del propio país oprimido, atrasada y dependiente del imperialismo, sea el vehículo de la liberación, nosotros luchamos por la perspectiva de la revolución permanente, desarrollada originalmente por el líder marxista León Trotsky. La solución completa y genuina de las tareas de conseguir la democracia y la emancipación nacional en los países de Latinoamérica sólo puede darse con el poder de la clase obrera al frente de toda la nación subyugada, especialmente de las masas campesinas indígenas. Al tomar el poder, la clase obrera no podrá detenerse en las tareas democráticas, sino que deberá continuar inmediatamente con las socialistas, incluyendo la expropiación de la burguesía como clase, la colectivización y la planificación económica. Para sobrevivir y florecer, esas revoluciones deberán extenderse a los centros del imperialismo mundial, señalando la necesaria perspectiva de la revolución obrera en Estados Unidos y Canadá.
La LCI lucha por construir partidos obreros revolucionarios e internacionalistas —parte de una IV Internacional reforjada—que vinculen las luchas obreras de las semicolonias con las de los países imperialistas. Esta perspectiva, que Trotsky señaló en “La guerra y la Cuarta Internacional” (1934) conserva hoy toda su fuerza:
“Sud y Centroamérica sólo podrán liquidar el atraso y la esclavitud uniendo sus estados en una única y poderosa federación. Pero no será la atrasada burguesía sudamericana, agencia totalmente venal del imperialismo extranjero, quien cumplirá esta tarea, sino el joven proletariado sudamericano, llamado a dirigir a las masas oprimidas. Por lo tanto, la consigna que debe guiar la lucha contra la violencia y las intrigas del imperialismo mundial y contra la sangrienta dominación de las camarillas compradoras nativas es Por los estados unidos soviéticos de Sud y Centroamérica.
“En todos lados el problema nacional se mezcla con el social. Sólo la conquista del poder por el proletariado mundial garantizará la paz real y duradera para todas las naciones del planeta”.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/45/mineras.html
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2016.06.04 04:48 ShaunaDorothy Feminismo burgués y teorías de la conspiración en torno a las muertas de Juárez (Otoño de 2011)

https://archive.is/wVJfu
Espartaco No. 34 Otoño de 2011
Esclareciendo la historia
(Mujer y Revolución)
Hace doce años, con el breve artículo “Explotación capitalista y terror antimujer” (Espartaco No. 13, otoño-invierno de 1999), el Grupo Espartaquista de México adoptó la posición de que los tristemente célebres asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez eran producto de una campaña orquestada, al escribir que “tiene[n] un tufo terrorista y siniestro, particularmente contra la joven clase obrera”. Cuatro años después, celebramos “el poderoso documental Señorita Extraviada producido por Lourdes Portillo en 2001”, el cual desempeñó un papel importante en la popularización de teorías de la conspiración en torno a Juárez, y citamos acríticamente una opinión de que estos asesinatos mostraban “vestigios de un rito personal” (“Capitalismo y terror misógino”, Espartaco No. 21, otoño-invierno de 2003). En el presente año, la edición anterior de Espartaco (“Siguen los feminicidios en Ciudad Juárez”, No. 33, primavera de 2011) continuó en el mismo tenor, incluso adoptando el término “feminicidio”.
Mediante la discusión y el estudio internos en la LCI, llegamos recientemente a la conclusión de que esta posición era incorrecta y representó una acomodación al liberalismo y el feminismo burgueses y, de hecho, a la Iglesia Católica. El movimiento en torno a las muertas de Juárez —que ha adoptado una cruz rosa como su símbolo—, aglutina a una gran variedad de organizaciones y personalidades liberales y feministas tanto en México como en EE.UU., a agrupaciones religiosas y a la totalidad de la izquierda reformista mexicana. Incluso mediante el empleo de teorías de conspiración que llegan a involucrar todo tipo de “rituales”, la campaña sobre las muertas de Juárez, desde su inicio en los años 90, ha explotado estos asesinatos con el propósito fundamental de fortalecer las fuerzas represivas del estado burgués e impulsar la perspectiva feminista de la opresión de la mujer como algo eliminable dentro del marco del capitalismo mediante reformas y el cambio de actitudes, al tiempo que enaltece a la familia nuclear burguesa, uno de los pilares fundamentales de la opresión de la mujer. Los marxistas revolucionarios entendemos, sin embargo, que la violencia contra la mujer —incluyendo el crimen violento— es inherente al capitalismo. Lejos de las historias amarillistas de asesinatos seriales o una campaña de terror orquestada contra las mujeres, este fenómeno tiene base en problemas sociales mucho más amplios, incluyendo el creciente nivel de violencia criminal y estatal en la región en aproximadamente la última década y media.
El presentar la violencia contra la mujer como la obra de conspiraciones desempeña un papel político importante en la agenda reformista de la campaña contra los “feminicidios” al desviar la atención lejos de la horrenda realidad del sistema capitalista de explotación y opresión. La violencia contra la mujer no se reduce, por cierto, a Ciudad Juárez: de hecho, la tasa (muertes por 100 mil habitantes) de asesinatos de mujeres en la ciudad de Toluca, por ejemplo, casi triplica la de Ciudad Juárez. Por otro lado, la violencia particular contra la mujer se añade a la violencia criminal generada por la pauperización en la franja fronteriza especialmente tras el fin del boom de la maquila a principios de la década pasada y, por supuesto, a la creciente militarización del país. Y, evidentemente, el número de víctimas masculinas de la violencia en general es mucho más alto: 306 mujeres fueron asesinadas de un total de tres mil homicidios en 2010 en Juárez, ahora la ciudad más violenta de México. La “guerra contra el narco” se ha convertido en el factor más importante para el enorme aumento de homicidios; son al menos 50 mil al nivel nacional desde que inició la campaña del gobierno.
Sobre todo, lo que muestran las estadísticas es que los llamados “feminicidios” son más que a menudo cometidos por parientes o conocidos de las víctimas, y no por oscuras mafias involucradas en horrendos rituales. La mayoría de las tres mil 726 mujeres asesinadas en México entre diciembre de 2006 y octubre de 2009 fueron víctimas de violencia doméstica (La Jornada, 16 de noviembre de 2009). Similarmente, la escritora liberal estadounidense Debbie Nathan, quien tiene el mérito de haber analizado críticamente algunas de las afirmaciones fundamentales del movimiento, observó que, en la mayor parte de los 270 casos presentados por Lourdes Portillo en su afamado documental, el victimario había sido un pariente o pareja de la víctima (“Missing the Story” [Extraviando la historia], en The Texas Observer, 30 de agosto de 2002). No hay pues una “oleada de terror”; este tipo de violencia asesina es el reflejo —brutalmente común— de la opresión especial de la mujer que es parte integral del capitalismo.
En el mismo artículo, Nathan observó el beato componente moralista —impregnado de religiosidad— de esta campaña, señalando que el documental de Lourdes Portillo:
“hace eco de los esfuerzos desesperados [de los familiares de las víctimas] por presentar a sus hijas como jóvenes mujeres que merecen justicia, e incluso los amplifica. Es enfurecedor, pero México sigue siendo un lugar en donde los políticos, la policía y la sociedad en general adoran buscar razones por las cuales una mujer joven que sufre violencia sexual es una puta que ‘merecía’ ser violada e incluso asesinada. Las cosas probablemente son aun peores en Juárez, dado su odio particular hacia las prostitutas. El gobernador del estado en los años 90, Francisco Barrio, dijo que las mujeres de la ciudad estaban invitando a que las asesinaran al pasar el rato con las personas equivocadas en bares... las familias son pues reacias a aceptar que sus amadas hijas sí van a cantinas, y muchas sí comunican sexualidad mediante sus ropas. Pero aceptarlo es implicar que la hija de uno es una mujerzuela sin remedio. Es un cruel acertijo que ha forzado a los activistas en Juárez a utilizar una retórica pública según la cual las víctimas son todas inocentes jovencitas feligresas. En todo Juárez, quienes protestan honran la memoria de las mujeres pintando cuadros rosas y crucifijos en los postes. Incluso en el título Señorita Extraviada hay una imagen verbal similar, dado que ‘señorita’ en español significa mujer joven, pero también quiere decir ‘virgen’. El uso de estas representaciones —y la implicación de que el gobierno rapta vírgenes para hacer malévolas películas snuff— hace que la situación parezca horrible, pero al menos fácil de entender y de luchar contra ella. Pero ‘desaparece’ a las casadas, a las que viven en concubinato, a las que tienen muchos hijos, a las mujeres de mediana edad, a las mayores, a las bailarinas exóticas —y, sí, incluso a las prostitutas— cuyos cuerpos también han sido diseminados por todo Juárez por sus amantes, maridos y parientes”.
El estado burgués y el origen de la opresión de la mujer
Los marxistas sabemos que la división fundamental de la sociedad es de clase, es decir, explotados vs. explotadores, y la emancipación de la mujer es la tarea del proletariado en su conjunto. La opresión de la mujer nació de la mano con el surgimiento del estado tras el final de la antigua sociedad de cazadores y recolectores, donde había igualdad entre el hombre y la mujer. La necesaria división del trabajo, basada en el papel que desempeñan las mujeres en la procreación, no conllevaba subordinación alguna basada en el sexo. Pero con el desarrollo de una clase dominante propietaria se hizo necesario contar con un medio seguro para la herencia de propiedad y poder, y eso implicaba la fidelidad forzada de la esposa para determinar la paternidad de los niños. El estado apareció para asegurar la dominación de la clase en el poder mediante la fuerza. Fue así que nació la familia monógama, en la que el matrimonio significaba la subyugación de las mujeres por los hombres. Como explicó Friedrich Engels en su obra clásica El origen de la familia, la propiedad privada y el estado, “el triunfo de la propiedad privada sobre la propiedad común primitiva, originada espontáneamente” trajo consigo “la gran derrota histórica del sexo femenino en todo el mundo”.
En la sociedad capitalista, un propósito de la institución de la familia es imponer sobre la clase obrera la carga de criar a la siguiente generación de trabajadores asalariados. La madre es subyugada por el pesado trabajo doméstico y el cuidado y crianza de los jóvenes, los viejos y los enfermos, y se les enseña a los niños a respetar la autoridad. La institución de la familia se debe remplazar mediante servicios socializados en una economía planificada internacionalmente para lograr la liberación de la mujer de manera real. El estado burgués existe para ejercer la represión al servicio de la clase capitalista gobernante mediante las cárceles, los policías, el ejército y los tribunales. El estado no puede reformarse para servir los intereses de los explotados y oprimidos —incluyendo a las mujeres—; tiene que ser destruido mediante la revolución socialista. No hay remedio bajo el sistema capitalista de explotación, ya que la opresión de la mujer es fundamental para su funcionamiento.
Marxismo vs. feminismo burgués
El feminismo es una ideología burguesa que sostiene que la división social fundamental es aquélla entre hombres y mujeres; el problema de los feministas con el status quo de la sociedad capitalista se reduce al porcentaje de los privilegios de las clases altas que les toque a las mujeres. Por ende, cualquier planteamiento sobre las cuestiones que afectan a las mujeres siempre toma como punto de partida el carácter “inviolable” del estado burgués. El movimiento entero en torno a Juárez se ha caracterizado desde un principio por los llamados “contra la impunidad”, a que el estado capitalista se movilice para proteger a las mujeres, a que haga “su trabajo” eficazmente, etc. En efecto, la perspectiva de movilización policiaca masiva y legislación draconiana nominalmente para “proteger” a las mujeres es parte fundamental del ideario feminista. De hecho, uno de los propósitos del término “feminicidio” —popularizado por la reaccionaria feminista burguesa Diana Russell, quien hizo carrera con sus campañas contra la pornografía— es llamar la atención de las autoridades para fortalecer la legislación penal.
La campaña contra los “feminicidios” logró extensión internacional en 2001 con la formación de la Coalition Against Violence (Coalición contra la Violencia) —que incluye a la organización Casa Amiga—, la cual tiene una participación estadounidense considerable. La Coalición llamó por “una fuerza de tarea binacional” para investigar los crímenes. Esto se retomó también en el Caucus Hispano del Congreso estadounidense, donde se impulsó que Fox interviniera al nivel federal. En 2004, Amnistía Internacional publicó un documento que exigía centralmente la “intervención inmediata y decisiva de las autoridades federales para garantizar la justicia en Ciudad Juárez y la ciudad de Chihuahua y...que las autoridades federales y municipales cooperen plenamente con estas medidas”.
Al parecer, a las ONGs les convenía señalar al crimen organizado como responsable de los asesinatos. Mediante la Ley Federal contra el Crimen Organizado, pudieron exigir que el gobierno federal panista interviniera (a diferencia del gobierno estatal priísta). A fin de cuentas, recibieron lo que pidieron. Vicente Fox autorizó el despliegue de la Policía Federal Preventiva en Juárez y nombró una comisión especial investigadora. De esta manera, Fox encontró una justificación perfecta para mandar a la PFP a esa región industrial, lo cual antecedió la actual “guerra contra el narco”.
Si bien advertimos correctamente contra las ilusiones mortales en el estado en nuestros artículos, al mismo tiempo afirmamos que “nos solidarizamos plenamente con los reclamos de justicia de los familiares de las víctimas y de organizaciones como las ‘Mujeres de Negro’ y ‘Casa Amiga’” (Espartaco No. 21). Esta última de hecho da charlas de “capacitación” a policías, en tanto que aquélla llamaba en 2002 por una declaración de “estado de emergencia nacional” (es decir, la restricción de derechos y la movilización masiva de las fuerzas armadas) para detener los “feminicidios”. Los trotskistas genuinos no debimos —no podemos— solidarizarnos con tales llamados, que no significan otra cosa que mayor intervención estatal y “profesionalización” policiaca —exigencias que están siendo llevadas a cabo de forma masiva mediante la “guerra contra el narco”—.
La línea que tomamos sobre la campaña de Juárez representó una desviación de nuestra lucha histórica por la liberación de la mujer mediante la revolución socialista sin concesión alguna al feminismo burgués, y por ende es necesaria esta corrección pública.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/34/esclareciendo.html
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2016.06.04 03:15 ShaunaDorothy Siguen los feminicidios en Ciudad Juárez - ¡Ninguna ilusión en el estado burgués! ¡Por un partido obrero tribuno del pueblo! (Primavera de 2011)

https://archive.is/Fsjfk
Espartaco No. 33 Primavera de 2011
Mujer y Revolución
Marisela Escobedo inició su activismo tras el asesinato de su hija Rubí Frayre Escobedo, de 16 años de edad, en agosto de 2008. En busca de justicia, llevó a cabo una serie de protestas que resonaron internacionalmente, en especial tras la liberación en mayo pasado de quien confesó haber asesinado a su hija (La Jornada, 6 de julio de 2010). Instalada en protesta frente al Palacio de Gobierno de Chihuahua, Marisela fue asesinada a quemarropa el 16 de diciembre.
Susana Chávez, activista autora de la consigna “Ni una muerta más” que creó en lucha por los derechos de las mujeres y contra los asesinatos en esa ciudad fronteriza, fue violada y después asesinada en enero pasado. La fiscalía estatal insistió en que los culpables de su muerte fueron tres varones menores de edad con quienes bebía, sosteniendo así que su asesinato no tenía nada que ver con su activismo.
No sabemos quién las mató. El hecho es que Susana Chávez y Marisela Escobedo se han sumado a las más de mil víctimas de los horrendos feminicidios que han hecho a Ciudad Juárez tristemente célebre desde los años 90. Desgraciadamente, como escribimos en “Ciudad Juárez: Capitalismo y terror misógino” (Espartaco No. 21, otoño-invierno de 2003), “El simple hecho de buscar algo de justicia le puede convertir a uno en blanco de ataque”.
Militarización y terror estatal
En el contexto de desempleo y desesperación con el TLC y la crisis económica, el narcotráfico ha cobrado una relevancia económica crucial en el país. La horrenda realidad de la narcoviolencia —que se ha sumado a los infames feminicidios— ha proporcionado al presidente Felipe Calderón del derechista Partido Acción Nacional (PAN) un pretexto para fortalecer sistemáticamente el aparato represivo del estado burgués.
Si en algo ha resultado el despliegue del ejército ha sido en un incremento del derramamiento de sangre y la represión intensificada contra la clase obrera y los pobres del campo y la ciudad. La narcoviolencia junto con la “guerra contra el narcotráfico” de Calderón han devorado a miles en el último trienio: en 2008 fueron contados más de mil 500 homicidios, en 2009 fueron más de 2 mil y en 2010 el número se elevó a más de 3 mil personas asesinadas tan sólo en Ciudad Juárez, lo que la ha convertido en una de las ciudades más violentas del planeta.
En la creciente militarización del país y la ola de terror estatal, el derechista PAN ha contado con el firme apoyo de los demás partidos burgueses, prominentemente el PRI y el PRD. Éste último, que a menudo se presenta como “amigo” de explotados y oprimidos, se ha sumado a la campaña de “No más sangre” mientras militariza los estados que gobierna —como Guerrero, donde las fuerzas estatales aterrorizan cotidianamente a la población principalmente campesina y en gran parte indígena—.
¡Ninguna ilusión en el estado burgués!
Nos solidarizamos plenamente con el anhelo de justicia de los familiares de las muertas de Juárez. Pero su desesperación e impotencia es a menudo canalizada hacia una de las más mortales ilusiones: la idea de que con la depuración de las fuerzas estatales y más presencia policiaca los crímenes antimujer terminarán. Así, las protestas contra los feminicidios han estado permeadas por llamados contra la impunidad y por el castigo a los culpables. Pero la solución no es presionar al estado capitalista —una maquinaria de represión sistemática contra los obreros y oprimidos para mantener a la burguesía como clase dominante—. Es necesario entender que el reforzamiento del aparato represivo estatal sólo significará más golpizas y asesinatos de sindicalistas y huelguistas, más feminicidios y mayor narcoviolencia.
Estas ilusiones en el estado son prominentemente impulsadas por la agrupación feminista Pan y Rosas, ligada a la seudotrotskista Liga de Trabajadores por el Socialismo (LTS). Pan y Rosas publica acríticamente en su blog un recuento de La Jornada de la marcha del 15 de enero —convocada por ellos mismos y la LTS, entre otros— en el que se dice que en la protesta se insistió en la exigencia de “remover a las autoridades incompetentes”. Escribe también que “los altos niveles de impunidad son la base de los feminicidios” y lanza el llamado por “¡Destitución, juicio y castigo a los jueces y autoridades implicados en negligencias en casos de feminicidios!” Pero no hace falta ser marxista para saber que, tanto en lo referente al terror misógino como a la narcoviolencia, la intersección entre autoridades estatales y criminales es enorme.
De manera más fundamental, los marxistas genuinos sabemos que el papel del estado burgués —en cuyo núcleo se encuentran el ejército, la policía, los tribunales y las cárceles— es asegurar el dominio de la burguesía, y una parte clave de este dominio es la subyugación de la mujer. ¡No hay justicia en los tribunales capitalistas!
Reflejando nuestra perspectiva marxista de poner nuestra fe en la fuerza de la clase obrera y de combatir la ideología retrógrada entre los obreros, escribimos en nuestro artículo de 2003:
“Los militantes sindicales más conscientes deben luchar por movilizar el poder social de la clase obrera para combatir la opresión de la mujer, por organizarla en los sindicatos con salarios y derechos iguales a los de los hombres. Deben luchar por servicios médicos gratuitos y de calidad, por el derecho al aborto libre y gratuito, y por organizar destacamentos obreros para defender a las mujeres contra estos ataques. Pero las dirigencias sindicales actuales ni siquiera están interesadas en exigir camiones de transporte de personal —una prestación básica— mientras muchas obreras en Juárez son asesinadas andando por parajes solitarios camino al trabajo o de regreso a su casa. La situación de la mujer obrera es, por sí sola, una muestra de la total bancarrota, del rastrerismo y del machismo de la burocracia sindical”.
¡Liberación de la mujer mediante la revolución socialista!
El marxismo difiere del feminismo centralmente sobre la cuestión de cuál es la división fundamental de la sociedad. Los feministas sostienen que es hombres vs. mujeres, mientras los marxistas entienden que es de clase, es decir, explotadores vs. explotados. Una mujer obrera tiene más en común con sus colegas hombres que con una patrona, y la emancipación de la mujer es la tarea de la clase obrera en su conjunto. El ingreso de las mujeres al proletariado les abre el camino a la liberación: su ubicación en el centro de producción les da el poder social, junto a sus compañeros hombres, para derrotar el sistema capitalista y sentar las bases para la liberación de la mujer.
La opresión especial de la mujer se origina en la sociedad de clases misma y sólo puede ser arrancada de raíz mediante la destrucción de la propiedad privada de los medios de producción. Una de las ironías de la historia es que la opresión de la mujer está vinculada con uno de los primeros avances sociales: el desarrollo de la tecnología —la agricultura, el trabajo del metal y otros avances revolucionarios— creó la posibilidad de que existiera un excedente social, y una clase dominante ociosa se pudo desarrollar basándose en la apropiación privada de ese excedente, sacando así a la humanidad del igualitarismo primitivo de la Edad de Piedra. La centralidad de la familia se derivó de su papel en la sucesión de la propiedad, que exigía la monogamia sexual de la mujer y su subordinación social. Engels llamó a esto “la gran derrota histórica del sexo femenino en todo el mundo”.
La familia, la principal fuente para la opresión de la mujer en la sociedad de clases, no puede ser abolida, debe ser remplazada por la socialización del cuidado de los niños y el trabajo doméstico. La abundancia material necesaria para desarraigar la sociedad de clases y liberar a la mujer y la juventud de los embrutecedores confines de la institución de la familia requiere los más altos niveles tecnológicos y científicos sobre la base de una sociedad socialista planificada al nivel internacional.
La situación de la mujer en los países capitalistas avanzados, donde ha alcanzado cierta medida de igualdad formal, muestra los límites de libertad y progreso social bajo el capitalismo. En los países de desarrollo capitalista atrasado como México, donde la aguda opresión de la mujer está profundamente enraizada en la “tradición” precapitalista y el oscurantismo religioso, condiciones que son reforzadas por la subyugación imperialista, esta lucha es una fuerza motriz particularmente poderosa para la revolución social. Para desatar el potencial revolucionario de la lucha por la emancipación de la mujer es necesaria la dirección de un partido de vanguardia proletario armado con una visión amplia y nueva de un orden social de igualdad y libertad.
¡Por un partido leninista-trotskista tribuno del pueblo! ¡Romper con el PRD burgués!
Un partido obrero de vanguardia que actúe como tribuno de todos los explotados y oprimidos deberá inscribir muy alto en sus banderas el llamado a la lucha contra la opresión de la mujer —una cuestión estratégica para la revolución socialista—. Los espartaquistas luchamos por la igualdad plena para las mujeres y su total integración a la fuerza de trabajo, por pago igual por trabajo igual. Defendemos las reformas aprobadas en años recientes en la capital que, aunque limitadas, legalizan el aborto durante los primeros tres meses del embarazo, al tiempo que luchamos destacadamente por el derecho democrático elemental al aborto libre —es decir, sin ninguna restricción— y gratuito; defendemos también las reformas que otorgan a los homosexuales el derecho al matrimonio y la adopción y luchamos por plenos derechos democráticos para los homosexuales.
Quienes luchan por los derechos de la mujer y los oprimidos no deben tener ninguna ilusión en el PRD burgués. En el D.F. —una ciudad un tanto más cosmopolita y con cierta tradición laica— el PRD ha impulsado dichas reformas, en tanto que varios de sus diputados en los estados se han sumado a la oleada reaccionaria contra el aborto que ha endurecido las penas contra las mujeres y los médicos que se los practiquen en 18 de los 32 estados del país (ver Espartaco No. 32, otoño de 2010). Lo fundamental es entender que, siendo un partido del capital, el PRD es un enemigo de la genuina emancipación de la mujer, no menos que el PRI y el PAN.
Es necesario que la clase obrera en su conjunto haga suya la lucha por la emancipación de la mujer. Los espartaquistas luchamos por construir un partido obrero revolucionario e internacionalista para poner alto a la explotación del hombre por el hombre, única manera de acabar con la brutal opresión de la mujer.
Feminismo burgués y teorías de la conspiración en torno a las muertas de Juárez
Esclareciendo la historia
(Mujer y Revolución)
Hace doce años, con el breve artículo “Explotación capitalista y terror antimujer” (Espartaco No. 13, otoño-invierno de 1999), el Grupo Espartaquista de México adoptó la posición de que los tristemente célebres asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez eran producto de una campaña orquestada, al escribir que “tiene[n] un tufo terrorista y siniestro, particularmente contra la joven clase obrera”. Cuatro años después, celebramos “el poderoso documental Señorita Extraviada producido por Lourdes Portillo en 2001”, el cual desempeñó un papel importante en la popularización de teorías de la conspiración en torno a Juárez, y citamos acríticamente una opinión de que estos asesinatos mostraban “vestigios de un rito personal” (“Capitalismo y terror misógino”, Espartaco No. 21, otoño-invierno de 2003). En el presente año, la edición anterior de Espartaco (“Siguen los feminicidios en Ciudad Juárez”, No. 33, primavera de 2011) continuó en el mismo tenor, incluso adoptando el término “feminicidio”.
Mediante la discusión y el estudio internos en la LCI, llegamos recientemente a la conclusión de que esta posición era incorrecta y representó una acomodación al liberalismo y el feminismo burgueses y, de hecho, a la Iglesia Católica. El movimiento en torno a las muertas de Juárez —que ha adoptado una cruz rosa como su símbolo—, aglutina a una gran variedad de organizaciones y personalidades liberales y feministas tanto en México como en EE.UU., a agrupaciones religiosas y a la totalidad de la izquierda reformista mexicana. Incluso mediante el empleo de teorías de conspiración que llegan a involucrar todo tipo de “rituales”, la campaña sobre las muertas de Juárez, desde su inicio en los años 90, ha explotado estos asesinatos con el propósito fundamental de fortalecer las fuerzas represivas del estado burgués e impulsar la perspectiva feminista de la opresión de la mujer como algo eliminable dentro del marco del capitalismo mediante reformas y el cambio de actitudes, al tiempo que enaltece a la familia nuclear burguesa, uno de los pilares fundamentales de la opresión de la mujer. Los marxistas revolucionarios entendemos, sin embargo, que la violencia contra la mujer —incluyendo el crimen violento— es inherente al capitalismo. Lejos de las historias amarillistas de asesinatos seriales o una campaña de terror orquestada contra las mujeres, este fenómeno tiene base en problemas sociales mucho más amplios, incluyendo el creciente nivel de violencia criminal y estatal en la región en aproximadamente la última década y media.
El presentar la violencia contra la mujer como la obra de conspiraciones desempeña un papel político importante en la agenda reformista de la campaña contra los “feminicidios” al desviar la atención lejos de la horrenda realidad del sistema capitalista de explotación y opresión. La violencia contra la mujer no se reduce, por cierto, a Ciudad Juárez: de hecho, la tasa (muertes por 100 mil habitantes) de asesinatos de mujeres en la ciudad de Toluca, por ejemplo, casi triplica la de Ciudad Juárez. Por otro lado, la violencia particular contra la mujer se añade a la violencia criminal generada por la pauperización en la franja fronteriza especialmente tras el fin del boom de la maquila a principios de la década pasada y, por supuesto, a la creciente militarización del país. Y, evidentemente, el número de víctimas masculinas de la violencia en general es mucho más alto: 306 mujeres fueron asesinadas de un total de tres mil homicidios en 2010 en Juárez, ahora la ciudad más violenta de México. La “guerra contra el narco” se ha convertido en el factor más importante para el enorme aumento de homicidios; son al menos 50 mil al nivel nacional desde que inició la campaña del gobierno.
Sobre todo, lo que muestran las estadísticas es que los llamados “feminicidios” son más que a menudo cometidos por parientes o conocidos de las víctimas, y no por oscuras mafias involucradas en horrendos rituales. La mayoría de las tres mil 726 mujeres asesinadas en México entre diciembre de 2006 y octubre de 2009 fueron víctimas de violencia doméstica (La Jornada, 16 de noviembre de 2009). Similarmente, la escritora liberal estadounidense Debbie Nathan, quien tiene el mérito de haber analizado críticamente algunas de las afirmaciones fundamentales del movimiento, observó que, en la mayor parte de los 270 casos presentados por Lourdes Portillo en su afamado documental, el victimario había sido un pariente o pareja de la víctima (“Missing the Story” [Extraviando la historia], en The Texas Observer, 30 de agosto de 2002). No hay pues una “oleada de terror”; este tipo de violencia asesina es el reflejo —brutalmente común— de la opresión especial de la mujer que es parte integral del capitalismo.
En el mismo artículo, Nathan observó el beato componente moralista —impregnado de religiosidad— de esta campaña, señalando que el documental de Lourdes Portillo:
“hace eco de los esfuerzos desesperados [de los familiares de las víctimas] por presentar a sus hijas como jóvenes mujeres que merecen justicia, e incluso los amplifica. Es enfurecedor, pero México sigue siendo un lugar en donde los políticos, la policía y la sociedad en general adoran buscar razones por las cuales una mujer joven que sufre violencia sexual es una puta que ‘merecía’ ser violada e incluso asesinada. Las cosas probablemente son aun peores en Juárez, dado su odio particular hacia las prostitutas. El gobernador del estado en los años 90, Francisco Barrio, dijo que las mujeres de la ciudad estaban invitando a que las asesinaran al pasar el rato con las personas equivocadas en bares... las familias son pues reacias a aceptar que sus amadas hijas sí van a cantinas, y muchas sí comunican sexualidad mediante sus ropas. Pero aceptarlo es implicar que la hija de uno es una mujerzuela sin remedio. Es un cruel acertijo que ha forzado a los activistas en Juárez a utilizar una retórica pública según la cual las víctimas son todas inocentes jovencitas feligresas. En todo Juárez, quienes protestan honran la memoria de las mujeres pintando cuadros rosas y crucifijos en los postes. Incluso en el título Señorita Extraviada hay una imagen verbal similar, dado que ‘señorita’ en español significa mujer joven, pero también quiere decir ‘virgen’. El uso de estas representaciones —y la implicación de que el gobierno rapta vírgenes para hacer malévolas películas snuff— hace que la situación parezca horrible, pero al menos fácil de entender y de luchar contra ella. Pero ‘desaparece’ a las casadas, a las que viven en concubinato, a las que tienen muchos hijos, a las mujeres de mediana edad, a las mayores, a las bailarinas exóticas —y, sí, incluso a las prostitutas— cuyos cuerpos también han sido diseminados por todo Juárez por sus amantes, maridos y parientes”.
El estado burgués y el origen de la opresión de la mujer
Los marxistas sabemos que la división fundamental de la sociedad es de clase, es decir, explotados vs. explotadores, y la emancipación de la mujer es la tarea del proletariado en su conjunto. La opresión de la mujer nació de la mano con el surgimiento del estado tras el final de la antigua sociedad de cazadores y recolectores, donde había igualdad entre el hombre y la mujer. La necesaria división del trabajo, basada en el papel que desempeñan las mujeres en la procreación, no conllevaba subordinación alguna basada en el sexo. Pero con el desarrollo de una clase dominante propietaria se hizo necesario contar con un medio seguro para la herencia de propiedad y poder, y eso implicaba la fidelidad forzada de la esposa para determinar la paternidad de los niños. El estado apareció para asegurar la dominación de la clase en el poder mediante la fuerza. Fue así que nació la familia monógama, en la que el matrimonio significaba la subyugación de las mujeres por los hombres. Como explicó Friedrich Engels en su obra clásica El origen de la familia, la propiedad privada y el estado, “el triunfo de la propiedad privada sobre la propiedad común primitiva, originada espontáneamente” trajo consigo “la gran derrota histórica del sexo femenino en todo el mundo”.
En la sociedad capitalista, un propósito de la institución de la familia es imponer sobre la clase obrera la carga de criar a la siguiente generación de trabajadores asalariados. La madre es subyugada por el pesado trabajo doméstico y el cuidado y crianza de los jóvenes, los viejos y los enfermos, y se les enseña a los niños a respetar la autoridad. La institución de la familia se debe remplazar mediante servicios socializados en una economía planificada internacionalmente para lograr la liberación de la mujer de manera real. El estado burgués existe para ejercer la represión al servicio de la clase capitalista gobernante mediante las cárceles, los policías, el ejército y los tribunales. El estado no puede reformarse para servir los intereses de los explotados y oprimidos —incluyendo a las mujeres—; tiene que ser destruido mediante la revolución socialista. No hay remedio bajo el sistema capitalista de explotación, ya que la opresión de la mujer es fundamental para su funcionamiento.
Marxismo vs. feminismo burgués
El feminismo es una ideología burguesa que sostiene que la división social fundamental es aquélla entre hombres y mujeres; el problema de los feministas con el status quo de la sociedad capitalista se reduce al porcentaje de los privilegios de las clases altas que les toque a las mujeres. Por ende, cualquier planteamiento sobre las cuestiones que afectan a las mujeres siempre toma como punto de partida el carácter “inviolable” del estado burgués. El movimiento entero en torno a Juárez se ha caracterizado desde un principio por los llamados “contra la impunidad”, a que el estado capitalista se movilice para proteger a las mujeres, a que haga “su trabajo” eficazmente, etc. En efecto, la perspectiva de movilización policiaca masiva y legislación draconiana nominalmente para “proteger” a las mujeres es parte fundamental del ideario feminista. De hecho, uno de los propósitos del término “feminicidio” —popularizado por la reaccionaria feminista burguesa Diana Russell, quien hizo carrera con sus campañas contra la pornografía— es llamar la atención de las autoridades para fortalecer la legislación penal.
La campaña contra los “feminicidios” logró extensión internacional en 2001 con la formación de la Coalition Against Violence (Coalición contra la Violencia) —que incluye a la organización Casa Amiga—, la cual tiene una participación estadounidense considerable. La Coalición llamó por “una fuerza de tarea binacional” para investigar los crímenes. Esto se retomó también en el Caucus Hispano del Congreso estadounidense, donde se impulsó que Fox interviniera al nivel federal. En 2004, Amnistía Internacional publicó un documento que exigía centralmente la “intervención inmediata y decisiva de las autoridades federales para garantizar la justicia en Ciudad Juárez y la ciudad de Chihuahua y...que las autoridades federales y municipales cooperen plenamente con estas medidas”.
Al parecer, a las ONGs les convenía señalar al crimen organizado como responsable de los asesinatos. Mediante la Ley Federal contra el Crimen Organizado, pudieron exigir que el gobierno federal panista interviniera (a diferencia del gobierno estatal priísta). A fin de cuentas, recibieron lo que pidieron. Vicente Fox autorizó el despliegue de la Policía Federal Preventiva en Juárez y nombró una comisión especial investigadora. De esta manera, Fox encontró una justificación perfecta para mandar a la PFP a esa región industrial, lo cual antecedió la actual “guerra contra el narco”.
Si bien advertimos correctamente contra las ilusiones mortales en el estado en nuestros artículos, al mismo tiempo afirmamos que “nos solidarizamos plenamente con los reclamos de justicia de los familiares de las víctimas y de organizaciones como las ‘Mujeres de Negro’ y ‘Casa Amiga’” (Espartaco No. 21). Esta última de hecho da charlas de “capacitación” a policías, en tanto que aquélla llamaba en 2002 por una declaración de “estado de emergencia nacional” (es decir, la restricción de derechos y la movilización masiva de las fuerzas armadas) para detener los “feminicidios”. Los trotskistas genuinos no debimos —no podemos— solidarizarnos con tales llamados, que no significan otra cosa que mayor intervención estatal y “profesionalización” policiaca —exigencias que están siendo llevadas a cabo de forma masiva mediante la “guerra contra el narco”—.
La línea que tomamos sobre la campaña de Juárez representó una desviación de nuestra lucha histórica por la liberación de la mujer mediante la revolución socialista sin concesión alguna al feminismo burgués, y por ende es necesaria esta corrección pública.
(Reproducido de Espartaco No. 34, Otoño de 2011)
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/33/juarez.html
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2016.05.21 19:18 ShaunaDorothy Feminismo burgués y teorías de la conspiración en torno a las muertas de Juárez

https://archive.is/ny8po
Feminismo burgués y teorías de la conspiración en torno a las muertas de Juárez
Esclareciendo la historia
(Mujer y Revolución)
Hace doce años, con el breve artículo “Explotación capitalista y terror antimujer” (Espartaco No. 13, otoño-invierno de 1999), el Grupo Espartaquista de México adoptó la posición de que los tristemente célebres asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez eran producto de una campaña orquestada, al escribir que “tiene[n] un tufo terrorista y siniestro, particularmente contra la joven clase obrera”. Cuatro años después, celebramos “el poderoso documental Señorita Extraviada producido por Lourdes Portillo en 2001”, el cual desempeñó un papel importante en la popularización de teorías de la conspiración en torno a Juárez, y citamos acríticamente una opinión de que estos asesinatos mostraban “vestigios de un rito personal” (“Capitalismo y terror misógino”, Espartaco No. 21, otoño-invierno de 2003). En el presente año, la edición anterior de Espartaco (“Siguen los feminicidios en Ciudad Juárez”, No. 33, primavera de 2011) continuó en el mismo tenor, incluso adoptando el término “feminicidio”.
Mediante la discusión y el estudio internos en la LCI, llegamos recientemente a la conclusión de que esta posición era incorrecta y representó una acomodación al liberalismo y el feminismo burgueses y, de hecho, a la Iglesia Católica. El movimiento en torno a las muertas de Juárez —que ha adoptado una cruz rosa como su símbolo—, aglutina a una gran variedad de organizaciones y personalidades liberales y feministas tanto en México como en EE.UU., a agrupaciones religiosas y a la totalidad de la izquierda reformista mexicana. Incluso mediante el empleo de teorías de conspiración que llegan a involucrar todo tipo de “rituales”, la campaña sobre las muertas de Juárez, desde su inicio en los años 90, ha explotado estos asesinatos con el propósito fundamental de fortalecer las fuerzas represivas del estado burgués e impulsar la perspectiva feminista de la opresión de la mujer como algo eliminable dentro del marco del capitalismo mediante reformas y el cambio de actitudes, al tiempo que enaltece a la familia nuclear burguesa, uno de los pilares fundamentales de la opresión de la mujer. Los marxistas revolucionarios entendemos, sin embargo, que la violencia contra la mujer —incluyendo el crimen violento— es inherente al capitalismo. Lejos de las historias amarillistas de asesinatos seriales o una campaña de terror orquestada contra las mujeres, este fenómeno tiene base en problemas sociales mucho más amplios, incluyendo el creciente nivel de violencia criminal y estatal en la región en aproximadamente la última década y media.
El presentar la violencia contra la mujer como la obra de conspiraciones desempeña un papel político importante en la agenda reformista de la campaña contra los “feminicidios” al desviar la atención lejos de la horrenda realidad del sistema capitalista de explotación y opresión. La violencia contra la mujer no se reduce, por cierto, a Ciudad Juárez: de hecho, la tasa (muertes por 100 mil habitantes) de asesinatos de mujeres en la ciudad de Toluca, por ejemplo, casi triplica la de Ciudad Juárez. Por otro lado, la violencia particular contra la mujer se añade a la violencia criminal generada por la pauperización en la franja fronteriza especialmente tras el fin del boom de la maquila a principios de la década pasada y, por supuesto, a la creciente militarización del país. Y, evidentemente, el número de víctimas masculinas de la violencia en general es mucho más alto: 306 mujeres fueron asesinadas de un total de tres mil homicidios en 2010 en Juárez, ahora la ciudad más violenta de México. La “guerra contra el narco” se ha convertido en el factor más importante para el enorme aumento de homicidios; son al menos 50 mil al nivel nacional desde que inició la campaña del gobierno.
Sobre todo, lo que muestran las estadísticas es que los llamados “feminicidios” son más que a menudo cometidos por parientes o conocidos de las víctimas, y no por oscuras mafias involucradas en horrendos rituales. La mayoría de las tres mil 726 mujeres asesinadas en México entre diciembre de 2006 y octubre de 2009 fueron víctimas de violencia doméstica (La Jornada, 16 de noviembre de 2009). Similarmente, la escritora liberal estadounidense Debbie Nathan, quien tiene el mérito de haber analizado críticamente algunas de las afirmaciones fundamentales del movimiento, observó que, en la mayor parte de los 270 casos presentados por Lourdes Portillo en su afamado documental, el victimario había sido un pariente o pareja de la víctima (“Missing the Story” [Extraviando la historia], en The Texas Observer, 30 de agosto de 2002). No hay pues una “oleada de terror”; este tipo de violencia asesina es el reflejo —brutalmente común— de la opresión especial de la mujer que es parte integral del capitalismo.
En el mismo artículo, Nathan observó el beato componente moralista —impregnado de religiosidad— de esta campaña, señalando que el documental de Lourdes Portillo:
“hace eco de los esfuerzos desesperados [de los familiares de las víctimas] por presentar a sus hijas como jóvenes mujeres que merecen justicia, e incluso los amplifica. Es enfurecedor, pero México sigue siendo un lugar en donde los políticos, la policía y la sociedad en general adoran buscar razones por las cuales una mujer joven que sufre violencia sexual es una puta que ‘merecía’ ser violada e incluso asesinada. Las cosas probablemente son aun peores en Juárez, dado su odio particular hacia las prostitutas. El gobernador del estado en los años 90, Francisco Barrio, dijo que las mujeres de la ciudad estaban invitando a que las asesinaran al pasar el rato con las personas equivocadas en bares... las familias son pues reacias a aceptar que sus amadas hijas sí van a cantinas, y muchas sí comunican sexualidad mediante sus ropas. Pero aceptarlo es implicar que la hija de uno es una mujerzuela sin remedio. Es un cruel acertijo que ha forzado a los activistas en Juárez a utilizar una retórica pública según la cual las víctimas son todas inocentes jovencitas feligresas. En todo Juárez, quienes protestan honran la memoria de las mujeres pintando cuadros rosas y crucifijos en los postes. Incluso en el título Señorita Extraviada hay una imagen verbal similar, dado que ‘señorita’ en español significa mujer joven, pero también quiere decir ‘virgen’. El uso de estas representaciones —y la implicación de que el gobierno rapta vírgenes para hacer malévolas películas snuff— hace que la situación parezca horrible, pero al menos fácil de entender y de luchar contra ella. Pero ‘desaparece’ a las casadas, a las que viven en concubinato, a las que tienen muchos hijos, a las mujeres de mediana edad, a las mayores, a las bailarinas exóticas —y, sí, incluso a las prostitutas— cuyos cuerpos también han sido diseminados por todo Juárez por sus amantes, maridos y parientes”.
El estado burgués y el origen de la opresión de la mujer
Los marxistas sabemos que la división fundamental de la sociedad es de clase, es decir, explotados vs. explotadores, y la emancipación de la mujer es la tarea del proletariado en su conjunto. La opresión de la mujer nació de la mano con el surgimiento del estado tras el final de la antigua sociedad de cazadores y recolectores, donde había igualdad entre el hombre y la mujer. La necesaria división del trabajo, basada en el papel que desempeñan las mujeres en la procreación, no conllevaba subordinación alguna basada en el sexo. Pero con el desarrollo de una clase dominante propietaria se hizo necesario contar con un medio seguro para la herencia de propiedad y poder, y eso implicaba la fidelidad forzada de la esposa para determinar la paternidad de los niños. El estado apareció para asegurar la dominación de la clase en el poder mediante la fuerza. Fue así que nació la familia monógama, en la que el matrimonio significaba la subyugación de las mujeres por los hombres. Como explicó Friedrich Engels en su obra clásica El origen de la familia, la propiedad privada y el estado, “el triunfo de la propiedad privada sobre la propiedad común primitiva, originada espontáneamente” trajo consigo “la gran derrota histórica del sexo femenino en todo el mundo”.
En la sociedad capitalista, un propósito de la institución de la familia es imponer sobre la clase obrera la carga de criar a la siguiente generación de trabajadores asalariados. La madre es subyugada por el pesado trabajo doméstico y el cuidado y crianza de los jóvenes, los viejos y los enfermos, y se les enseña a los niños a respetar la autoridad. La institución de la familia se debe remplazar mediante servicios socializados en una economía planificada internacionalmente para lograr la liberación de la mujer de manera real. El estado burgués existe para ejercer la represión al servicio de la clase capitalista gobernante mediante las cárceles, los policías, el ejército y los tribunales. El estado no puede reformarse para servir los intereses de los explotados y oprimidos —incluyendo a las mujeres—; tiene que ser destruido mediante la revolución socialista. No hay remedio bajo el sistema capitalista de explotación, ya que la opresión de la mujer es fundamental para su funcionamiento.
Marxismo vs. feminismo burgués
El feminismo es una ideología burguesa que sostiene que la división social fundamental es aquélla entre hombres y mujeres; el problema de los feministas con el status quo de la sociedad capitalista se reduce al porcentaje de los privilegios de las clases altas que les toque a las mujeres. Por ende, cualquier planteamiento sobre las cuestiones que afectan a las mujeres siempre toma como punto de partida el carácter “inviolable” del estado burgués. El movimiento entero en torno a Juárez se ha caracterizado desde un principio por los llamados “contra la impunidad”, a que el estado capitalista se movilice para proteger a las mujeres, a que haga “su trabajo” eficazmente, etc. En efecto, la perspectiva de movilización policiaca masiva y legislación draconiana nominalmente para “proteger” a las mujeres es parte fundamental del ideario feminista. De hecho, uno de los propósitos del término “feminicidio” —popularizado por la reaccionaria feminista burguesa Diana Russell, quien hizo carrera con sus campañas contra la pornografía— es llamar la atención de las autoridades para fortalecer la legislación penal.
La campaña contra los “feminicidios” logró extensión internacional en 2001 con la formación de la Coalition Against Violence (Coalición contra la Violencia) —que incluye a la organización Casa Amiga—, la cual tiene una participación estadounidense considerable. La Coalición llamó por “una fuerza de tarea binacional” para investigar los crímenes. Esto se retomó también en el Caucus Hispano del Congreso estadounidense, donde se impulsó que Fox interviniera al nivel federal. En 2004, Amnistía Internacional publicó un documento que exigía centralmente la “intervención inmediata y decisiva de las autoridades federales para garantizar la justicia en Ciudad Juárez y la ciudad de Chihuahua y...que las autoridades federales y municipales cooperen plenamente con estas medidas”.
Al parecer, a las ONGs les convenía señalar al crimen organizado como responsable de los asesinatos. Mediante la Ley Federal contra el Crimen Organizado, pudieron exigir que el gobierno federal panista interviniera (a diferencia del gobierno estatal priísta). A fin de cuentas, recibieron lo que pidieron. Vicente Fox autorizó el despliegue de la Policía Federal Preventiva en Juárez y nombró una comisión especial investigadora. De esta manera, Fox encontró una justificación perfecta para mandar a la PFP a esa región industrial, lo cual antecedió la actual “guerra contra el narco”.
Si bien advertimos correctamente contra las ilusiones mortales en el estado en nuestros artículos, al mismo tiempo afirmamos que “nos solidarizamos plenamente con los reclamos de justicia de los familiares de las víctimas y de organizaciones como las ‘Mujeres de Negro’ y ‘Casa Amiga’” (Espartaco No. 21). Esta última de hecho da charlas de “capacitación” a policías, en tanto que aquélla llamaba en 2002 por una declaración de “estado de emergencia nacional” (es decir, la restricción de derechos y la movilización masiva de las fuerzas armadas) para detener los “feminicidios”. Los trotskistas genuinos no debimos —no podemos— solidarizarnos con tales llamados, que no significan otra cosa que mayor intervención estatal y “profesionalización” policiaca —exigencias que están siendo llevadas a cabo de forma masiva mediante la “guerra contra el narco”—.
La línea que tomamos sobre la campaña de Juárez representó una desviación de nuestra lucha histórica por la liberación de la mujer mediante la revolución socialista sin concesión alguna al feminismo burgués, y por ende es necesaria esta corrección pública.
(Reproducido de Espartaco No. 34, Otoño de 2011)
http://www.icl-fi.org/espanol/oldsite/juarez.htm
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2016.04.29 17:03 Falkain ¿Consejos (para mujeres) para que ni las agredan sexualemente y no las violen? Leed esto majos..

Hoy toca salir por la noche. Has quedado con tus amigas y vais a ir de bares y a bailar después. Antes, te vistes con la ropa con la que te ves guapa, te maquillas, te peinas y hasta es posible que decidas ponerte unos tacones y que llenes tu bolso de tiritas por si le hacen a tus pies aquello que los tacones hacen: destrozarlos. Te miras al espejo unas cuantas veces para confirmar que te gusta cómo te has vestido, te sientes guapa (sin pensar en si la imagen que tienes es realmente la que te gusta o la que le gusta al patriarcado, porque ese es otro tema) y contenta porque te apetece ver a tus amigas y pasártelo bien. La noche transcurre sin incidentes, aparte de los típicos moscones molestos, algún piropo que no te apetecía oír y un par de babosos que te han mirado de una forma que ha hecho que la piel se te erizara, pero vamos, lo normal (¿o no debería ser lo normal?). Se ha hecho tarde y te duelen los pies. Probablemente te hayas preguntado un par de veces por qué has tenido que ponerte esos zapatos o esa falda que no te deja sentarte con comodidad, pero tus amigas te han dicho lo guapa que estás y ese chico que te gusta también, así que te sientes atractiva y contenta e incluso es posible que un poco más contenta de la cuenta gracias al último chupito al que el camarero ha insistido en invitaros. Te despides de tus amigas que viven en otro barrio, pero, antes de irte, todas te dicen que tengas cuidado y que escribas al llegar o cosas así, porque las mujeres sabemos que cuando una va sola a esas horas siempre corre algún riesgo. Sales de la discoteca y piensas en coger un taxi, pero vives a 15 minutos y te has gastado más dinero del que debías esta noche, así que empiezas a caminar. De camino a tu casa hay zonas iluminadas y zonas que no lo están tanto, pero es un trayecto relativamente seguro que haces a menudo. A estas horas ya no queda mucha gente por la calle. Delante de ti, una pareja que camina de la mano se mete en un portal cercano y, de pronto, te ves sola. Sacas el móvil o lo llevas en el bolsillo del abrigo, jugueteas con las llaves y cosas así. Alguien dijo algo en un programa de la tele sobre llevar las llaves en la mano, para que parezca que estás a punto de llegar. Empiezas a sentir un poco de miedo, pero te dices que eres tonta, que no va a pasar nada. Que has visto demasiadas películas. Al cruzar el parque, un hombre se acerca y camina detrás de ti. No lo ves, aunque oyes sus pasos cerca. Ahora sí estás asustada, pero no quieres que se te note. Por un lado crees que estás siendo ridícula: «Solo es alguien que va a su casa», te dices. Por otro lado, otra vocecilla te pregunta: «¿Y si no?». Llegados a este punto y como correr sería absurdo porque, primero, no sabes si te persiguen y, segundo, llevas esos malditos tacones, sacas el móvil y finges que hablas con tu novio o con tu padre. Te aseguras de decir en alto que ahora mismo llegas o que os encontráis en la próxima esquina, pero al mismo tiempo te sientes algo ridícula, porque el hombre que va detrás puede no tener el más mínimo interés ni en ti ni en tu conversación. De pronto te sientes culpable por tu aspecto: «Si no me hubiera puesto esta falda tan corta, si me hubiera pintado menos…». Al poco llegas a tu casa. Respiras tranquila y sientes que te has asustado por nada. Aun así, mandas un mensaje a tus amigas para que sepan que estás bien. La vida de una mujer transcurre entre situaciones tan absurdas como estas. Y no absurdas por el miedo, sino por tener que vivirlo. Absurdo por esa normalización de la violencia a la que somos sometidas mediante el miedo. Sabes desde niña que eres una víctima potencial de desalmados que pueden usar tu cuerpo a placer en cualquier momento y, al mismo tiempo, la sociedad te obliga a enseñarlo y a embutirlo en una talla 36, aunque si finalmente ocurre lo peor, eso se usará para condenar tu conducta porque se entiende, supongo, que en toda relación sexual no consentida también participan dos, el que agrede y la que se ha buscado que la agredan por vestirse como una puta.
En España, de todos los delitos denunciados, menos del 1% es una agresión sexual y en las cárceles tan solo el 5% de presos cumplen condena por este tipo de delito. La incidencia de las agresiones sexuales es muy baja en comparación con otros hechos típicos y aun así, la alarma social que generan es altísima, aunque no me queda claro si esa alarma es, en ciertos casos, por verdadera empatía hacia el infierno que ha vivido (y vivirá) la víctima o por algo mucho más relacionado con la cosificación de la mujer y esa cultura del “machismo amable” que se empeña en tratarnos a las mujeres como objetos preciosos a los que proteger. No digo, desde luego, que se deba restar importancia a tales actos, nada podría estar más lejos de mi planteamiento viendo que la cultura de la violación se perpetúa en cada sociedad de nuestro planeta, pero sí creo que habría que ver el asunto desde una dimensión más realista atacando el problema desde su origen. Vamos a matizar: el índice de violaciones es bajo, pero el de agresiones y abusos, no. Cada una de nosotras ha sufrido a lo largo de su vida algún tipo de manifestación de esta forma de violencia machista, bien sea en el colegio, cuando los compañeros jugaban a tocar el culo o levantar la falda de las chicas, bien por algún profesor de gimnasia más sobón de la cuenta, cuando vamos en el metro y un tipo decide frotarse con nosotras, cuando por la noche alguien se pega demasiado mientras bailas, cuando un ligue no entiende la palabra no a la primera… Es una violencia constante que hemos sufrido y sufrimos a lo largo de nuestra vida todas y cada una de nosotras y, sin embargo, nadie se lleva las manos a la cabeza por ello incluso se frivoliza al respecto. Una mujer vive su vida como víctima desde que es una niña, porque sí, los hombres son los victimarios, pero tu obligación como mujer es no provocarlos, ya que al parecer la sociedad supone que el nacer varón te convierte en un ser desprovisto de voluntad, un violador nato, atávico, que al ver a una mujer atractiva pierde completamente la racionalidad y la ataca cual león hambriento tras gacela coja. Si nos ponemos a pensarlo fríamente, esta cultura, esta sobredimensión del fenómeno de la violación y la despenalización social de las conductas diarias que finalmente desembocan en la agresión, hacen que todas las mujeres seamos víctimas constantes y vivamos bajo un estado de paranoia absoluto. Cuando agreden a una nos agreden a todas, porque el miedo se contagia y se expande como las ondas en el agua. Vivimos así. Eso es lo más sangrante. Sabemos que no debemos ir solas, que no debemos hablar con extraños, hacer autostop, vestir de determinada manera, beber más de la cuenta… Sabemos que nos pueden dañar y vivimos suponiendo que puede pasarnos en cualquier momento, algo que es tan sumamente aberrante que no comprendo cómo no nos ha dado todavía por llevar un hacha en el bolso. Por el contrario, los hombres no saben qué deben hacer para cambiar esto y probablemente la mayoría de ellos ni siquiera se plantean cuál es nuestra situación y qué medidas podrían tomar para que nos sintamos más seguras y no vivamos con miedo. Y para rizar el rizo, el Gobierno crea una lista para prevenir las agresiones sexuales (por si aún no teníamos bastante miedo) en la que nos dice cosas como que corramos las cortinas de casa y dejemos luces de varias habitaciones encendidas para que no parezca que estamos solas, que no caminemos por zonas solitarias ni solas ni acompañadas, que no pongamos en el buzón más que las iniciales o mi favorita: «Antes de aparcar su vehículo mire a su alrededor, por si percibiera la presencia de personas sospechosas (¿perdona? ¿llevan algún tipo de estigma reconocible?, ¿un cartel luminoso acaso?). Haga lo mismo cuando se disponga a utilizar su coche. Antes de entrar, observe su interior. Podría encontrarse algún intruso agazapado en la parte trasera». Porque ya no se trata solo de culpabilizar a la mujer, no. Se trata de atemorizarla hasta extremos patológicos, pero claro, por su bien, no vaya a ser que un pobre chiquillo con las hormonas descontroladas vaya y la viole. ¡Por Dios! ¿En qué cabeza cabe? Ninguna de estas listas tan bien pensadas dice a los hombres qué pueden hacer para no agredir a una mujer y ni siquiera les dicen qué hacer para diferenciarse de un violador o cómo hacer para no asustarnos cuando vamos solas por la calle (algo tan simple como «no seas capullo y cámbiate de acera» no sería para tanto ¿no?). Es más, tampoco hay una lista de recomendaciones que les digan a los hombres qué hacer si ven que otro está agrediendo a una mujer. Pero, además, estas recomendaciones no son solamente injustas, machistas y poco realistas, es que encima son contraproducentes, porque en la mayoría de las agresiones sexuales, agresor y víctima se conocían, es decir, que tú le pides a Pepe, tu amigo del alma, que te acompañe a casa porque el Gobierno te ha dicho que no vayas sola por la noche y llega Pepe y te viola. Es más, igual Pepe no te hace nada, pero cuando llegas a casa resulta que tu padrastro ha bebido más de la cuenta y va y te viola. O puede que estés casada y que al llegar a casa tu marido decida que hoy le apetece mambo quieras tú o no, porque para eso eres SU mujer. Finalmente, parece que el mayor riesgo que tenemos de sufrir abusos o agresiones sexuales es teniendo cualquier tipo de relación con hombres, pero de eso no dicen nada las fantásticas recomendaciones gubernamentales, porque ya sería lo más. ¿Y de quién es la culpa de que te violen? Pues dependiendo del juez o jueza que te toque, será tuya o del violador, o generalmente de los dos (eso si te atreves a denunciar), porque se valorará si pusiste o no resistencia, si habías bebido o no, si llevabas vaqueros o falda, etc. Se verá cuál es tu parte en todo este asunto, porque sí, la victimodogmática se expande a estos delitos nos parezca correcto o no. Y la sociedad tomará cartas en el asunto y opinará sobre ti, sobre si la denuncia es falsa o sobre si en el fondo lo querías, ¡la carnaza está en la mesa, vamos a darnos un festín! ¿Y qué hacemos entonces? Resulta que una forma de prevención es concienciar a la víctima de un delito de qué cosas debe o no debe hacer para protegerse. Y eso es eficaz. La eficacia es un concepto que nos gusta mucho en esta sociedad capitalista, claro, pero ¿qué pasa si la eficacia está reñida con la ética, con la justicia? Pues que no sirve para nada. Por ejemplo, eficaz podría ser el toque de queda para todos los varones a partir de las 8 de la tarde. Eficaz también sería la amputación de piernas, brazos y miembro a los agresores sexuales. Eficaz para evitar la reincidencia es matar a todo delincuente condenado por cualquier delito o eficaz es que pongan una cámara en cada hogar y un chip rastreador a cada uno de nosotros. Pero si la eficacia daña, si colisiona con los derechos fundamentales del individuo, estas políticas no sirven para nada. Son socialmente dañinas y no deberían considerarse. Personalmente creo que no hay justificación alguna en una lista de recomendaciones que suponen atemorizar a las mujeres y limitar nuestra libertad. No hay excusa razonable para que el Gobierno me diga por dónde puedo andar o qué debo poner en mi buzón y, por supuesto, las luces que debo encender cuando, además, no me pagan la factura de la luz. Las recomendaciones culpabilizan sí o sí a las mujeres porque nos hacen parte activa del delito (vaya, me han violado porque olvidé mi silbato). Se debe invertir, por tanto, en concienciación y educación del victimario y, si cabe alguna lista, que sea para ellos no para nosotras.
Por Milena García.
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2015.12.11 10:27 anarxy_XXX La polémica de marta rivera cruz y el trending de Rivera dimite

Ayer twitter ardía con un trending que ponía Rivera dimisión
Al parecer la indignación saltaba por la captura de pantalla de
https://pbs.twimg.com/media/CV3Fu8YUEAEEdTY.jpg Lógicamente suena fatal, tanto como para indignarse, y aunque realmente todos sabemos que** Ciudadanos cuenta con una red de seguidores de ultraderecha que apoya al dicho partido**, resultaba un tanto sospechoso que apenas a unos días de las votaciones salga esto cuando la gravedad de otras declaraciones indignan sin tener que acudir a este tipo de twitt muy genericos y que se dicen constamente sin que salten alarmas, así como alardes del franquismo sin que nadie mueva un dedo.
Tanto es así que si a día de hoy hay CALLES Y BUSTOS DE FRANCO, SOLO TIENE LA CULPA EL GOBIERNO ACTUAL Y no hace tanto se permitía el homenaje en el HOTEL MELIÁ A FRANCO o no se le quitaba la medalla al merito o como muchas denuncias que ha habido sobre el enaltecimiento del franquismo desde NNGG tales como
https://youtu.be/4zig_6Kxtbw
Pero los dedos se les hicieron huéspedes a los seguidores y enseguida culparon a los podemitas de la difusión de tal polemíca
BREVE HISTORIA -
Y es cierto que obviar lo que es ciudadanos, lo hacemos pero algo cantaba debajo de la historia, asi que me puse a indagar cual era la fuente de inicio del tema y aunque no es el inicio concreto es sencillo de ver las raices del asunto donde por fecha y hora, se puede comprobar que esta historia no tiene a nadie de podemos detrás. (ALGUNAS CAPTURAS)
10:22 - 10 dic. 2015**
 PP San Sadurniño ‏@ppsansa PP Provincia Coruña (@acorunapp): #RiveraDimisión La candidata de Ciudadanos, Marta Rivera , dice que... http://fb.me/7SzrbgJDR 
https://twitter.com/ppsansa/status/674942205681889280
http://i.imgur.com/8x8usCm.jpg
http://i.imgur.com/B2cjlK8.jpg
así hasta un centenar, que como comprendereís no voy a llenar el hilo de capturas...
También algunos diarios hicieron eco http://www.europapress.es/nacional/noticia-numero-tres-ciudadanos-congreso-madrid-dijo-2014-holocausto-eta-tienen-base-politica-20151210130215.html
LOS DE PODEMOS, NI TENEMOS TANTO PODER SOBRE LOS DIARIOS, NI NECESITAMOS URDIR NADA PARA OBVIAR LO EVIDENTE.
*Nosotros no necesitamos sacar fuera de contexto un declaración, pues es suficiente obviedad ver que un partido se presenta con libertas o españa 2000 para entender con quien está *
No hace falta usar las cosas que se dicen en 140 palabras, para obviar que son derechas, nos basta con visualizar las cosas que hacen el parlamento tales como abandonarlo cuando se pide que se condene el franquismo
https://youtu.be/D0sH15i2HuM
SOBRE EL COMUNICADO DE MARTA
Me parece perfecto que se explique, y como dejo claro y evidente, nosotros no podemos saber lo que pasa entre peleas de "novios" , ni entramos en rollos de pareja, ellos se entiendan, tampoco me alegra que se usen métodos rastreros por muy mal que me caiga alguien o sea incompatible, pues lo que no quiero para mi no lo deseo para otro, no es mi estilo , ni imagino que de nadie de podemos, pues está en nuestro ADN buscar un mundo justo, y por eso no necesitamos acudir a tales bajezas como descontextulizar ....pero..hay un pero...
porque dejo la imagen aquí...
https://pbs.twimg.com/media/CV3YAlEWEAECyIa.jpg
Me parece que una cosa explicarse y otra pretender hacer bueno la declaración que esta señora mismo se indigna tanto como afirmar que
Pablo iglesias apoya a ETA,
Parece mentira que viendo lo que significa sacar fuera de contexto una frase, insista como Don rodrigo en la horca, en justificarse en una CALUMNIA Y DIFAMACIÓN como la que se permite el lujo de hacer, que es un INSULTO , y encima se compre un RT para hacerse la ofendida.
http://i.imgur.com/YqsgPM0.jpg
Su justificación , lejos de limpiar su imagen, lo que hace,es rebajarla más..y siga comprando RT
LO QUE DE VERDAD AGREDE ES A LAS MUJERES LA PROPUESTA DE CIUDADANOS.
Esto es lo grave, porque saber que Ciudadanos es un partido de derechas, pues, es como decir que esta señora llleva el pelo teñido de rubio, pues es una obviedad, no se necesita cortarle la cabellera para demostrarlo, pero lo que si es grave, es apoyar un micro -colectivo de hombres que necesitan ayuda psicologica porque tienen aversión a las mujeres, tanto que animar a esta apología de la locura como la que es eliminar de la ley la palabra violencia de género cuando a las mujer nos ha costado sangre, sudor y lágrimas que reconozcan lo que se lleva practicando a NIVEL MUNDIAL, durante SIGLOS, como es el smetimiento de la mujer por cuestion UNICAMENTE de su SEXO....
ESO no tiene explicación politíca, no hay excusa, no hay paños calientes, NO HAY JUSTIFICACION para eliminar una lucha que es una VERGUENZA para la humanidad, porque más allá de las separaciones y parejas, en españa tan solo hay una violación cada 7 horas en españa, si esto no le dice nada...adelante...
Mi opción no necesita pedir dimision de alguien que no gobierna, simplemente NO LA VOTO Y YA ESTÁ NO HAY MÁS DRAMA-
DEJO CLARO
** ESTE HILO, NO TIENE RESPONSABILIDAD PODEMOS, YO NO HABLO EN NOMBRE DE PODEMOS, NO REPRESENTO A NADIE, ES UNA OPINION PERSONAL**
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2014.08.23 18:23 deckard36 Ley de violencia de género, ¿Una contradicción a la Constitucion Española?

Desde el inicio de la creación de esta ley, una nube gris dejaba entrever entre el profesional cercano al derecho una sensación de diferencia con el resto de las leyes.
Algo que en principio prometían sería una solución para la mujer desprotegida, dio paso a una defensa a la mujer desamparada que es maltratada, pero también a un arma ilegal e inconstitucional que contradecía 3 pilares fundamentales de nuestra constitución española, cuando se realiza la denuncia falsamente: el derecho a la igualdad, el derecho a un juicio justo y el derecho a la presunción de inocencia.
Analicemos estos 3 puntos y descubramos el problema de una ley mal aplicada.
El artículo 14 de la constitución española dice textualmente:
“Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.”
Si analizamos este punto y realizamos una comparación entre la denuncia presentada por el hombre y la mujer, esta ley es literalmente contradictoria con el artículo en cuestión, y para salir de dudas, pongamos un ejemplo real de los cientos que podríamos incluir y que este letrado conoce en primera persona: “una discusión entre una pareja en la que se insultan mutuamente, amenazándose igualmente ambas partes con agresiones futuras, incluso agrediéndose levemente (por leve podemos hablar de un empujón, insistiendo en que rechazamos cualquier tipo de acción que no sea el dialogo)”. Debemos dejar claro que en este momento de la situación son denuncias y no hechos probados”.
De ambas denuncias presentadas y a diferencia de lo que dice el artículo 14 de la constitución se deduce justo lo contrario, pues deberían seguir un mismo camino según el derecho a la igualdad, pero nada más lejos de la realidad o de la constitución
· En el caso de la denuncia interpuesta por el hombre, esta se dirigirá a un juzgado de instrucción que dará origen a un juicio de falta, de hecho, quizás la policía llame a declarar a la denunciada a comisaría y volverá a su casa tranquilamente, hasta el día del juicio, dando igual el que se hayan aportado pruebas que en principio parezcan irrefutables”
· En el caso de la denuncia interpuesta por la mujer, derivará en la detención automática del hombre, da igual donde esté, su trabajo (con la repercusión de su imagen dañada, en un bar o en un parque con sus hijos), será esposado, trasladado a dependencias policiales y obligado a pasar la noche en calabozos, sea inocente o culpable. Así mismo darán igual las pruebas que presente, si las presenta, pues no son preceptivas; el resultado, la encarcelación.
Principios fundamentales vulnerados en esta primera actuación.
Art.14 de la Constitución Española “el derecho a la igualdad” no se aplica la ley de la misma forma a él que a ella.
Art 17.1 de la Constitución Española “el derecho a la libertad” pues no hace falta más que una simple declaración sin prueba para encerrar al hombre, da igual la palabra utilizada, encerrar, detener, retener, al fin y al cabo es lo mismo, estás entre rejas con otros detenidos que sí pueden ser delincuentes.
Art. 167 del Código Penal. Pues no es ni la primera, ni la segunda vez que este letrado se ha encontrado en comisaria con un video de lo ocurrido donde se comprobaba la falsedad de la denuncia y el detenido ha seguido pasando la noche en calabozos.
Art. 24 de la Constitución Española, derecho a la tutela judicial y a la presunción de inocencia.
Por lo tanto y en una fase inicial de la denuncia en la que se aplica la ley de violencia de género, se infringen 3 artículos fundamentales de la constitución Española y un artículo del Código Penal.
Se habla de la fuerza física del hombre ante situaciones de violencia de género para evitar daños mayores, pero de esa forma y si se aplica esta máxima, ¿nos da a entender este sistema que no somos iguales ante la ley, que no tenemos el mismo derecho? ¿debería entonces erradicarse el artículo 14, el derecho a la igualdad, algo por lo que tanto se ha luchado?
Evidentemente no. En opinión de este letrado, el principal fallo de la ley es el automatismo, una denuncia de cualquier causa nunca puede implicar un ingreso automático en calabozos, es una barbaridad jurídica e inconstitucional, debe realizarse un estudio en el acto de la situación para tomar una decisión así, valoración de las pruebas, parte médico, testigo en el acto, antiguas denuncias, algo que dé a entender el motivo del ingreso en calabozos, ¿o es más beneficioso para el sistema el que un inocente pase la noche encerrado?, multitud de veces ha oído este letrado, ” es evidente que no ha hecho nada, pero ¿ y si lo dejamos en libertad y hace …?” , esto deja sin argumentos a un estado de derecho, pero profundicemos más en el estudio y pasemos a la siguiente fase:
Una vez que se realiza la denuncia y pasa el primer día, las denuncias siguen cauces distintos:
En el caso de la denuncia interpuesta por el hombre se realiza un juicio de faltas y podrán aplicarse si así se demuestra que ha ocurrido, las siguientes penas a la denunciada:
Art. 617 del código Penal
  1. El que, por cualquier medio o procedimiento, causara a otro una lesión no definida como delito en este Código será castigado con la pena de localización permanente de seis a 12 días o multa de uno a dos meses.
  2. El que golpeare o maltratare de obra a otro sin causarle lesión será castigado con la pena de localización permanente de dos a seis días o multa de 10 a 30 días.
En el caso de la denuncia presentada por la mujer, nos encontramos en primer lugar con una acusación prácticamente automática de fiscalía, en ocasiones recibiendo el mismo escrito de acusación a la vez que declara el denunciado ¿cómo puede acusarse sin oír al mismo? ¿Qué garantía legal hay?¿ qué obligación tiene el ministerio fiscal? . Una vez oído el denunciado, por un empujón sin parte médico, ni testigos, ni fotos, ni indicios, podemos encontrarnos con una solicitud de pena de prisión de 9 meses a 2 años de media.
Principios fundamentales vulnerados en esta segunda actuación.
Art. 14 de la Constitución Española: por el mismo hecho, siendo hombre y si se demuestra, te enfrentas a una pena de hasta un año de prisión o más, mientras que siendo mujer, a una multa que habitualmente no supera los 150 euros o a una localización permanente que habitualmente puede realizarse los fines de semana en tu casa.
Art. 24 de la Constitución Española: El derecho a un juicio con todas las garantías, pues si no tienes testigos de lo que ha ocurrido, difícilmente puedes demostrar algo que no ha ocurrido, salvo con tu palabra, por el contrario en este procedimiento, el miedo a que realmente ocurra algo de lo denunciado, desde nuestra perspectiva como letrados especialistas en estas causas, arma de mayor fuerza a la denuncia presentada por la mujer, con lo cual el hombre tiene predeterminada una sentencia con antelación a la celebración del procedimiento.
Art. 24.2 de la Constitución Española: La carga de la prueba recae en el procedimiento penal sobre el denunciante, y esta carga puede consistir en pruebas o indicios racionales. A diferencia de lo que dicta nuestro ordenamiento, la carga de la prueba en la denuncia de la mujer hacia su ex pareja, pareja… Recae sobre el denunciado. De tal forma que si no hay testigos ni pruebas ¿cómo puede demostrar el denunciado que no ha ocurrido lo que no ha ocurrido? Simplemente no puedes, y es lo que recibe el nombre de prueba diabólica.
Otros ejemplos pueden ser los insultos y amenazas, que en el caso de la denuncia interpuestas por el hombre llevan aparejada penas de multas de 10 a 20 días según el artículo 620.2 sanciones económicas leves.
Y en las denuncias presentadas por la mujer, penas de 6 meses a 3 años de prisión (artículo 173), conllevando igualmente ordenes de alejamientos de 1 a 5 años y la incapacidad para ejercer la guardia de los hijos comunes, al ser considerado un delito de violencia de género.
En principio no creo que fuera negativo erradicar el automatismo tanto en la acusación automática por parte de la fiscalía, como en la detención e ingreso en calabozos, salvo que se aprecien indicios reales, pues no es la primera vez que demostrándose con video lo ocurrido ante comisaría han seguido manteniendo en calabozos al inocente, es decir una detención ilegal por parte de los cuerpos de seguridad del estado que tiene una pena superior a dos años.
El objetivo de una ley debe ser siempre el perseguir al delincuente, aunque asegurando no aplicar penas judiciales a inocentes.
Saquen sus propias conclusiones.
José Ignacio Francés Sánchez. Director Jurídico IFS Abogados.
http://noticias.juridicas.com/articulos/00-Generalidades/201312-ley-de-violencia-de-genero-una-contradiccion-a-la-constitucion-espanola.html
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